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Ford prueba la impresión 3D a gran tamaño

Ford prueba la impresión 3D a gran tamaño

¿Te imaginas poder imprimir un alerón para tu coche o un aplique decorativo personalizado para el habitáculo? Pues precisamente para cosas como esas está poniendo a prueba Ford la impresión 3D a gran tamaño, para explorar las posibilidades que ofrece esta tecnología cuando la aplicamos al sector del automóvil. Las piezas creadas mediante impresión 3D aportan ventajas como una mayor ligereza, lo que ayuda a mejorar la eficiencia energética del vehículo.

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Ford se convierte en el primer gran fabricante de automóviles del planeta que apuesta por la impresión 3D. Con la intención de explorar las posibilidades que ofrece esta nueva tecnología aplicada al sector del coche, Ford pone a prueba la impresión 3D a gran tamaño, algo que podría cambiar radicalmente la forma en la que producen sus vehículos de producción al ofrecer un método más eficiente y asequible para producir estampaciones o piezas para prototipos o para los modelos de Ford Performance, la división de altas prestaciones de la firma del óvalo azul.

Para comprobar las posibilidades de la impresión 3D en el sector del automóvil, Ford se ha asociado con Stratasys y han instalado el sistema de impresión en el Centro de Investigación y Desarrollo que la marca tiene en Dearborn (Michigan, EE.UU.). “Con la tecnología Infinite Build, ahora somos capaces de imprimir piezas y componentes de gran tamaño, lo que nos permite ser más ágiles en repeticiones de diseño”, asegura Ellen Lee, jefa técnica de Ford en investigación de fabricación.

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“Estamos muy emocionados por tener acceso a la nueva tecnología de Stratasys para poder encabezar el desarrollo de la impresión en gran escala para su aplicación en el sector de la automoción”, añade Ellen. Según asegura Ford, en un futuro cercano la impresión 3D podría ofrecer importantes ventajas a este sector, como la posibilidad de fabricar piezas más ligeras: un alerón impreso en 3D, por ejemplo, puede pesar menos de la mitad que su equivalente de metal fundido. Y como sabrás, menos peso implica una mejora en la eficiencia energética.

Para imprimir en 3D un componente de coche, lo primero que hacen es transferir el diseño desde un programa de ordenador a la propia impresora, que se encarga de analizarlo. A continuación, la máquina comienza a imprimir la pieza capa por capa con material plástico en este caso, aunque ya es imposible imprimir en 3D directamente en metal, como te contamos recientemente en este artículo en el que decíamos que la impresión 3D es la salvación de los coches clásicos. Estas capas se van situando una sobre la otra hasta formar un objeto 3D completo.

Por ahora la impresión 3D no es lo suficientemente veloz como para plantearse su introducción en las grandes cadenas de producción, es un método que en estos momentos tiene más sentido aplicar para la creación de modelos conceptuales o de piezas para vehículos con bajo volumen de ventas. Desde la marca indican, por ejemplo, que mientas que un prototipo de un nuevo colector de admisión podría fabricarse en un par de días con la impresión 3D, usar el método tradicional requiere varios meses y además, implica un precio mucho más elevado.