Cinco razones por las que comprar un coche eléctrico en 2025 será mejor idea

Si todavía no estás muy seguro de pasar a la movilidad eléctrica, aquí te damos cinco razones por las que es buena idea comprar un coche eléctrico en 2025.
Todavía hay muchos conductores no muy convencidos de pasar a la movilidad eléctrica. Sin embargo, si eres uno de ellos, vamos a darte cinco razones por las que comprar un coche eléctrico en 2025 será una buena idea.
El coche eléctrico no termina de despegar. Creíamos que era algo exclusivo de España, pero también ocurre en muchos otros países, en general.
2024 ha puesto de manifiesto que hay muchos recelos aún hacia el coche eléctrico y la mayoría de los fabricantes se han visto obligados a modificar sus respectivas estrategias.
Y tienen parte de razón quienes no se atreven a dar el salto a la electrificación total. Todavía hay algunas cosas que solucionar, empezando por el precio de los vehículos eléctricos y siguiendo por la autonomía o los tiempos de carga.
Pero, a pesar de todo, el 2025 que acaba de comenzar puede ser un buen momento para comprar un coche eléctrico y te vamos a dar cinco razones para argumentarlo.
Prórroga del Plan MOVES III

La primera razón es la prórroga del Plan MOVES III. Casi antes de acabar el año anterior, el Gobierno confirmó lo que muchos esperaban, la continuidad, una vez más, del programa de ayudas públicas a la compra de coches eléctricos.
No se trata de un nuevo plan con un nuevo presupuesto (de hecho, el Ejecutivo ni siquiera hay presupuestos para 2025), sino de una nueva prórroga del programa ya existente que, a su vez, se prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2024.
De momento, el Plan MOVES III seguirá vigente hasta el 30 de junio de 2025, conservando las mismas condiciones que hasta ahora. Esto es, ayudas de hasta 5.500 euros por la compra de un híbrido enchufable y hasta 7.000 euros en el caso de un eléctrico.
Igualmente, se mantiene la deducción del 15% del IRPF. Lo malo es que también permanece la obligación de tributar las ayudas y el retraso en la recepción de éstas varios meses (incluso un año), algo de lo que se quejó el sector. Aquí te explicamos cómo pedir, paso a paso, la prórroga del Plan Moves III.
Nuevos modelos

En segundo lugar, en 2025 se van a producir nuevos lanzamientos interesantes, de coches pequeños y más económicos, a los que hay que añadir los modelos que han llegado en 2024.
A los Citroën ë-C3, Dacia Spring y Dongfeng Box, se suman el Leapmotor T03, el Hyundai Inster, el Skoda Epiq, el Cupra Raval, el Fiat Grande Panda…
Se trata de modelos pensados para la ciudad y alrededores, que es donde realmente tiene sentido el coche eléctrico, contribuyendo a que el aire sea más limpio en esos núcleos urbanos.
Precios más económicos

La tercera razón está estrechamente relacionada con la anterior. En 2025 se espera la llegada de coches eléctricos más económicos, con precios en el entorno de los 25.000 euros, incluso, por debajo de ese umbral.
Esto, unido a las ayudas públicas, supone que será posible comprar un eléctrico por menos de 20.000 euros. Un buen ejemplo es el Renault 5 E-Tech.
El utilitario francés inició su comercialización con la versión tope de gama, pero hace poco Renault añadió una opción intermedia, con 120 CV y una batería de 40 kWh que le proporciona una autonomía homologada “urbana” de 312 kilómetros. Cuesta 26.784 euros, pero con las ayudas e incentivos fiscales se queda en 16.900 euros.
Otro ejemplo es el Dongfeng Box, un vehículo chino que cuesta 25.995 euros, pero con las ayudas se reduce a 18.995 euros. Sin embargo, este precio corresponde a la única versión a la venta, que es la más equipada. Más adelante llegarán versiones menos potentes y con acabados más básicos que serán más baratas.
Por su parte, el Leapmotor T03, con 95 CV y 265 kilómetros de autonomía en ciclo mixto WLTP (hasta 395 kilómetros en ciclo urbano) tiene un PVP de 18.900 euros y con las ayudas baja hasta los 11.900 euros.
Mayor autonomía

Otra razón por la que comprar un coche eléctrico en 2025 es que los modelos de última generación ofrecen más autonomía que antes. Este es, precisamente, uno de los temas que echan para atrás, pero cada vez es menos problema.
Sobre la autonomía, hay que tener en cuenta una cosa: como hemos señalado antes, donde tiene sentido el coche eléctrico es en la ciudad y es aquí donde los rangos de autonomía son mayores.
Un coche pequeño, con unos 300-350 kilómetros de alcance real y un uso normal por ciudad (ir al trabajo, trayectos cortos…), permite olvidarte de la batería durante una semana, aproximadamente.
Esto si hablamos de vehículos pequeños, urbanos. Pero en el mercado hay otros modelos más grandes y caros, con baterías de mayor capacidad que superan los 400 y hasta los 500 kilómetros de autonomía, como el Skoda Elroq o el Renault Scenic.
Aumentan los puntos de carga

Por último, otro motivo para dar el salto a la movilidad eléctrica es que hay más puntos de recarga, algo muy importante, porque minimiza el problema de la autonomía.
Aunque tímidamente, la red de cargadores está aumentando en España y seguro en tu ciudad has visto cómo han aparecido numerosos puntos en zonas de aparcamiento.
No obstante, si te compras un coche eléctrico, lo mejor es disponer en casa o en el garaje de un punto de carga Wallbox, que puedes utilizar durante la noche, aprovechando la tarifa valle, la más baja.
