5 secretos que desconocías del Lexus LFA

Aquí tienes 5 secretos del Lexus LFA que tal vez no conocías. El LFA es el segundo modelo de la serie F de Lexus tras el IS F, su producción finalizó en 2012 y representó el salvoconducto para que la compañía japonesa pudiera acceder a la liga de los grandes, rivalizando con fabricantes punteros de todo el mundo y dejando una cosa clara: Lexus está aquí y sabe hacer deportivos.
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Aquí tienes 5 secretos del Lexus LFA que tal vez no conocías. El LFA es el segundo modelo de la serie F de Lexus tras el IS F, su producción finalizó en 2012 y representó el salvoconducto para que la compañía japonesa pudiera acceder a la liga de los grandes. Lexus dio un paso adelante con el LFA y presentó el primer biplaza deportivo puro de la compañía, un puesto que ningún otro modelo ha podido cubrir en los últimos cuatro años.
Pero como todos los grandes vehículos de la historia, el Lexus LFA esconde una serie de secretos que muy pocos conocen, detalles y curiosidades que supusieron la clave para que el LFA pudiera nacer y situarse en el panteón de los deportivos. Conozcamos cinco de estos secretos y, ya que Lexus no se atreve a lanzar un sucesor, tal vez este sea el sexto secreto, el más oculto de todos, la segunda generación del Lexus LFA.
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Tardío proceso de creación y desarrollo
En enero de 2008 llega el prototipo del LFA Roadster y en agosto de 2009 se confirma la producción del coupé, siendo en octubre cuando se presenta la primera versión de producción en el Salón de Tokio. Pese a que ya se admitían pedidos del LFA desde la cita en Tokio, la selección de los compradores no se llevó a cabo hasta el segundo trimestre de 2010 y su producción finalmente arrancó en diciembre de ese año. 10 años tuvieron que transcurrir desde que se iniciara el proyecto hasta que empezara la producción limitada a tan solo 500 unidades.
Infalible en Nürburgring
Con todo, esta edición especial limitada a 50 unidades registró un tiempo de 7:22.85, lo que suponía una sustancial mejora. Poco más tarde se notificó que el LFA Nürburgring Edition consiguió un tiempo de vuelta de 7:14.64 en manos de Chris Harris. A día de hoy es uno de los mejores registros del circuito, teniendo en cuenta que el récord actual de un coche de producción es de 6:57 para el Porsche 918 Spyder.
