El coche más elegante del mundo es español, y así ha sido reconocido en el concurso más importante del mundo

Un Hispano Suiza H6C Torpedo de 1924 gana el prestigioso concurso de elegancia de Pebble Beach en la categoría reina ‘Best in Show’, convirtiéndose en el coche más elegante del mundo.
Es el coche más elegante del mundo y ha sido reconocido como tal en el concurso más importante del mundo. No es un acertijo ni nada que se le parezca. Se trata del Hispano Suiza H6C Torpedo, que se ha convertido en el coche más elegante del mundo en Pebble Beach.
Cada año, a mediados de agosto, se celebra en la costa oeste de Estados Unidos la Monterey Car Week, uno de los eventos automovilísticos más prestigiosos del mundo, en el que se incluyen carreras, exhibiciones y muestras, así como el famoso concurso que elige el coche más elegante del mundo.
La cita de Pebble Beach acoge a la élite del automovilismo en las instalaciones del campo de golf donde regularmente se disputa el torneo US Open. Un total de 229 coches procedentes de 22 países diferentes participaron en la categoría reina, denominada 'Best in Show'.
Este año, y por tercera vez en la historia, el prestigioso premio ha recaído en un coche español, un Hispano Suiza H6C Torpedo.
El Hispano Suiza H6C Torpedo conquista Pebble Beach

Este Hispano Suiza H6C Torpedo es una unidad muy peculiar por su carrocería fabricada con láminas de madera de caoba, denominada Tulipwood Torpedo, un estilo inspirado en las lujosas embarcaciones de recreo de los años 20 del pasado siglo.
Esta carrocería se debe también a que su primer propietario fue André Dubbonet, as de la aviación francesa durante la Primera Guerra Mundial y piloto de carreras de Bugatti e Hispano-Suiza en el periodo de entreguerras.
El coche se fabricó en 1924 y su cuerpo de madera apenas pesa 72 kg, lo que permite contener el peso total del vehículo en poco más de 500 kg. Equipa un motor de seis cilindros en línea y 8.0 litros de cilindrada que desarrolla 160 CV, una potencia que en ella época era una auténtica salvajada.
Gracias a su excelente relación entre peso y potencia, el Hispano Suiza H6C Torpedo era capaz de alcanzar los 180 km/h, siendo uno de los coches más rápidos de su época. A ello contribuía también el aerodinámico diseño en forma de torpedo que reducía la resistencia al viento.
Un extraño escape en el lado izquierdo

Este Hispano Suiza H6C Torpedo corrió en la Targa Florio de 1924 terminando en sexto lugar. En los años siguientes pasó por varias manos hasta que fue devuelto a la marca española y fue restaurado por completo.
En las décadas siguientes siguió acumulando propietarios, hasta que terminó en Estados Unidos y en 2022 se subastó en RM Sotheby's por 9,25 millones de dólares, unos 7,91 millones de euros. Desde entonces, los propietarios Penny y Lee Anderson encargaron una restauración a su especificación original.
Otra peculiaridad de este coche, además de su carrocería de madera, es el escape que se aprecia en el lado izquierdo, con una forma un tanto extraña. Si fijamos la mirada, podemos leer la marca Steigboy, refiriéndose a Steigboy Apparatebau, fundada por Friedrich August Boysen en 1921.
Esta compañía con sede en Leipzig fabricaba sistemas de escape de vacío que se utilizaban principalmente en motocicletas y algunos aviones, pero también tenían al menos una aplicación automotriz.

Según explica The Drive, lo que vemos aquí es un silenciador de vacío temprano, también a veces se refiere como un silenciador eyector. Esas secciones grandes y redondas “que parecen hamburguesas” permiten una gran expansión del volumen justo después de la cabecera.
En teoría, ese cambio repentino de volumen derriba los pulsos de presión agudos antes de que salgan. En otras palabras, es un silenciador reactivo ajustado por el volumen y la geometría en lugar del embalaje fibroso que tiene en los escapes modernos.
Según la literatura alemana sobre el Vacuum-Auspuff de cuando este material era nuevo, un deflector biselado en el interior se encuentra frente a la salida y el tubo de salida tiene aletas helicoidales.
Se supone que hace girar y acelera el flujo de gas fuera del cuello, induciendo un ligero vacío en la cámara principal. La idea era recoger los cilindros entre pulsos y reducir la contrapresión mientras todavía se silenciaban.
Las secciones redondas del escape Steigboy sirven para crear una óptima relación volumen-superficie y reflejos simétricos de onda para la cancelación del pulso. El cuello del lado corto debe estar en ángulo recto con respecto a la entrada para eliminar y redirigir los impulsos y alojar las palas espirales.
