Carlos Sainz vuelve a por la victoria en el Dakar, esta es su arma secreta para lograrlo

Carlos Sainz defiende corona en el Rally Dakar al volante del Ford Raptor T1+, una bestia con motor Coyote V8 de 360 CV con la que luchará contra Dacia y Toyota.
Carlos Sainz volverá a competir en el Rally Dakar en 2025, a sus 62 años y defendiendo el título que conquistó el pasado mes de enero con el revolucionario Audi RS Q e-tron de tracción eléctrica. Será la decimoctava vez que "El Matador" tome la salida en la legendaria prueba, y lo hace asumiendo un nuevo desafío: convertir a Ford, fabricante con el que debutó en el Mundial de Rallys, en campeón.
El arma con el que el equipo de la marca americana competirá en la carrera es el Ford Raptor T1+, un vehículo con tracción a las cuatro ruedas construido, preparado y desarrollado por el reputado equipo británico M-Sport y por Ford Performance - división de altas prestaciones de la marca - para luchar por la victoria.
Uno de los elementos que destacan en el Ford Raptor T1+ es el motor Coyote que ruge en su interior. Este subraya la estrecha relación entre la división de competición de la compañía y los coches de calle, puesto que se trata del propulsor que monta el Ford Mustang, y que ha sido preparado específicamente para este reto.
El motor Coyote de Ford para conquistar el Dakar
Para afrontar el Rally Dakar 2025, Carlos Sainz pasará del sofisticado y complejo Audi RS Q e-tron de tracción eléctrica a un vehículo más 'tradicional' como lo es el Ford Raptor T1+. El prototipo fue desvelado en un marco incomparable como el Festival de la Velocidad de Goodwood, una auténtica meca para los aficionados al automovilismo.
Allí se pudo descubrir el modelo - con un aspecto que recuerda al Ranger Raptor de calle -, sus especificaciones técnicas y también su sonido. Este no dejó a nadie indiferente en la subida a la colina, ese reto que completan vehículos destinados a acaparar las miradas (y oídos) del apasionado público británico.
Elegido por Ford para afrontar los 5.000 kilómetros de competición del Dakar 2025, el motor Coyote 5.0 V8 es la versión más moderna del histórico propulsor de la marca. Esta estirpe fue introducida por primera vez en el Ford Mustang GT de 2011 como impulso para luchar con competidores como el Chevrolet Camaro SS o el Dodge Challenger.
Su versión más moderna, la cuarta, desarrolla alrededor de 450 CV de potencia tanto en el Ford Mustang GT como en la variante Dark Horse, modelos capaces de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos.
Los ingenieros de Ford optaron por esta unidad para el Dakar al considerar que proporciona la potencia y fuerza necesarias para enfrentar los desafíos del Rally Dakar: 360 CV y 540 Nm a 4.250 rpm. En su adaptación al Raptor T1+, se ha dotado al propulsor de un sistema de aceite de cárter seco y también se ha instalado un escape diseñado específicamente para la competición en rally-raid.
En el Rally Dakar, el objetivo no es la velocidad, sino alcanzar la meta lo más alto posible después de dos semanas de competición en condiciones verdaderamente duras, donde cada componente mecánico (y también humano) es llevado al límite. Y es aquí, donde la fiabilidad de una herramienta probada puede marcar la diferencia.
Frente a sus competidores directos, como son el Dacia Sandrider o el Toyota Hilux, existe una diferencia tecnológica. Mientras Ford ha optado por un motor atmosférico, sus dos rivales montan motores sobrealimentados. En concreto, Dacia ha elegido una unidad V6 biturbo de 3.0 litros; y Toyota, el V6 biturbo de 3.5 litros del Land Cruiser 300. Todos ellos tienen 360 CV de potencia.
Hace años, cuando el Dakar competía en Sudamérica con altitudes superiores a los 3.000 metros, esta elección habría sido más difícil, ya que en esas condiciones el motor atmosférico pierde potencia frente a los turbopropulsados.
Un auténtico Dream Team con dos españoles, Sainz y Roma

El Ford Raptor T1+ ya sabe lo que es competir y ganar. Lo hizo en manos de Nani Roma y su copiloto, Álex Haro, en la Baja Hungría del pasado mes de julio, donde el prototipo realizó un debut soñado, confirmando el positivo desarrollo realizado por el equipo desde el inicio del proyecto a principios de 2023.
Posteriormente, las duplas Carlos Sainz/Lucas Cruz y Mattias Ekström/Emil Bergkvist se pusieron también al volante en un entorno verdaderamente competitivo, como lo es el Rally de Marruecos, celebrado el pasado mes de octubre. Como parte de la preparación del Dakar, el equipo acumuló importantes kilómetros y ganó una etapa - con Sainz - frente a una dura rivalidad.
La marca del óvalo tratará de pelear por la victoria en una desafiante primera edición para el proyecto. Con cuatro unidades - a la de Sainz/Cruz, Roma/Haro y Ekström/Bergkvist se suma Michel Guthrie-Kellon Walch - y un desarrollo de primer nivel con más de 10.000 kilómetros de pruebas, así como dos carreras, será sin duda un equipo a seguir.
Pero la competencia no será menor. Entre aquellos que optan al triunfo, hemos de sumar al equipo Dacia Sandriders, compuesto ni más ni menos que por Nasser Al-Attiyah, Sébastien Loeb y Cristina Gutiérrez, y también a los Toyota de los siempre competitivos Lucas Moraes, Seth Quintero o Giniel de Villers. Apunta la fecha: el 3 de enero comienza la aventura.