7 coches de gasolina que conquistaron a nuestros padres y ahora compran eléctricos nuestros hijos

Lo retro está de moda, pero en el mundo del automóvil se combina con los coches eléctricos, creando la tendencia de revivir clásicos en formato de cero emisiones.
Quizá por la crisis existencial y de ideas que atraviesa el mundo, quizá por lo que está costando que al comprador promedio le dé por dar el salto a los coches eléctricos, la realidad es que la nostalgia en el mundo del motor está más de moda que nunca, como demuestran estos 7 coches clásicos que han vuelto a la vida en forma de coches eléctricos.
Son casos muy diferentes entre sí. Algunos mantienen nombre e idiosincrasia, otros conservan la denominación, pero adaptada a un formato más actual; y otros directamente son herederos espirituales que, a pesar de lucir un nombre distinto, son claramente deudores de sus antepasados.
Solo coinciden en que ahora sus entrañas son de cero emisiones, algo que a muchos les parece un acierto (pues es una manera de revivirlos), pero para otros es un completo sacrilegio. ¿En cuál de los dos bandos estáis vosotros?
Ford Capri
De la lista, ha sido uno de los últimos en hacer acto de aparición. El que fuera considerado como el Ford Mustang a la europea ahora ha renacido convertido en un SUV de cero emisiones, algo que en parte guarda paralelismos con su hermano del otro lado del charco y el Mach-E.
Su versión de acceso desarrolla 125 kW (170 CV), tiene tracción trasera, batería de 52 kWh y tiene una autonomía de 393 km. Por encima está una variante con 210 kW (286 CV), tracción trasera, batería de 77 kWh y autonomía de 627 km. Por último, el tope de gama tiene 250 kW (340 CV), tracción integral, pila de 79 kWh y 592 km de autonomía.
Ford Puma
Cuando el Ford Puma reapareció convertido en un B SUV más de uno puso el grito en el cielo. Sin embargo, con su buena dinámica de conducción acabó convenciendo, pero, ahora que las aguas están más tranquilas, se suma su versión eléctrica.
Su oferta se limita a una única opción mecánica, un bloque de 168 CV y 290 Nm de par máximo, alimentado por una batería de iones de litio de 43 kWh de capacidad neta que, gracias a un consumo homologado de 13,1 kWh/100 km, le permite arrojar una autonomía de hasta 376 km.
Hummer
El caso más peculiar de todo el listado es éste: el que una vez fuera sinónimo de gasto de combustible por doquier convertido en un modelo de cero emisiones que, eso sí, sigue siendo una mole imparable.
Disponible en versiones SUV y pick-up, su buque insignia es la versión tope de gama, con nada menos que 1.014 CV de potencia, una aceleración de 0 a 100 km/h en unos tres segundos y una autonomía de 563 km. Sin embargo, también hay otras variantes ligeramente más racionales, con “solo” 634 y 811 CV.
BMW Isetta / Microlino
El que haya sido uno de los coches más peculiares de la historia era un ejemplo perfecto para montar en él una mecánica eléctrica. El mítico Isetta, que muchos guardamos con cariño en el recuerdo por Steve Urkel y ‘Cosas de casa’, ha resucitado para convertirse en un auténtico imán de miradas cuando va por la ciudad.
Apenas mide 2,5 metros de largo, mantiene la apertura del frontal para acceder al interior, llama la atención que ofrezca un maletero de 230 litros de capacidad y su mecánica es la propia de un cuadriciclo pesado eléctrico, monta un motor de 17 CV, alcanza una velocidad máxima de 90 km/h y su autonomía es de algo menos de 180 km.
Opel Frontera
Lo conocimos como un 4x4 capaz de todo, pero hoy en día se ha reconvertido en un SUV pequeño con la sencillez y la asequibilidad como principales baluartes. Tiene unas dimensiones contenidas mide 4,38 metros de largo) pero ofrece un interior capaz, destacando su maletero con un volumen de 460 litros.
Comparte mecánicas con muchos de sus hermanos y primos de Stellantis, entre ellas una eléctrica de 113 CV, con batería de 44 kWh y algo más de 300 km de autonomía.
Renault 4
Va primero porque hemos hecho la lista en orden alfabético, pero en realidad ha seguido los pasos de su hermano pequeño, el Renault 5, aunque de una manera un poco diferente. Mientras aquel se ha mantenido más fiel al concepto original del R5, el R4 se ha adaptado más a los tiempos modernos, adoptando el formato de un todocamino pequeño.
Su versión de acceso monta un motor de 120 CV y 225 Nm alimentado por una batería de 40 kWh, combinación con la supera los 300 km de autonomía. La superior llega hasta los 150 CV y 245 Nm, y, gracias a una batería de 52 kWh, ronda los 400 km de rango de acción.
Renault 5
Ha generado polémica, pero hay que admitir que Renault, dentro de lo que implica esta moda nostálgica, ha hecho todo lo posible por ajustarse al R5 original, pero trayéndolo a la actualidad.
Los utilitarios han crecido y claro que su mecánica eléctrica no convencerá a los puristas, pero era el precio a pagar por traer de vuelta al icono, además, a nivel de diseño está plagado de detalles que buscan honrar a su antepasado.
A la espera de su versión más asequible (con 95 CV), por el momento se vende en dos versiones distintas: 120 CV con batería de 40 kWh y 312 km de autonomía; y 150 CV con batería de 52 kWh y 410 km de alcance.
Volkswagen T1 / Volkswagen ID. Buzz
El mítico Bulli también ha resucitado y, aunque su nombre no sea el mismo, todo seguidor de la marca alemana (y los que no, también) lo ven reflejado en el ID. Buzz, algo lógico por el acabado bitono de su carrocería, que es claramente reconocible.
La furgoneta está disponible en versiones de batalla corta y larga, con múltiples configuraciones interiores, con un motor de 286 CV o en una variante de tracción integral con 340 CV, siempre con una batería de 79 u 86 kWh de capacidad y con hasta 467 km de autonomía.








