5000 millones: la cifra que necesita ahorrar Mercedes si quiere salir de esta. Y tiene dos años

En Mercedes-Benz necesitan ahorrar 5.000 millones de euros en los dos próximos años, por lo que han decidido poner en marcha un importante programa de recortes.
La situación de la industria del automóvil en Europa es, cuanto menos, delicada. La carrera por la electrificación, la irrupción de las nuevas marcas chinas y los cada vez más exigentes límites de emisiones están provocando una seria crisis que afecta incluso a los grandes actores del panorama europeo, como es el caso de Volkswagen y de Mercedes.
En Stuttgart, donde se encuentra la sede central de la firma de la estrella, están preocupados por los resultados que en este 2024 ha arrojado la empresa, tanto a nivel económico como de ventas. Por eso, y a diferencia de la estrategia que están implementando sus vecinos de Volkswagen, en Mercedes tienen claro que los recortes deben empezar por la cima de la pirámide.
La situación en Mercedes es delicada
La histórica marca alemana ha reconocido que la apuesta total por el coche eléctricos ha sido una equivocación. Y es que desoír al mercado nunca es buena idea. Los compradores llevan tiempo priorizando los vehículos de combustión interna e híbridos, y continúan renegando de los eléctricos puros, por lo que tener como objetivo vender solo coches eléctricos se aleja mucho de una estrategia acertada.
Esto, unido al fuerte impacto que ha supuesto en el mercado europeo la llegada de marcas procedentes de China, con coches mucho más económicos que la media local, ha originado una gran fisura en los balances de cuentas de las grandes automovilísticas de Europa.
Todo esto ha llevado a que las cuentas de Mercedes se hayan desplomado. El tercer trimestre de 2024 fue en el que peores resultados se registraron, con una caída de casi el 54% en los beneficios netos de la compañía si lo comparamos con los obtenidos en el mismo período de 2023.
La compañía ya ha reducido los turnos de trabajo en sus líneas de montaje, incluyendo por primera vez en la historia la línea en la que se ensambla el prestigioso Mercedes Clase S. De hecho, las ventas de la línea de lujo de la compañía han caído un 12%.
Tampoco se salva la gama de vehículos eléctricos de la compañía, cuya demanda se ha desplomado en los últimos meses superando el 30%, ni los empleados de la enorme planta de Sindelfingen, donde trabajan 21.500 personas entre las cuales se respira un ambiente de incertidumbre y temor a un futuro donde no está del todo claro el porvenir de la empresa.
Un agresivo programa de recortes para ahorrar 5.000 millones hasta 2027
Para evitar el colapso de una empresa con más de 120 años de historia, en Mercedes han llevado a cabo un análisis profundo de la situación de la compañía para tratar de detectar aquellos aspectos que requieren cambios e implementar un programa de ahorro que permitirá reducir los costes en hasta 5.000 millones de euros en los próximos dos años.
La firma alemana ha fijado una serie de medidas que supondrá un ahorro de 2.500 millones de euros a lo largo del próximo año 2025, a los que se sumarán otros 2.500 millones para que en 2027 se haya alcanzado el objetivo de 5.000 millones.
Sin embargo, y a diferencia de lo que está haciendo Volkswagen, que ha decido bajar el sueldo de sus empleados, cerrar plantas de producción, comprometer los puestos de trabajo y trasladar la producción del Volkswagen Golf de Alemania a México, en Mercedes han decidido que los recortes se empiecen a aplicar primero en la cúpula directiva de la compañía.
La marca de la estrella no va a cerrar sus fábricas ni a despedir a personal. De hecho, tal y como informan desde Motor.es citando al diario alemán Zeit, más de un millar de directivos y altos cargos de Mercedes no obtendrán aumentos salariales en 2025, una medida que afectará tanto a líderes de equipo como a altas esferas del consejo de administración de la empresa.
Otra medida que pondrá en marcha Mercedes a partir del próximo 1 de enero de 2025 será acabar con el teletrabajo. Esta práctica, activa desde la pandemia, llegará a su fin el próximo año en todos los casos, salvo algunas excepciones como en la que hijos de empleados se encuentren enfermos y requieran cuidados.
Y así es como Mercedes pretende salvar los muebles en mitad de la importante crisis de negocio en la que se encuentra sumergida la industria automotriz europea, volviendo a la senda de la rentabilidad ahorrando en costes y reestructurando su gama de productos.

