La bicicleta del equipo olímpico japonés cuesta unos 125.000 euros y está fabricada por una empresa que produce coches de carreras y cohetes espaciales

Es de fibra de carbono
Los Juegos Olímpicos de París 2024 ya han terminado, pero todavía estamos de “resaca” y es que un evento de tales proporciones implica que hay muchas que contar, a cada cual más llamativa que la anterior. Por ejemplo, el hecho que la bicicleta del equipo olímpico japonés cuesta como un superdeportivo que prácticamente nadie se puede permitir.
Aunque en autobild.es hablamos de cuando en cuando de bicicletas, sobre todo cuando se trata de modelos desarrollados por marcas de coches, este no es el caso, así que nos fiamos de un medio especializado como es Cycling Weekly, que dice prácticamente que se trata de un modelo con tecnología de la NASA.
La bicicleta en cuestión es la V-Izu TCM-2 y es obra de Toray Carbon Magic, parte del gigante japonés Toray, que está especializado en la manufactura de la fibra de carbono para todo tipo de fines, y no es un decir: de chasis monocasco para vehículos de competición a piezas de aeronaves, pasando sillas de ruedas de competición y, por supuesto, bicicletas.
Incluso para alguien que no entiende mucho del mundillo (como es mi caso), parece un modelo espectacular, con un cuadro bastante ancho, que, al estar hecho de fibra de carbono, es muy ligero. Sin embargo, lo que llama la atención es que solo el cuadro ya cuesta 108.000 libras esterlinas, es decir, el equivalente a unos 125.000 euros al cambio actual.
Huelga decir que es un precio muy elevado, pero por establecer un punto de referencia dentro del mundo de los coches, que es lo nuestro, es más o menos lo que cuesta un Porsche Taycan en su versión 4S.
Si tenemos en cuenta que es el precio solo del cuadro, si se suman el resto de elementos que conforman la bicicleta, posiblemente hablemos de una cantidad similar a la que hay que pagar para hacerse con el Porsche 911 más barato, que en España está algo por debajo de los 150.000 euros.
Sin embargo, para los versados en la materia será más sorprendente el hecho de que la bicicleta tiene la cadena y el sistema de marchas y piñón en la izquierda, una configuración que no es para nada habitual (normalmente va a la derecha).
Cuando la probaron, los deportistas japoneses se mostraron muy contentos con ella. Koichi Nakano, de la Federación Japonesa de Ciclismo, declaró: “Lo primero que dicen los atletas sobre esta bicicleta es que una vez que alcanzas la velocidad, es difícil reducirla. Al circular por inercia, la bicicleta gana velocidad más rápido de lo que piensa la persona que la conduce”.
Parece algo bueno cuando el deporte en el que va a participar consiste en ir rápido, aunque no todo eran puntos positivos: “Por otro lado, parece pesada a baja velocidad. Pero creo que es una bicicleta que puede demostrar su rendimiento cuando se utiliza en competiciones de alto nivel”, explicaba.
Aunque iban con una bicicleta de altos vuelos, los ciclistas de pista japoneses no han cuajado unos buenos Juegos Olímpicos y es que de París 2024 se fueron sin una sola medalla.
