José Elías, experto empresario y multimillonario, habla claro sobre el problema de los coches eléctricos: “No me vendáis la moto"

El famoso empresario José Elías opinó recientemente acerca del coche eléctrico y puso el foco en la verdadera problemática de esta tecnología.
El coche eléctrico tiene bastantes defensores, pero también numerosos detractores que, sin ni tan siquiera haber conducido uno alguna vez, lanzan opiniones sin tener en cuenta que esta tecnología ha evolucionado lo suficiente como para ser viable en multitud de perfiles de conductor. Uno de los que ha dado su opinión ha sido José Elías, que también es propietario de un eléctrico.
Hace solo unas semanas, el multimillonario catalán dio a conocer a través de su canal de YouTube su última compra: un híbrido enchufable casi tan potente como su Lamborghini. Elías se decantó por un BMW XM de más de 650 CV en lugar de un eléctrico puro por, precisamente, uno de los aspectos que denuncia en uno de los últimos vídeos que ha publicado en TikTok.
El número 49 de la lista de ‘Los 100 españoles más ricos’ tiene en su haber un patrimonio cifrado en 950 millones de euros. Elías es el dueño de Audax y congelados La Sirena, dos empresas que reportan importantes beneficios que han ayudado al empresario a convertirse en uno de los hombres más ricos de España y una figura de gran influencia en las redes sociales.
José Elías ha ganado popularidad en los últimos años por sus logros en el mundo de los negocios. Utiliza las redes sociales para ofrecer consejos sobre dinero y negocios. De hecho, también ofrece un servicio de consultor y asesor tanto para particulares como para empresas.
José Elías destaca cuál es el verdadero problema del coche eléctrico
Desde su posición, el empresario de 49 años también opina sobre otros temas no relacionados con el mundo de la empresa. En estas temáticas alternativas se encuentra el sector del automóvil, donde Elías es un consumidor más, pero con una voz que es escuchada por las masas.
En una intervención reciente, el empresario dio su opinión acerca de la situación del coche eléctrico en España. “Es que el coche eléctrico es una mierda”, comienza tajante Elías, que añade que es propietario de “un coche eléctrico desde hace seis años” y que “no tengo narices para irme a un sitio a 200 kilómetros, por que no sé dónde voy a acabar”.
El punto de vista de Elías no es solo el del perfil de detractor del que hablábamos al principio de este artículo, sino de alguien que también es consumidor y que vive y conoce cuáles son las verdaderas limitaciones del vehículo eléctrico en la actualidad.
El empresario pone el foco de atención en los problemas de cargar en ruta que se pueden encontrar los conductores de vehículos enchufables, calificando de “yincana” el hecho de poder encontrar un punto de recarga habilitado donde cargar la batería.
“El 95% de los cargadores eléctricos no van”, exagera el propio José Elías, una exageración que compara con lo que ocurre en otros países donde la infraestructura de recarga pública está más extendida y donde, asegura, los usuarios de estos vehículos no se tienen que enfrentar a este tipo de problemas.
“Te das cuenta cuando viajas fuera. Me fui de vacaciones estas navidades a Las Vegas. Con una aplicación se me abrió un Tesla que estaba en el aeropuerto. Lo cogí y cada 20 kilómetros había un supercargador. Allí no había ningún problema”, recuerda José Elías.
Para Elías, el problema no es la tecnología del coche eléctrico, sino la red de servicios que requieren los vehículos enchufables y que en España está muy a la cola en comparación con otros países donde la penetración de los eléctricos es mayor.
“No me vendáis la moto. El problema aquí no es la tecnología de los coches eléctricos. No es ningún problema porque en otros países funciona”, sentencia el empresario.
Con margen de mejora
Las declaraciones de José Elías ponen de manifiesto una problemática que muchos usuarios sufren: la incertidumbre de no saber dónde ni cómo van a poder cargar su coche eléctrico en ruta. La realidad es que muchas de estas estaciones o no están todavía operativas, o presentan averías o defectos que dificultan su utilización.
También relata el hecho de que las compañías que operan estos cargadores públicos no alcanzan un consenso bajo el cual todos los usuarios de vehículos enchufables pueden utilizar estos puntos de recarga con una misma aplicación. El hecho de que cada plataforma emplea una app propia dificulta aún más su uso y empeora la experiencia del usuario, además de incrementar la incertidumbre.
En definitiva, la red de carga de vehículos eléctricos debe no solo mantener el ritmo a la evolución de esta tecnología, sino también ser capaz de ir un paso por delante para hacer más fácil la transición hacia estos vehículos.

