Lanzante le ha dado la vuelta a la tortilla y con su magia ha hecho que el Bugatti Bolide pueda circular por carreteras abiertas al tráfico

La firma británica Lanzante, célebre por transformar coches de pista en vehículos aptos para conducir por carretera, lanza este proyecto.

Lanzante le ha dado la vuelta a la tortilla y con su magia ha hecho que el Bugatti Bolide pueda circular por carreteras abiertas al tráfico. La firma británica Lanzante, célebre por transformar coches de pista en vehículos aptos para conducir por carretera, lanza este proyecto.

Sin duda se mete en un desafío que roza la locura, pues convertir el radical Bugatti Bolide, concebido exclusivamente para circuitos, en un hiperdeportivo legal en vía pública, no debe ser sencillo.

En concreto, el Bolide se basa en un chasis de fibra de carbono hecho a medida que ha sido desarrollado para cumplir con las regulaciones LMh y LMDh. De este modo cumple con todas las normas de seguridad establecidas por la FIA, con una increíble relación potencia-peso.

Fue presentado inicialmente como un concepto en 2020. Este coche nació con un único propósito, y no era menos que el demostrar hasta dónde puede llegar la mecánica W16 de 8 litros y cuatro turbocompresores enfocada para la pista.

En su versión conceptual, el Bolide entregaba nada menos que 1.826 caballos de potencia y 1.850 Nm de par, cifras que lo situaban en un terreno de locura. Esa brutalidad se combinaba con un peso de apenas 1.240 kilos, logrando una relación peso-potencia que rozaba lo imposible. Hablamos de unos 0,67 kg por cada caballo. 

Sobre el papel, hablábamos de un coche capaz de superar velocidades de vértigo y de acelerar de 0 a 100 en apenas 2,2 segundos. Y es que como decimos, montaba chasis ultraligero de fibra de carbono y neumáticos diseñados para la pista.

En declaraciones a CarBuzz, el director de la compañía, Dean Lanzante, confirmó que el Bolide tiene el ADN perfecto para una conversión y que están trabajando en ello. "Actualmente estamos trabajando en el Bugatti Bolide, que tiene cierta similitud con los coches de carretera. El motor aprobará las emisiones. Tenemos una caja de cambios muy fácil de usar y un nivel de construcción de alta calidad", dijo Lanzante. "Ese coche tiene muchas características buenas".

Lanzante sabe bien que muchos coches de competición resultan inviables para uso diario, pues suelen requerir sistemas de premezclado, arranque asistido o incluso baterías que se agotan tras unos pocos intentos. Por ello, su enfoque es analizar cada caso y determinar si la conversión es práctica o no. 

En el caso del Bolide, el dictamen ha sido favorable. Eso sí, se enfrentan a obstáculos que aún quedan por sortear. Como los neumáticos, pues los originales valen cerca de 8.000 dólares y duran apenas 60 km. Esto es una cifra insostenible para el asfalto urbano. Serán reemplazados por gomas más duraderas.

Igualmente, para la homologación completa, el coche deberá cumplir con normas como la protección peatonal. Aun así, Lanzante sabe que restricciones como la altura o la rigidez no son requisitos legales, lo que les da margen para mantener la personalidad del coche.

Aún no hay fechas confirmadas para su presentación oficial ni disponibilidad para clientes. Recordemos que cuando Bugatti decidió llevarlo a producción, las cifras se ajustaron a un terreno más realista. El modelo definitivo, limitado a solo 40 unidades, se comercializó por unos 4 millones de euros cada una. 

Con combustible de 98 octanos, la potencia se reduce a 1.578 caballos y el par máximo a 1.600 Nm. El peso asciende a unos 1.450 kilos, pero aun así conserva unas prestaciones que lo colocan entre los coches más rápidos jamás construidos. Hace el 0 a 200 km/h en 5,4 segundos y tienen una velocidad máxima limitada a 380 km/h.

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