Bruno Sacco diseñó alguno de los mejores Mercedes que le cambiaron la cara a la marca. Ahora ha fallecido. Este es su legado

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Ha fallecido Bruno Sacco, el que fue diseñador de Mercedes desde 1958 hasta su jubilación en 1999. Fue el responsable de algunos de los modelos más importantes de la marca, como el W123. Recordamos su legado.

Poco a poco van desapareciendo las grandes figuras que han sigo protagonistas en la industria del automóvil a lo largo del siglo XX. En los últimos años nos han dejado Robert Opron, Paolo Stanzani, Marcello Gandini… Ahora le ha tocado a Bruno Sacco, padre de alguno de los mejores Mercedes y creador de una imagen que todo el mundo reconoce.

“Un Mercedes-Benz siempre tiene que parecer un Mercedes-Benz”. Esta era su máxima, que intentó cumplir a lo largo de casi 30 años que trabajó para la marca alemana y en los que ideó algunos de los modelos más recordados.

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Nacido en Udine, Italia, Bruno Sacco ingresó en Mercedes en 1958. Inicialmente, empezó como un trabajo temporal, pero terminó convirtiéndose en diseñador jefe hasta 1999, cuando se jubiló.

Hace unos días, la familia de Bruno Sacco emitió un comunicado anunciando su fallecimiento el pasado 19 de septiembre, a la edad de 89 años (habría cumplido 90 el próximo 12 de noviembre).

Este es el legado de Bruno Sacco, el diseñador que cambió la cara a Mercedes

Bruno Sacco es una figura muy importante en la historia de Mercedes de la segunda mitad del siglo XX. Fue él quien diseñó algunos de los modelos que los más viejos recuerdan y los jóvenes hemos visto alguna vez por la calle.

A Sacco debe la marca de la estrella el aspecto reconocible de sus coches de los años 70, 80 y 90. Aunque su primer gran proyecto fueron los prototipos C-111, construidos en fibra de vidrio y que sirvieron para probar diferentes tecnologías, como motores rotativos o batir el récord de velocidad en un automóvil con motor diésel.

El primer coche de producción que diseñó fue el famoso W123, lanzado al mercado en 1976 para sustituir a los W114 y 115. Este es uno de los Mercedes más reconocibles y que todo el mundo ha visto alguna vez, ya que se fabricaron más de 2,7 millones de unidades hasta 1985 y todavía se ven algunos circulando, gracias a su robustez.

Otro de los grandes hitos de Bruno Sacco fue el W126, el emblemático Clase S que debutó en 1979, uno de los mejores Mercedes jamás fabricados. Con esta generación, regresó la carrocería coupé en 1981, denominada SEC, coche que utilizó el diseñador italiano hasta el final de sus días.

Su coche favorito, el W201

La década de los 80 es recordada por el W201, los Mercedes 190 y sus derivados deportivos que compitieron en el DTM a finales de la década y principios de los 90. El 190 salió en 1982 y tuvo un gran éxito por ofrecer, en un formato más pequeño, las características típicas de un Mercedes.

Estuvo a la venta hasta 1993 y en todo ese tiempo se vendieron 1m8 millones de ejemplares. Además, fue el coche favorito del propio Bruno Sacco.

La lista de coches que diseñó el italiano es casi interminable: el W124 de 1984, el SL (R129) de 1989, el Clase S (W140), el Clase E (W210) y su variante coupé y cabriolet CLK (W208), el pequeño SLK (R170) y el Clase S (W220), con su variante coupé CL (W215).

Su último coche fue el R230, el nuevo SL que reemplazó al R129, lanzado en 2001, dos años después de jubilarse, aunque su desarrollo comenzó a mediados de los 90.

Foto Bruno Sacco: Wikimedia Commons/DaimlerChrysler AG.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España