Comunicado urgente: 100.000 millones de euros para la industria del automóvil y no es China, sino algo más cercano

Aunque resulte paradójico, la Unión Europea ha decidido aplicar la misma receta que China y va a movilizar 100.000 millones de euros a la industria del automóvil.

La Comisión Europea ha anunciado que va a “movilizar” 100.000 millones de euros para la industria del automóvil a través de lo que ha denominado ‘Clean Industrial Deal' (Pacto Industrial Limpio), con el objetivo de mejorar la competitividad de Europa frente a otros actores clave en el contexto actual, como son China y Estados Unidos.

Lamentablemente, en los últimos años la industria automotriz europea ha perdido peso. El que ha sido desde hace décadas uno de los pilares fundamentales de la economía europea se ha debilitado enormemente y ha sido, precisamente, por las políticas ‘verdes’, el famoso Pacto Verde Europeo.

O, mejor dicho, por una incorrecta imposición de esas políticas que han obligado al sector a realizar una transición energética completamente irreal, a un ritmo demasiado acelerado. Ahora hemos visto cómo los fabricantes se han visto obligados a levantar el pie del acelerador, cuando no pisar el freno.

Europa se está quedando atrás y ha reaccionado, pero lo ha hecho de una manera un tanto peculiar: haciendo lo mismo que China y por lo que ha impuesto aranceles más altos a los coches eléctricos chinos. Es decir, la Unión Europea va a inyectar dinero en las empresas automovilísticas para que sean más competitivas

Pacto Industrial Limpio, el plan de 100.000 millones de euros de la UE a la industria del automóvil

El pasado 26 de febrero, la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció el Paco Industrial Limpio con el que la Unión Europea quiere ayudar a la industria del automóvil. 

"Sabemos que todavía hay demasiados obstáculos que se interponen en el camino de nuestras empresas europeas, desde los elevados precios de la energía hasta la excesiva carga reglamentaria. El objetivo del Pacto Industrial Limpio es cortar los lazos que aún las frenan", declaró Von der Leyen.

El objetivo del plan de la Unión Europea es abordar, simultáneamente, varios asuntos: la crisis climática, la competitividad y la resiliencia económica, términos utilizados por las autoridades europeas. 

Incluye medidas para asegurar una energía asequible, fomentar la economía circular, promover mercados líderes en tecnologías limpias, y movilizar inversiones públicas y privadas.

Para ello, movilizará más de 100.000 millones de euros que irán destinados a apoyar la fabricación de vehículos eléctricos en Europa y creará 500.000 puestos de trabajo, según la UE.

El Ejecutivo comunitario estima que harán falta 480.000 millones de euros anuales más en inversiones para lograr la transición a una economía descarbonizada, para lo que serán necesarias ayudas públicas, incentivos fiscales y la iniciativa privada.

Por ello, el pacto instará a los Estados miembros a adoptar incentivos tributarios para las energías y tecnologías ‘verdes’. Por ejemplo, con periodos de depreciación o desgravaciones fiscales en sectores estratégicos.

Teresa Ribera, actual vicepresidenta Ejecutiva de Transición Limpia, Justa y Competitiva de la UE, ha señalado que este plan “proporciona la estabilidad y la confianza que los inversores necesitan, desbloqueando capital, ampliando los mercados de tecnologías limpias, haciendo que la energía sea más accesible y garantizando un panorama justo y competitivo en el que las empresas puedan prosperar".

Principales medidas incluidas en el ‘Clean Industrial Deal'

El plan de la Unión Europea se centra principalmente en dos sectores muy vinculados entre sí, como son las industrias de gran consumo energético y las tecnologías ‘limpias’.

Propone un nuevo marco de ayudas de Estado para apoyar la fabricación de tecnologías ‘verdes’, como las baterías, o acelere la aprobación de ayudas a proyectos de reducción de emisiones o energías ‘limpias’, a lo que se sumará una "simplificación" de las reglas generales sobre ayudas públicas.

Asimismo, el pacto incluye un Plan de Acción sobre Energía Asequible para reducir los costes energéticos de las industrias, las empresas y los hogares, acelerando el despliegue de energías ‘limpias’ y la electrificación.

Otras medidas contempladas en el acuerdo tienen que ver con la simplificación de las ayudas estatales para acelerar el uso de energías renovables y la descarbonización industrial, reducir impuestos sobre la electricidad y eliminar cargas fiscales.

De cara a 2026, se adoptará una Ley de Economía Circular para garantizar el acceso a las materias primas críticas y reducir la exposición a proveedores poco fiables. Para ello, la Comisión creará un Centro de Materias Primas Críticas de la UE para comprarlas conjuntamente en nombre de las empresas interesadas.

Por otro lado, la Comisión Europea establecerá una Unión de Capacidades para desarrollar trabajadores cualificados. El Clean Industrial Deal impulsará la creación de 500.000 nuevos empleos de calidad y reforzará programas de formación en tecnologías ‘limpias’ y digitalización.

Semana clave para la automoción europea

Hoy 5 de marzo está previsto que Ursula von der Leyen anuncie su Plan de Acción para la industria del automóvil, que tiene como medida estrella la relajación de la normativa CAFE sobre emisiones, así como propuestas para facilitar la puesta en marcha de puntos de recarga y el impulso de una cadena de valor en el viejo continente.

Precisamente, el asunto de la normativa CAFE preocupaba y mucho al sector automotriz, ya que obligaba a los fabricantes a no superar los 93,6 gramos de CO2 en el conjunto de vehículos vendidos en el año.

Es un umbral muy exigente, ya que el límite anterior era de 115,1 gramos de CO2 y, aun así, algunos fabricantes no lo cumplieron. El nuevo objetivo obligaba a las marcas a vender muchos más coches eléctricos que hasta ahora, en un contexto de ralentización de las matriculaciones de esos vehículos en toda Europa.

La suavización de la norma CAFE era algo que reclamaban desde el sector. Ahora, ese objetivo de 93,6 gramos de CO2 no será obligatorio cumplirlo en 2025, sino que se retrasa hasta 2027, haciendo la media de los tres años. Es decir, en 2025, 2026 y 2027, la media de emisiones no podrá superar los 93,6 gramos.

El problema de Europa

Hay veces que no se entiende lo que ocurre en las cabezas de los dirigentes europeos. Promueven el coche eléctrico, pero éste es caro y no se vende como les gustaría

China ofrece vehículos baratos porque se lo pueden permitir (porque controla toda la cadena de producción, materias primas, etc.), lo que sería la solución para inundar las carreteras europeas de vehículos de batería y reducir las emisiones.

Pero la respuesta de Europa es imponer aranceles a los coches eléctricos chinos para proteger a la industria europea, por una supuesta competencia desleal, porque el gobierno chino inyecta dinero en sus marcas. Y ahora, Bruselas aplica la misma receta que los chinos.

El problema de Europa es que, por razones políticas e ideológicas, quiere abandonar una tecnología que domina (los motores de combustión) por otra que no controla y en la que los mejores son los chinos

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España