150 altos ejecutivos piden a Ursula von der Leyen que no retrase la prohibición de la venta de coches de combustión de 2035 a 2040

La presidenta de la Comisión Europea ha recibido una carta firmada por 150 empresas donde solicitan que mantenga la prohibición de la venta de coches de combustión.
El sector del automóvil está en constante cambio. Con la aparición de los coches eléctricos estos se multiplicaron, y los distintos mercados del mundo comenzaron a realizar sus planes. En Europa se estableció el año 2035 como la fecha límite para prohibir la venta de coches de combustión por el Viejo Continente. A día de hoy, hay muchos indicios que dicen que las cuentas no salen y que lo mejor sería retrasarlo, pero parece que hay un grupo de empresas que piensan todo lo contrario.
Y así se lo han hecho saber ni más ni menos que a la presidente de la Comisión Europea. Ursula von der Leyen ha recibido una carta firmada por más de 150 empresas relacionadas con el sector donde se le pide que haga caso omiso a las quejas con esta fecha y que mantenga lo que se dijo en el año 2023. Estas firmas muestran sus razones para mantener la fecha originaria, ante el miedo de un posible retraso de cinco años más. Esto supondría retrasarlo hasta 2040.
La petición de más de cien empresas
El futuro del sector del automóvil pasa por los coches eléctricos, pero todo apunta a que los plazos se van a retrasar. Ya les ha pasado a algunas marcas como Mercedes, que en su día confirmaron una fecha para su producción completamente de cero emisiones y han tenido que postponerla. La Unión Europea instauró como fecha máxima para prohibir los coches de combustión el año 2035. Esto se aprobó en 2023, pero por cómo avanza el sector no hay que descartar un retraso en esta fecha.

La posibilidad que se alargue más la espera preocupa y mucho a varias compañías del sector. Es por eso que algunas, concretamente 150 de estas, se han juntado para elevar una carta a la presidenta de la Comisión Europea. Entre estas firmas destacaban las de responsables de empresas como Iberdrola, Ikea, LG Energy Solutions, Uber Cabify, Volvo y un largo etcétera. Todas estas de una manera u otra tienen su peso en el sector y desempeñan una labor relacionada con los coches eléctricos.
Este documento ha sido enviado por empresas que tienen que ver y mucho con el mercado eléctrico. Pues tienen representación desde fabricantes de coches, empresas de baterías, hasta ingenierías, desarrolladores de software y proveedores de infraestructuras para la carga de estos vehículos. "Manténgase firme, no dé un paso atrás. Mantenga la plena integridad del objetivo de cero emisiones para coches y furgonetas en 2035", decía el mensaje que recibió Ursula von der Leyen.
No quieren más cambios
El cambio a un sector totalmente electrificado es algo que ocurrirá en un futuro, pero lo que no se puede saber es cuando. Las marcas quieren que sea dentro de 10 años en suelo europeo, tal y como se fijó, y los motivos que han expresado en esta carta recuerdan a la presidenta las razones por las que se tomó aquella decisión. Han recordado que esto era un 'hito climático' que iba a convertir el Viejo Continente en el líder de la apuesta por una movilidad libre de emisiones.

Desde aquel día en el año 2023 donde se marcó esta fecha, muchas empresas y gobiernos comenzaron a trabajar con esta marca en el calendario buscando ser los primeros en esta carrera de la electrificación. Entre estas empresas hay muchas que son las que firman este comunicado, pues aseguran que han comprometido cientos de miles de millones de euros en nuevas inversiones, creando más de 150.000 nuevos empleos. Todo ello enfocado en llegar al año 2025 con todo listo.
El objetivo de este comunicado es el bien de estas propias empresas, sin pensar más allá. Están habiendo señales más que de sobra de que aún el sector no se encuentra preparado y necesitaría más años de los establecidos en un comienzo, pero esto significaría que las empresas perdiesen millones de euros. Por lo tanto, estas firmas quieren que no se retrase ni un año más y así se lo han hecho saber a Ursula von der Leyen.
El margen a día de hoy es todavía de una década para llegar a la prohibición de estos coches, pero aunque parezca muy lejano, el objetivo que buscan conseguir es muy complicado. Las empresas miran por sus intereses y han elevado esta carta para hacer presión. Faltaría ver cómo responden desde la Comisión Europea, y si siguen la petición de las empresas o retrasan la fecha hasta 2040.
