Giro de 180 grados para apagar un incendio, así actúan los bomberos dentro de un coche eléctrico

Los Bomberos de Madrid han explicado el procedimiento para apagar un incendio provocado por un coche eléctrico dentro de un aparcamiento subterráneo. Pueden llegar a gastar más de 20.000 litros de agua.
La ciudad de Madrid empieza a tener un problema con los incendios de los coches eléctricos. En apenas tres meses han ardido tres vehículos mientras estaban aparcados o cargando, apagar estos automóviles no es una tarea sencilla.
El cuerpo de Bomberos de Madrid ha explicado en un vídeo publicado en su cuenta de X, antiguo Twitter, el procedimiento que siguen a la hora de extinguir un incendio de un coche eléctrico en un aparcamiento.
Las llamas se extienden con rapidez en los primeros minutos y es clave actuar cuanto antes. Si el incendio se produce en un espacio cerrado como un parking subterráneo, es más importante que nunca controlar la propagación a otros vehículos y evitar daños en la infraestructura del edificio.
Hasta 20.000 litros para apagar un coche eléctrico
Las baterías de litio son altamente inflamables. Las pilas de los vehículos pueden deteriorarse tras sufrir un impacto fuerte durante un accidente, perforaciones, unos malos hábitos de carga por parte de los conductores o tras estar sometidas a temperaturas extremas de forma continuada.
Los coches eléctricos tienen mayores probabilidades de incenciarse que los de motor de combustión si la batería no está en buen estado, las llamas también son más difíciles de apagar. El cuerpo de Bomberos de Madrid emplea cerca de 20.000 litros para apagar completamente el incendio y evitar que se vuelva a iniciar el fuego.
Las imágenes compartidas por los Bomberos de Madrid en la red social propiedad de Elon Musk muestran una actuación reciente en el aparcamiento de Marqués de Urquijo de la capital española. La primera misión sobre el terreno es comprobar la integridad del edificio, luego proceden a entrar para apagar el fuego.
"Es un trabajo duro al principio, pero se ha controlado", ha asegurado Gabriel Tera, oficial del cuerpo de Bomberos de Madrid. Las labores de extinción no terminan cuando se apagan las llamas, los profesionales tienen que impedir que pueda volver a iniciarse el fuego debido al propio calor acumulado por la batería.
Una vez que la situación está bajo control, Tera ha explicado que el vehículo incendiado se saca al exterior con la ayuda de una grúa y se lleva a un desguace custodiado por un camión de bomberos durante todo el trayecto.