Frank van Meel, CEO de BMW M: “No me imagino poniendo un motor de cuatro cilindros en un M5”

El máximo responsable de BMW M, Frank van Meel, confirmó en unas declaraciones que la marca seguirá apostando por los motores de combustión interna.
En BMW M tienen las cosas muy claras. Su gama de vehículos deportivos va a perdurar en el tiempo, al menos los próximos años, con motores de combustión interna bajo el capó. De hecho, la apuesta es tan firme que los responsables del departamento de alto rendimiento de BMW no van a recurrir al downsizing para cumplir con las normas de emisiones que introducirá la Euro 7.
En lo que parece ser un dardo envenenado a su principal competidor, Mercedes-AMG, el máximo responsable de BMW M dijo durante el pasado Festival de la Velocidad de Goodwood 2025 que la marca no tiene intención alguna de renunciar a sus motores de seis cilindros en línea ni al V8 que usa en los modelos más grandes y prestacionales de la gama actual.
En BMW M tienen claro cómo serán los motores de sus modelos en el futuro
Las declaraciones de Frank van Meel, CEO de BMW M, fueron recogidas hace ahora un mes por la revista británica Autocar. Los periodistas presentes en el evento que se celebra cada año en el Reino Unido aprovecharon la ocasión para hacer algunas preguntas al directivo de la compañía alemana. Van Meel, por su parte, no rehuyó ninguna cuestión y dejó algunos titulares que hablan muy bien del futuro de la división de alto rendimiento de BMW.
“No… el motor de seis cilindros en línea es nuestro legado, y el V8 tiene una larga historia en las carreras, así que tenemos la intención de seguir adelante”, dijo el máximo responsable de la división deportiva de BMW cuando le preguntaron acerca de la posibilidad de que prescindieran de sus motores térmicos de altas prestaciones.
Los motores a los que hace referencia el CEO son un bloque de seis cilindros en línea biturbo de 3.0 litros que actualmente equipan modelos como el BMW M2, el M3 y el M4. También hay un V8 biturbo de 4.4 litros que podemos encontrar ligado a un sistema híbrido enchufable en los modelos BMW M5 y BMW XM.
Van Meel no dio más detalles acerca de qué técnicas empleará para adaptar estos motores a los nuevos límites de emisiones que la nueva normativa de emisiones Euro 7 va a introducir a finales del año que viene. Lo que sí dijo es que la marca ha llevado a cabo algunas mejoras muy interesantes, por lo que esperamos novedades en los próximos meses.
Mensaje a Mercedes-AMG
La confirmación de Frank van Meel de que BMW M va a mantener los motores de seis y ocho cilindros en servicio en la nueva generación de vehículos deportivos es una referencia a la decisión que tomó Mercedes-AMG de dotar al nuevo C 63 S de un motor de cuatro cilindros en línea.
La marca de la estrella diseñó un tren motriz híbrido enchufable que toma como base el 2.0 turbo de cuatro cilindros que encontramos en la gama compacta de AMG. El resultado era una potencia combinada de 680 CV, la mayor hasta la historia en un Mercedes-AMG C 63.
Sin embargo, se han perdido las sensaciones y el sonido que producía el motor V8 biturbo de 4.0 litros que equipaba su predecesor, algo que a los más puristas y fanáticos de la división de Affalterbach no les ha sentado nada bien. Esta decisión ha suscitado numerosas críticas hacia la marca y que incluso en Mercedes se hayan replanteado volver al V8, algo que finalmente no sucederá.
Nada de motores de tres y cuatro cilindros en la gama BMW M
Por eso, cuando a Van Meel le preguntaron sobre la posibilidad de que BMW M redujera el número de cilindros a tres o cuatro y la cilindrada de sus motores, compensando esta pérdida con un mayor grado de electrificación, el directivo respondió con un rotundo “no”.
Añadió que estos motores no se ajustan a la mentalidad específica de M acerca de la forma en al que quiere que se conduzcan sus coches de alto rendimiento, en cuanto a la entrega de par, el rango de revoluciones y el peso de sus modelos. Añadió que “no me imagino poniendo un motor de cuatro cilindros en un M5”.
Estas declaraciones revelan, una vez más, las intenciones de BMW respecto a la electrificación de su gama de modelos y la conservación de la gama de vehículos de alto rendimiento. Si bien la firma alemana lleva tiempo trabajando en una nueva generación de coches eléctricos, que incluirá por primera vez, un BMW M3 eléctrico, no tienen intención de renunciar al motor de gasolina.
La opción de recurrir a la tecnología híbrida enchufable parece ser una opción interesante con la que, por un lado, reducir las emisiones contaminantes para cumplir con los nuevos límites de la Euro 7 y, por otro, aumentar las prestaciones de la familia de modelos de BMW M.

