El director general de Tráfico, Pere Navarro, sobre el nuevo límite de alcoholemia: "Ha llegado el momento de fijar un límite"

La DGT y el Ministerio del Interior establecerán nuevos límites de alcoholemia durante la conducción respaldados por estudios e informes técnicos.

Una de las medidas estrella que la Dirección General de Tráfico (DGT) logrará implementar en este 2025 es la reducción de la tasa de alcohol permitida al volante. Los nuevos límites de alcoholemia entrarán en vigor este mismo año, algo que Pere Navarro, director general de Tráfico, siente que es lo correcto. Y se apoya en una serie de estudios que así lo confirman.

Se lleva meses hablando de la posibilidad de que los límites de alcohol bajaran en 2025. La medida ya ha pasado incluso por el Congreso de los Diputados y es cuestión de meses que reciba el visto bueno definitivo y entren en vigor las nuevas tasas, unos máximos que serán hasta un 60% inferiores a los actuales.

El límite de alcoholemia permitido bajará este año

Es importante señalar que la última reforma que alteró los límites de alcoholemia permitidos data del año 1999, momento en el que bajó de 0,80 gramos por litro de sangre a los actuales 0,50 g/litro. Han pasado más de 25 años desde entonces y estamos a pocos meses de que el nuevo límite, que se reduce a menos de la mitad, entre oficialmente en vigor.

Estos límites pasarán de 0,50 g/litro a 0,20 g/litro, una reducción severa con la que la DGT espera que el consumo de bebidas alcohólicas en la conducción se limite drásticamente, persiguiendo una idílica tasa 0,0 que Tráfico sabe que no podrán llegan a imponer nunca por motivos de márgenes legales.

Según explico Navarro a principios de año, la decisión de rebajar los límites de alcoholemia en la conducción es “un paso que nos da la impresión de que tendrá sus efectos en la reducción de la siniestralidad”.

Los nuevos límites se han establecido en base a una serie de estudios e informes de organismos científicos de renombre. La DGT ha presentado un informe técnico que respalda la decisión del Ministerio del Interior, el cual ha sido elaborado por el Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de Valencia.

Estudios e informes respaldan la iniciativa de la DGT

En este documento, que recibe el nombre de Recomendaciones para la reducción de la incidencia del consumo de alcohol sobre la siniestralidad, se defiende la reducción general a 0,1 mg/litro como umbral aplicable a todos los conductores, tal y como recoge el diario El Confidencial.

Esta cifra es una recomendación de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea y el Consejo Europeo de seguridad en el Transporte (ETSC). “Ha llegado el momento de dejar atrás los debates, ser coherentes con nuestras campañas de concienciación y fijar un límite de 0,1 mg/l espirado que en la práctica equivale a cero, cero”, ha señalado Navarro.

El director de la Dirección General de Tráfico explicó durante la presentación del informe, que esta es una medida que responde a una necesidad respaldada por una serie actores: “ya recibíamos numerosas peticiones tanto de administraciones públicas como de entidades privadas solicitando una reducción del límite legal”.

Navarro ha explicado que “incluso la propia ciudadanía nos reclamaba avanzar hacia una tasa 0,0 como reflejo de una mayor conciencia social”, algo que, según el director de Tráfico, se ha producido en numerosas ocasiones, “antes incluso de que llegara al Congreso de los Diputados”.

El ejemplo nórdico

El informe expone los ejemplos de países como Noruega y Suecia, donde hace décadas que se aplica un límite de 0,1 mg/l de aire espirado. En estos países del norte de Europa, la tasa de mortalidad es de las más bajas del continente, con 21 a 22 fallecidos por millón de habitantes frente a los 36 a 37 que tiene lugar en España.

Del mismo modo, una vez se aplicó esta rebaja de la tasa de alcohol permitida al volante, estos países experimentaron una caída de hasta el 12% en los siniestros con víctimas en carreteras, así como un 8% de descenso en los accidentes mortales. También se redujo en un 16% el número de casos en los que los conductores circulaban bajo los efectos del alcohol.

Por último, el informe sugiere que, más allá incluso de implantar un nuevo límite de alcoholemia durante la conducción, en España se pongan en marcha otras iniciativas que reduzcan el consumo de bebidas alcohólicas.

Entre ellas se encuentra, por ejemplo, poner más controles de alcoholemia en las carreteras, especialmente en zonas urbanas, y que muchos de ellos sean mixtos (alcohol y drogas); un mayor número de campañas de concienciación; mayor énfasis en la educación vial en autoescuelas y en programas de reeducación; y reformas legales que castiguen más el consumo durante la conducción.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España