10 cosas que un mecánico nunca le haría a su propio coche

Varios mecánicos han develado las prácticas que nunca haría un buen profesional.
Un coche es una de las inversiones más costosas, pero muchos conductores no realizan el mantenimiento adecuado con el que alargar su vida útil. Bogi Lateiner, mecánico y propietario de Girl Gang Garage, ha comentado las malas prácticas más habituales entre los conductores.
Un buen mantenimiento del vehículo evitará fallos más graves y costosos en el futuro. Lateiner aconseja realizar un mantenimiento preventivo teniendo en cuenta aspectos como el cambio de aceite para cuidar el motor.
Los expertos recomiendan cambiar el aceite aproximadamente cada año o cada 15.000 kilómetros y en algunos casos cada dos años o 30.000 kilómetros si lo indica el fabricante, pero otras prácticas ayudan a alargar la vida de los vehículos.
No fiarse únicamente de las fechas de mantenimiento de los fabricantes
Las fechas marcadas por los fabricantes ayudan a hacerse una idea de la vida de los componentes, pero no es recomendable fiarse únicamente de ello. Es posible que no siempre conduzcas la misma cantidad de kilómetros en un intervalo de cambio de aceite.
La humedad, los viajes cortos frecuentes, utilizar remolques o conducir en temperaturas extremas pueden acelerar la degradación del aceite. Un aceite en mal estado afectará al rendimiento del motor y puede provocar averías con mayor frecuencia.
Las indicaciones de los fabricantes son importantes de forma orientativa, pero debe primar el uso del vehículo y las condiciones a las que se han expuestos los líquidos y las piezas.
No utilizar piezas de repuesto
Las piezas de recambio originales (OEM) están diseñadas por el fabricante para un vehículo en concreto, mientras que las piezas de repuesto se producen por otras empresas.
Estas segundas tienen un precio más bajo, pero también son menos fiables. Grace Claudio, técnica de BMW Manhattan ha asegurado a HuffPost que las piezas de repuesto terminan costando más caras a largo plazo.
Claudio aconseja utilizar piezas diseñadas por el fabricante para evitar problemas de compatibilidades o dañar otros componentes del vehículo. Estas reparaciones serán aún más costosas.
No usar refrigerantes ni combustibles diferentes a los recomendados por el fabricante
Los automóviles están diseñados para funcionar con ciertos tipos de fluidos y combustibles. Bogi Lateiner aconseja utilizar los líquidos y componentes recomendados por el fabricante.
Cuando el propietario utiliza un combustible diferente al que ha sido diseñado, la vida útil del coche se reduce considerablemente. Lateiner asegura ver automóviles con problemas extraños que desaparecieron una vez que empezaron a utilizar el aceite adecuado.
Lateiner también ha advertido del peligro de utilizar productos que prometen acabar con las fugas de aceite del motor o el refrigerante. En el mejor de los casos, esto es una solución temporal, pero muy a menudo termina causando más daños.
No cambiar el exterior del coche sin considerar el clima donde vives
Las personas tienden a cambiar la estética exterior de sus vehículos, pero a menudo se les olvida considerar el clima de la zona donde viven. El vinilo es una de las técnicas más habituales, aunque no es la mejor opción para todos los coches.
Los expertos aseguran que el vinilo puede ser una técnica inteligente para cambiar la apariencia sin pintar en climas suaves. Si vives en una zona con temperaturas elevadas, la mejor alternativa es la pintura.
Los rayos ultravioleta pueden causar grietas en los vinilos y a menudo terminan despegándose. El proceso para eliminar este material es relativamente sencillo, pero los conductores pierden una importante inversión.
No colocar una alfombrilla demasiado grande en el lado del conductor
Una práctica más que habitual es colocar una alfombra de goma por encima de la alfombra original en el lado del conductor. Esto permite mantener limpio el coche, pero a menudo pueden suponer un peligro durante la conducción.
Las alfombrillas no requieren una instalación específica y, si no están diseñadas para un vehículo, pueden moverse y convertirse en un peligro al volante atascándose en el freno o el acelerador.
Nunca ignorar las luces de advertencia
"Los coches hoy en día están diseñados para autocorregir muchas cosas", ha expresado Lateiner. Cuando los vehículos no puedan gestionar un problema, encenderán una luz de advertencia que alertará al conductor.
Los expertos recomiendan buscar qué significa la luz que se ha encendido en el manual del propietario. Algunas luces indican problemas simples que se pueden solucionar sin necesidad de llevar el vehículo a un mecánico.
Dependiendo del problema que se ha producido, un profesional determinará si es seguro seguir conduciendo y se encargará de realizar la reparación necesaria.
No reemplazar neumáticos con otros usados
Los conductores pueden cometer el error de reemplazar unos neumáticos viejos por otros usados, incluso con ruedas que no son del tamaño correcto o neumáticos con burbujas.
Los neumáticos que están agrietados o que tienen la banda de rodadura desgastada son los más peligrosos, ha asegurado Grace Claudio. La edad también es un factor de riesgo independientemente de los kilómetros que han realizado.
La edad de los neumáticos se puede saber mirando el número de identificación de cuatro dígitos de la pared lateral. Los dos últimos dígitos indican el año de fabricación y los dos primeros la semana.
No mentir al mecánico sobre el problema
El trabajo de los mecánicos es diagnosticar el problema de un vehículo y mentir sobre la gravedad solamente complica su trabajo. Cuanto más precisa sea la información, más rápido podrán encontrar el problema real.
Lateiner recomienda anotar los momentos en los que se producen los sonidos extraños y realizar una grabación de audio o vídeo si fuese posible. Otra opción que ofrecen algunos mecánicos es realizar una prueba de conducción para detectar las anomalías.
