Existe una forma de cambiar la etiqueta C por la ECO, y con la que, además, puedes ahorrar dinero

Supone una inversión de unos 2.000 euros, pero la transformación de un gasolina a GLP reporta beneficios notables por múltiples factores.

Si tienes coche y vives en una ciudad de tamaño medio o superior, hace tiempo que deberías estar pendiente de las etiquetas de la Dirección General de Tráfico (DGT). Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) son cada vez más comunes y premian a los vehículos con mejores etiquetas. ¿Sabías que hay una manera de cambiar la etiqueta C por la ECO?

Es cierto que a día de hoy las ZBE no son todavía excesivamente restrictivas y que solo vetan la entrada de los mal llamados coches con etiqueta A, es decir, los que no tienen etiqueta; pero en términos generales disponer del distintivo medioambiental ECO aporta mayores beneficios que lucir la pegatina C, y lo mejor es que pasar de uno a otro no es tan difícil… ni tampoco caro.

La clave está en el Gas Licuado Petróleo, es decir, el GLP, una tecnología que supone una alternativa a la electrificación para hibridar un vehículo de combustión, pero que en términos generales no se usa mucho. Las principales marcas que emplean estos sistemas son Renault, Dacia y Ssangyong, así como algunas compañías chinas.

A pesar de ello se trata de una alternativa muy interesante para quien quiera comprarse un coche nuevo y necesite una etiqueta ECO barata. Y lo mejor es que si tienes ya un gasolina propio que luzca la etiqueta C, es posible transformarlo para que use GLP y así conseguir el distintivo sin tener que cambiar de vehículo, lo que es mucho más asequible. 

Lo primero es lo primero: ¿qué coches pueden convertirse a GLP? En principio, todos los coches, tanto de gasolina como los diésel, pero se desaconseja en el segundo caso porque su sistema de inyección tiene una mayor complejidad y el proceso de transformación sería demasiado costoso.

Así, se trata de un procedimiento óptimo para los coches de gasolina. Ahora bien, el objetivo del que hablamos es conseguir la etiqueta ECO, y para que sea posible el motor del vehículo debe cumplir con la normativa Euro 4 o superior, es decir, que tengan de base la etiqueta C.

Los Euro 3, aquellos que hayan sido matriculados a partir de enero de 2001 y tengan la etiqueta B, pueden convertirse, pero no se les concede el distintivo ECO, por lo que el proceso pierde gran parte de su atractivo.

La siguiente cuestión es, ¿cuánto cuesta transformar un coche a GLP? El coste medio puede rondar los 2.000 euros, inversión que no tarda en rentabilizarse si se hacen bastantes kilómetros con el coche y que, claro está, es una cuantía mucho menor a tener que comprarse un coche nuevo que tenga la pegatina ECO de fábrica.

Las ventajas de pasarse al GLP

La principal es conseguir la preciada etiqueta y con eso, al menos en teoría, asegurarse la libre circulación por toda España durante los años venideros. Sin embargo, también aporta otras ventajas que se agradecen en el bolsillo.

La principal es que su coste es entorno a un 40% inferior al de la gasolina, por lo que en el uso del día a día se ahorra. Es por eso que aquellos que acometen solo la transformación por la pegatina y luego no usan el combustible, cometen un tremendo error. Además, el GLP está presente en una gran cantidad de gasolineras, así que no es difícil encontrarlo para repostar.

Además, en las Zonas de Estacionamiento Regulado (SER) tienen un descuento, que varía en función de la localidad y que puede ser de hasta el 75%. Otras ventajas son la posibilidad de circular por el carril BUS-VAO y el descuento en el uso de algunas autovías y autopistas de peaje.

A nivel global, para la sociedad, es un tipo de combustible mucho más limpio que las alternativas. Según datos de la Asociación Mundial de GLP, respecto a un gasolina emite un 81% menos de partículas (PN) y un 21% menos de CO2 que la gasolina, y en cuanto al diésel, la bajada es del 81% de partículas y del 74% en NOx.

La única desventaja que puede considerarse en todo el proceso es que hay que instalar un depósito en el que almacenar el gas. Éste se coloca por norma general en el suelo del maletero, lo que hace que el volumen disponible para almacenar bultos disminuya de manera importante.

Alternativa híbrida enchufable para los diésel

Hasta ahora hemos hablado de GLP y motores de gasolina, pero una empresa francesa ha pensado en todos los coches diésel que hay circulando por Europa y ha creado un kit con el que pueden convertirse en híbridos enchufables, por lo que pueden hacerse con la etiqueta CERO de la DGT en España.

Denominado como Twin-E, el kit incluye un motor eléctrico de 30 a 40 kW de potencia y una batería de 11 kWh de capacidad, lo que le permite circular hasta durante 70 km en modo 100% eléctrico. Sus opciones de carga son en 7 horas si se hace con una toma de 1,2 kW o en 3 horas si se carga a una potencia de 3 kW.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España