Hyundai Tucson o Seat Ateca: porque comprar su SUV diésel sigue teniendo mucho sentido para mucha gente

¿Tiene sentido comprar un coche diésel en la actualidad? Creemos que sí y por eso enfrentamos a dos SUV con motores de gasóleo: Hyundai Tucson y Seat Ateca.
¿Sigue teniendo sentido comprar un SUV diésel? Seguramente, muchos responderán que no. Sin embargo, nosotros pensamos que sí, dependiendo del uso que se vaya a hacer. Aquí comparamos dos modelos ideales para devorar kilómetros: Hyundai Tucson y Seat Ateca.
Es cierto que la presencia del diésel cada vez es menor en el mercado. Actualmente, apenas llega al 7% del total de las ventas en España y en 2024 representó el 9,5%. Muy lejos están aquellos años en los que la cuota de mercado del diésel rozaba el 75%.
Pero también es verdad que se ha producido una demonización injusta de este tipo de motor, sobre todo, a raíz del escándalo de las emisiones de Volkswagen que destapó la EPA estadounidense en 2015.
Sin embargo, un motor diésel moderno, a partir de la norma Euro 6 (incluso Euro 5) es muy eficiente y emite menos emisiones de CO2 que un motor de gasolina equivalente. Y, por mucho que insistan, sigue siendo el mejor motor para aquellos que hacen muchos kilómetros.
A continuación, enfrentamos dos SUV diésel muy interesantes, el Hyundai Tucson y el Seat Ateca, ambos con una gran relación entre calidad, precio y equipamiento, amplios, con buen maletero y una equilibrada oferta de motores.
Hyundai Tucson

El Hyundai Tucson fue sometido a un lavado de cara el año pasado, incluido mejoras en equipamiento. Mide 4,51 metros de longitud, 1,86 metros de anchura y 1,65 metros de altura, con una distancia entre ejes de 2,68 metros. Con el motor diésel está a la venta desde 36.625 euros, pero se queda en 31.225 con la promoción actual.
Estamos ante el producto estrella de la marca coreana, un SUV mediano que el año pasado matriculó 21.595 unidades y fue el cuarto coche más vendido en España. En los dos primeros meses de 2025 ya suma 3.484 ventas y se mantiene en el Top10.
Estéticamente, tenemos dos modelos muy diferentes: el Hyundai Tucson apuesta por un diseño más arriesgado, con ese frontal tan llamativo donde los grupos ópticos se integran en la enorme parrilla. En cambio, el Seat Ateca es más convencional y discreto.
Por dentro, el SUV de Hyundai es amplio, práctico y cómodo. Las plazas traseras son más generosas que la media de su categoría y cuenta con una serie de elementos típicos de un vehículo familiar, como la inclinación de los respaldos traseros, cortinillas retráctiles en las ventanillas, un climatizador independiente y varios huecos portaobjetos.
El maletero del Tucson también es muy grande. La capacidad máxima es 620 litros, pero las versiones diésel tienen un poco menos. Dependiendo de si tiene o no tecnología microhíbrida y de la potencia, el volumen oscila entre los 546 y 598 litros.
Diésel con y sin hibridación ligera

La gama de motores del Hyundai Tucson incluye opciones de gasolina y diésel con y sin hibridación ligera, además de dos versiones híbridas enchufables. En este caso, nos vamos a centrar en las de gasóleo.
La oferta empieza con el 1.6 CRDi de 115 CV, asociado a un cambio manual de seis relaciones y sin opción electrificada. Por tanto, tiene etiqueta C.
Luego tenemos un 1.6 CRDi con 136 CV exclusivamente con tecnología de 48 voltios y etiqueta ECO de la DGT. Se puede combinar con un cambio manual o automático de doble embrague y seis relaciones y tracción delantera o total.
Por último, en cuanto al equipamiento del Hyundai Tucson, hay cinco niveles, aunque no todos están disponibles con todas las mecánicas: Klass, Maxx, N Line, Tecno y N Line Style.
Desde el acabado inicial, incluye climatizador, asistente para el cambio involuntario de carril, acceso y arranque sin llave, pantalla táctil de 12,3 pulgadas, Android Auto y Apple CarPlay, cámara trasera, sensores de aparcamiento, asistente de velocidad inteligente, reconocimiento de señales de tráfico, faros de LED, llantas de 17 pulgadas, sensor de lluvia y luces, y cristales tintados.
A partir del acabado N Line, incorpora un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, climatizador independiente en las plazas traseras o faros matriciales, entre otros elementos.
Seat Ateca

Por su parte, el Seat Ateca es un modelo ya veterano. Mide 4,38 metros de largo, 1,84 metros de ancho y 1,61 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,64 metros. Con el motor diésel, está a la venta a partir de 35.910 euros.
Como hemos señalado antes, tiene un diseño más conservador que puede agradar a una mayor parte del público. El interior es práctico y tiene espacio suficiente para que cuatro adultos viajen cómodamente, pero en este apartado sale perdiendo frente al coreano. Lo mismo ocurre con el maletero, que declara 510 litros de capacidad, aunque no está mal.
El aspecto del salpicadero es menos moderno y tecnológico que el del Tucson, pero también más ordenado y ergonómico. El Ateca con motor diésel incluye de serie un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y una pantalla de 8,25 pulgadas para el sistema multimedia, compatible con Android Auto y Apple CarPlay.
En los acabados superiores, la pantalla es de 9,2 pulgadas y tiene un sistema de reconocimiento de órdenes vocales con lenguaje natural y conexión a internet mediante una tarjeta SIM virtual que permite consultar información en tiempo real, como el tiempo o el estado del tráfico.
Motores diésel más potentes, pero sin electrificación

El Seat Ateca sólo está disponible con un motor diésel, un 2.0 TDI de 150 CV exclusivamente asociado a una caja de cambios DGS de doble embrague con siete marchas.
Este motor, así como el resto de la gama mecánica del SUV español, no cuenta con ningún tipo de electrificación, así que sólo puede recibir la etiqueta C de la DGT.
En cuanto al equipamiento, el Ateca con motor diésel se ofrece con dos acabados: Style (XM, XL y XXL) y X-Perience. De serie cuenta con llantas de 17 pulgadas, climatizador, instrumentación digital de 10,25 pulgadas, pantalla de 8,25 pulgadas para el equipo multimedia, sistema de audio con ocho altavoces, sensor de lluvia y luces, asistente de salida involuntaria de carril, espacio de almacenamiento bajo asiento conductor, reposabrazos delantero con cajón y posavasos integrados con salida de aire y garantía de diez años SEAT CONNECT.
Conclusión: ¿Hyundai Tucson o Seat Ateca?

El precio siempre es un factor importante a la hora de comprar un vehículo y hay una diferencia importante entre el Hyundai Tucson y el Seat Ateca. El coreano empieza en 31.225 euros, mientras que el español lo hace en 35.910 euros.
Eso sí, el Tucson tiene 116 CV, que se pueden quedar cortos, y el Ateca 150 CV. La opción más conveniente es el 1.6 CRDi de 136 CV, que sigue siendo menos potente que el Ateca, pero es una potencia suficiente, en cualquier caso.
Esta opción cuesta a partir de 34.325 euros, también más económica que el modelo español, y tiene la ventaja de contar con la etiqueta ECO, cosa que el Ateca no puede. Además, es más amplio y tiene más maletero, así que merece la pena apostar por el Tucson.
Sin embargo, el SUV de Seat tiene una serie de cualidades que no posee el coreano. No es tan moderno ni tan espacioso (aunque tampoco es anticuado y pequeño), pero, dinámicamente, es mejor.
Tiene una puesta a punto que hace sentirse como un turismo, una suspensión muy equilibrada, buen aislamiento acústico y buen tacto de dirección y frenos. Para quien el distintivo medioambiental no sea un problema y busque una sensación de conducción algo más deportiva, el Ateca es la mejor opción.
