Comparan la suspensión de un coche chino con Audi y BMW. El resultado te lo imaginas...

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El Nio ET9 pone a prueba su sistema de suspensión comparándolo con el de Audi y BMW. El resultado te lo podrás imaginar si te digo que la prueba se realizó en China.
La industria automotriz de China tiene como objetivo dominar el sector a nivel mundial. Su irrupción en mercados internacionales ha sido más fuerte de lo esperada, logrando una gran presencia en países clave como España, donde marcas como MG u Omoda están consiguiendo excelentes cuotas de mercado en apenas un par de años en activo.
Los coches de estas marcas son propuestas que llegan al mercado con precios de venta atractivos, siendo este uno de sus principales factores de éxito comercial. Las marcas procedentes del país asiático también fabrican coches de lujo que, aunque no tienen tanta presencia en este lado del planeta, llegan con paso firme para desbancar a los fabricantes tradicionales.
Nio desafía a Audi y BMW con el nuevo ET9
En este segmento de coches de alta gama, Nio es uno de los referentes dentro de los fabricantes chinos. O al menos uno de los que más razones tiene para triunfar fuera de las fronteras de su país natal. La compañía está haciendo los deberes en el apartado técnico para superar a grandes nombres como Audi, BMW y Mercedes-Benz.
Y de momento parece que, al menos, está recortando distancias con el trío de marcas alemanas. Al menos eso es lo que demuestran en este vídeo reciente en el que han enfrentado a un coche chino frente a un Audi A8 y a un BMW Serie 7 para comparar cómo trabaja la suspensión de cada modelo frente a unos obstáculos.
El modelo asiático en cuestión es un Nio ET9, el cual encabeza una caravana compuesta por tres vehículos en el que también se encuentra el dúo de berlinas ejecutivas alemanas. La prueba es sencilla: una serie de badenes dispuestos en la carretera de forma asimétrica, lo que permite evaluar la respuesta de la suspensión y, sobre todo, los balanceos de la carrocería.
Al encontrar los obstáculos de forma independiente cada rueda, el coche experimenta una serie de rebotes en la carrocería que permiten medir cuán eficaz es su sistema de suspensión. Curiosamente, el ET9 supera los obstáculos sin ningún tipo de movimiento, mientras que el Serie 7 y el A8 muestran todo tipo de balanceos desde el primer badén.
¿Real o preparado para que gane el coche chino?
Si acudimos a la sección de comentarios de esta publicación en la red social X (anteriormente Twitter), podemos encontrar todo tipo de explicaciones. Los hay que argumentan que la disposición de los badenes favorece a la mayor distancia entre ejes del modelo de Nio, mientras que otros aseguran que es capaz de superar los baches sin balanceos debido a su suspensión neumática autonivelante.
Sin saber qué tipo de suspensión equipan las berlinas de Audi y BMW que se someten a la prueba en el vídeo (aunque a juzgar por las imágenes no tiene pinta de que sea suspensión neumática), el esquema de suspensión del Nio ET9 tiene una función predictiva que es capaz de adaptar la respuesta de la amortiguación antes incluso de que llegue el obstáculo, lo que también puede ser la razón de que el coche chino pase los badenes sin apenas balanceos.
Sea como fuere, este tipo de vídeos demuestran que los fabricantes chinos se han puesto las pilas a la hora de desarrollar sus coches con el objetivo de conquistar mercados tan exigentes como el de Europa, donde los consumidores están más acostumbrados a altos niveles de calidad y desempeño en los coches que compran.
Un súper coche eléctrico dispuesto a batir a sus rivales alemanes
El Nio ET9 es un vehículo de lujo basado en la plataforma NT 3.0 de la marca, acompañada de un chasis SkyRide. Mide 5,32 metros de largo y tiene una anchura de 2 metros. Mecánicamente, hablamos de un coche eléctrico puro que equipa un sistema de alto voltaje de 925 voltios y una potencia combinada de 520 kW (707 CV) con un par motor de 900 Nm.
La energía se acumula en una gran batería de 120 kWh (112 kWh netos) que se puede recargar a una potencia máxima de 600 kW. Esta unidad le permite homologar hasta 650 kilómetros de autonomía por carga, según el ciclo de homologación chino CLTC, que es más optimista con las cifras homologadas que el protocolo WLTP europeo.
Recientemente, Nio presentó una nueva tecnología desarrollada por ZF que le permite adentrarse en un selecto grupo con el ET9. Se trata de un sistema steer-by-wier (dirección por cable) con el que es posible con el que es posible realizar el giro completo de las ruedas delanteras con tan solo 0,6 vueltas en el volante.

