Ford pone condiciones para comprar el Mustang GTD. Una de ellas es para evitar la tentación de las subastas

Las marcas se han cansado de que especulen con sus coches más exclusivos, así que el Ford Mustang tendrá que permanecer con sus dueños un tiempo.
El mundo del motor está viviendo en una cierta burbuja en lo que se refiere a los coches más caros y exclusivos. No son pocos quienes adquieren este tipo de vehículos solo para especular con ellos y hacer negocio poco después de comprarlos con su reventa. Las marcas se están cansando de ello y Ford ha sido la última en tomar medidas.
La marca del óvalo a dado a luz en los últimos tiempos al Ford Mustang más salvaje de la historia, el Ford Mustang GTD, una versión que, además, no es precisamente barata y que va a tener una tirada de producción muy corta, lo que es caldo de cultivo para que aparezcan los especuladores.
Lo primero, el precio: 325.000 dólares de base, cuantía que está al alcance de no mucha gente. Lo segundo, la producción: no se ha concretado cuántos van a fabricarse, pero la firma ha estimado que serán entre 300 y 700 durante los dos años que se produzca, es decir, entre 600 y 1.400 ejemplares.
Esto, incluso en el mejor de los casos, es insuficiente para la demanda del modelo, que tan solo en Estados Unidos ha sido de más de 7.500 pedidos. Es por eso que, para anticiparse a lo que pudiera pasar, Ford ha decidido curarse en salud: cualquiera que compre un Mustang GTD tendrá que mantenerlo en su propiedad durante dos años.
Así lo apunta Ford Authority, quien afirma que la medida tiene como objetivo evitar que las pocas unidades que se produzcan del modelo caigan en manos de gente que solo quiere hacer caja, si no que vayan a parar a verdaderos seguidores que vayan a conducirlos y disfrutar de ellos.
Lógicamente, esto será efectivo solo hasta cierto punto, y es que en muchos casos solo hará retrasar lo inevitable, dando un ‘break’ de dos años hasta que se de el pistoletazo de salida y empecemos a ver unidades de GTD saliendo a subasta y, seguramente, alcanzando cifras muy superiores a las que pagaron por ellos al salir de fábrica.
Es algo que ocurre cuando se toma el nombre de un icono como el Mustang y se lleva a un nuevo nivel de rendimiento y exclusividad.
Recordemos que bajo el capó cuenta con un motor 5.2 V8 sobrealimentado que entrega 800 CV de potencia, emplea una caja de cambios automática de doble embrague y ocho relaciones, calza llantas de aluminio forjado de 20 pulgadas, está hasta arriba de fibra de carbono, tiene aerodinámica activa controlada hidráulicamente, etc.
Lo que sigue siendo un misterio hoy por hoy son sus prestaciones, pues Ford no ha compartido información oficial. Habrá que esperar a que alguien le eche el guante y haga sus mediciones por cuenta propia.
Tesla también hizo lo mismo
Aunque el caso del Ford Mustang GTD sea el último, hay muchos otros ejemplos de marcas que han tomado cartas en el asunto para evitar que especulen con sus vehículos.
Durante el año pasado salió a la palestra uno de los más llamativos, el de Tesla y el Tesla Cybertruck. El pick-up era uno de los coches más esperados en la industria y el ritmo de producción de la firma, combinado con la alta demanda, hizo que se convirtiera en un coche bastante deseado.
Fue por eso que algunos de los que pudieron comprar uno de los primeros ejemplares, intentaron hacer negocio con ellos. Uno, llamado Blaine Raddon, quiso justificar su venta señalando que no le cabía en el garaje, algo que no importó para nada a Tesla.
Y es que todos los que compraron un Cybertruck tuvieron que firmar un ‘Motor Vehicle Order Agreement’, es decir, un acuerdo en el que el comprador se comprometía a no venderlo durante el primer año que lo tuviera en posesión.
Entre las clausulas del mismo figuraba que, en caso de llevar a cabo la venta y conseguir un margen de beneficio de 50.000 dólares o más, Tesla demandaría al cliente por una cantidad de hasta 50.000 dólares.
De esta manera, el “negocio” se echaba a perder, pero más adelante la firma ni siquiera tuvo que cumplir sus amenazas, porque los Cybertruck perdieron valor rápidamente y nadie está dispuesto a pagar más que el precio original por conseguir la camioneta.


