El Corvette no vive un gran momento, aunque no se le puede negar que en GM lo intentan: ahora han presentado el California Corvette

En el centro de diseño de GM en California han desarrollado un prototipo eléctrico del Corvette. Es el segundo integrante de una trilogía que se completa este año.

El Corvette lleva meses siendo tema de conversión tanto dentro como fuera de General Motors. La firma estadounidense sabe que la octava generación del deportivo americano ya ha alcanzado la mitad de su ciclo de vida comercial y es el momento de pensar en un reemplazo. Y aunque el California Corvette no es la nueva generación, demuestra que en GM piensan en el futuro del modelo.

Este prototipo nace de una iniciativa llevada a cabo por la compañía en colaboración con sus centros de diseño. Hace unos meses, Chevrolet dio a conocer el primero de una serie de tres diseños conceptuales que imaginan cómo podría ser el icónico Corvette del futuro. Ahora, esa trilogía cuenta ya con su segundo integrante y ha nacido en el centro de diseño de California.

Así es el California Corvette Concept

Bautizado como California Corvette Concept, se trata de un estudio de diseño que continúa lo que se presentó en Londres el pasado mes de abril. Aunque en cierta medida parecido al prototipo británico, el modelo californiano adopta su propio estilo, un diseño que está inspirado en esta popular tierra norteamericana.

“El sur de California ha estado en el corazón de la cultura automotriz y del diseño durante un siglo, y GM ha tenido una profunda presencia en el diseño aquí durante casi 40 años”, explicó Brian Smith, director de diseño del centro de diseño de GM en Pasadena, California.

“Queríamos asegurarnos de que este concepto se desarrollara desde la perspectiva del sur de California, pero con una perspectiva global y futurista. La dualidad de propósitos es la base de la estrategia de diseño de este concepto”, añadió.

Si lo analizamos detenidamente, podemos ver que el California Corvette Concept luce un diseño muy afilado, con líneas muy definidas y una forma de cuña muy característica que hace recordar a un prototipo de carreras.

Su carrocería extremadamente afilada es tan baja que debe amoldarse al tamaño de sus ruedas. Se aprecia en los guardabarros, especialmente los delanteros. En el frontal encontramos unos delgados faros integrados entre lo que debería ser el capó y el parachoques. También hay una gran entrada de aire y un splitter en la parte inferior que seguro que tiene su influencia en el rendimiento aerodinámico.

Radical por dentro y por fuera

El diminuto capó da paso a un parabrisas panorámico sin pilares, por lo que el conductor (o piloto) tiene una visión perfecta de lo que ocurre inmediatamente delante y a los lados del vehículo. No hay tiradores de puerta ni espejos retrovisores, como viene siendo habitual en los concept cars.

Lo que sí hay es una carrocería que se estrecha en la parte central, dando paso así a unos estribos laterales muy grandes y a enormes salidas y entradas de aire, elementos que, nuevamente, afectan a nivel aerodinámico, confiriéndole estabilidad y un gran paso por curva.

El diseño radical continúa hacia parte trasera de la carrocería. Tenemos un alerón retráctil que debería actuar en función de la velocidad o de si el conductor presiona el pedal del acelerador o los frenos. También hay un gran difusor que parece sacado de la alta competición y unos diminutos pilotos LED que se integran en la parte superior de la carrocería.

En cuanto al interior, nos encontramos con una pareja de asientos de carreras con arneses de seguridad. Los dos pasajeros viajarán envueltos por la cabina, con un salpicadero que se extiende hacia la parte trasera del habitáculo dividiendo las plazas delanteras y otorgando ese efecto envolvente que ofrecen algunos hiperdeportivos y los coches de competición.

El puesto del conductor se encuentra delante de un volante que parecen los mandos de un avión de combate, el cual integra una pantalla en su interior y está respaldado por una segunda pantalla integrada en el salpicadero para aportar información adicional. Toda la cabina está terminada en color rojo con elementos en negro y en fibra de carbono expuesta.

Ni rastro de motores de combustión interna

Del sistema de propulsión no hay detalles, pero ya te confirmamos que no está equipado con un motor V8 de gasolina de alto rendimiento. Estamos ante un coche eléctrico, si bien General Motors no tiene intención alguna de desarrollar un Corvette eléctrico. No al menos a corto plazo.

Algo parecido ocurrió con el Corvette presentado hace casi cuatro meses. Era eléctrico, pero GM se encargó de asegurar que solo se trataba de un estudio de diseño y que no había intención alguna de llevarlo a producción. Y es que hablar de Corvette y eléctrico es algo que no llevan bien los fans del modelo.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA9

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