El problema de los chips parecía resuelto, pero parece que vuelve. Ahora Volkswagen para la producción del Golf en Wolfsburgo

Volkswagen para la producción del Golf en Wolfsburgo por falta de chips.
Volkswagen para la producción del Golf en Wolfsburgo por falta de chips.

La expropiación de la empresa china Nexperia por parte del gobierno neerlandés ha provocado una interrupción del suministro de semiconductores que afecta a la producción de Volkswagen.

En los próximos cuatro años 100.000 puestos de trabajo corren peligro en el sector de los fabricantes de componentes en Alemania. Sin embargo, no es la única amenaza a la maltrecha industria del automóvil, ahora emerge otra vez el problema de los chips. Y Volkswagen prepara paros en la producción.

Hasta no hace mucho, la industria alemana era la más potente de Europa. Decimos que era, porque en los últimos tres años se ha hundido, como todo el país. La principal causa de este batacazo no es otro que la desconexión energética con Rusia tras la voladura del Nord Stream en septiembre de 2022.

En consecuencia, la economía alemana atraviesa una situación delicada, hasta el punto de que el país que fuera ejemplo de la ortodoxia en las cuentas y el gasto ha tomado el camino del endeudamiento masivo.

El panorama actual en la industria del automóvil alemana es tan negro que Volkswagen (y no es un fabricante cualquiera) va a realizar paros en la producción en algunas plantas clave la próxima semana.

Concretamente, el fabricante detendrá la construcción del Golf el próximo miércoles, según informa el diario Bild, que ha contactado con tres personas familiarizadas con la planificación.

Posteriormente, suspenderá la producción de otros modelos, como el Tiguan. El medio alemán indica también que los trabajos se interrumpirán gradualmente en otras plantas.

La expropiación de Nexperia y la guerra entre Estados Unidos y China de fondo

Volkswagen para la producción del Golf en Wolfsburgo por falta de chips.
Volkswagen para la producción del Golf en Wolfsburgo por falta de chips.

El Bild señala que Volkswagen envió ayer una carta a sus empleados en la que informaba que la producción seguía sin verse afectada a pesar de la escasez de chips. No obstante, en la misma misiva advertía que “dada la dinámica situación, no se pueden descartar impactos en la producción a corto plazo”.

El motivo de la suspensión de la producción es una interrupción del suministro de chips Nexperia, fabricante de semiconductores con sede en Nimega, Países Bajos, que en los últimos días se ha visto en el centro de la guerra que mantienen Estados Unidos y China desde hace meses.

Todo empezó cuando el gobierno de Estados Unidos incluyó a Wingtech Technologies, matriz china de Nexperia, en su lista de entidades sujetas a restricciones comerciales. Pekín respondió prohibiendo las exportaciones de componentes fabricados por Nexperia, así como las exportaciones de tierras raras a Estados Unidos.

Recordemos que China es el principal productor y procesador de estas materias primas que son fundamentales para muchos sectores estratégicos en la actualidad, como la industria tecnológica y, muy especialmente, la industria militar.

Posteriormente, el gobierno neerlandés decidió expropiar Nexperia y destituir a su director ejecutivo, Zhang Xuezheng, alegando riesgos de transferencia tecnológica hacia su matriz china Wingtech, y en un intento de asegurarse el suministro.

Pero Nexperia tiene una importante planta en Hamburgo que da trabajo a 1.600 empleados y desde donde gran parte de los chips producidos se envían a China para su procesamiento final antes de regresar a Europa.

Según apunta Reuters, con las nuevas limitaciones los suministros de un 80% de las piezas finales necesarias para los fabricantes europeos se han vuelto imprevisibles.

Volkswagen para la producción debido a la falta de chips de China

Esta crisis afecta de lleno a Volkswagen que, por el momento, no tiene alternativa. Fuentes de la compañía señalan que los semiconductores de otros fabricantes tendrían que ser probados y certificados primero antes de usarlos.

La crisis de los chips podría afectar no solo al fabricante de Wolfsburgo, sino a toda la industria automotriz e incluso a otros sectores. Portavoces de BMW, Mercedes y Daimler señalaron que están analizando la situación, aunque, de momento, no han anunciado parones en la producción.

La dirección de Volkswagen ha preparado un programa con las plantas que reducirán la producción y un calendario: "El factor decisivo es el nivel de beneficios de cada modelo", afirman fuentes de la compañía. Inicialmente, se verán afectadas las fábricas de Volkswagen y más tarde las de Audi, Seat, Cupra y otras marcas.

Si la situación no mejora, los planes también prevén el cierre temporal de las fábricas de Emden, Hannover y Zwickau, entre otras. Hasta el momento, sólo ha continuado la producción en la planta de Osnabrück.

Por su parte, la Asociación Alemana de la Industria del Automóvil (VDA) también advierte de interrupciones inminentes en la producción y reclama a los responsables políticos una respuesta urgente para evitar un nuevo colapso en la cadena de suministro.

La presidente de la asociación, Hildegard Müller, avisa que el sector “podría enfrentarse a graves restricciones de producción en las próximas semanas, e incluso a paros totales si no se restablece el suministro de semiconductores de forma inmediata”. La asociación mantiene conversaciones con los gobiernos de Alemania y la Comisión Europea en busca de “soluciones rápidas y pragmáticas”.

Igual de preocupada se muestra la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), cuya directora general, Sigrid de Vries, ha comentado que la crisis “afecta a prácticamente todos los proveedores y fabricantes del continente” y subraya que los stocks actuales de chips podrían agotarse en cuestión de semanas.

Volkswagen necesita dinero

Volkswagen atraviesa un momento muy delicado en lo económico. Según fuentes de la compañía, actualmente necesita 11.000 millones de euros para financiar sus inversiones previstas para el próximo año. El CEO Oliver Blume espera recuperar parte de esa cantidad mediante la venta de más vehículos.

Pero este plan se ve ahora comprometido por la escasez de chips y lo peor es que no saben “cuándo Nexperia reanudará las entregas”, según declaró un gerente al Bild.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España