La Policía compra 10 de los mejores todoterreno que se comercializan en la actualidad para su Unidad de Intervención Policial

La Policía Nacional ha adquirido una decena de unidades del Ineos Grenadier para la UIP y la decisión ha generado cierta polémica.
Las adquisiciones de vehículos para los cuerpos de seguridad del estado son algo recurrente, pero no todas las “tandas” generan el mismo revuelo. Estamos ante una que ha dado que hablar: la Policía Nacional ha ampliado su flota con la incorporación de 10 unidades del Ineos Grenadier destinadas a la Unidad de Intervención Policial (UIP), los antidisturbios.
Se trata de uno de los todoterrenos más capaces que se venden actualmente, diseñado precisamente con la idea de recuperar el espíritu de los 4x4 clásicos y robustos de antaño, algo que cumple con la función de imagen contundente que se quiere dar a este tipo de división, pero que ha levantado quejas porque no es que precisamente intervengan en medio del monte.
La UIP a menudo tiene que operar en entornos diversos, pero que es cierto que no acostumbra a entrar en acción en medio de un bosque o en un desfiladero. Es por eso que no parece del todo apropiada su elección, que pegaría más con el SEPRONA, especialmente si se tiene en cuenta que no es que sean vehículos precisamente baratos.
El Grenadier es el primer modelo de Ineos Automotive, la compañía fundada por el empresario británico Jim Ratcliffe. Su desarrollo partió de una idea muy clara: crear un sustituto moderno para el clásico Land Rover Defender original, apostando por una construcción extremadamente resistente y orientada al uso fuera del asfalto.
Para conseguirlo, el Grenadier utiliza un chasis de largueros y travesaños, una arquitectura típica de los todoterrenos tradicionales que destaca por su resistencia y capacidad para soportar grandes esfuerzos, algo necesario si se tiene que lidiar con montaña y rocas, pero no tanto si se va a plantar el vehículo delante de una manifestación en medio de la Castellana.
Otros elementos que dan buena cuenta de su poderío off-road son los ejes rígidos en ambos ejes, la suspensión de largo recorrido con muelles helicoidales, la tracción total permanente, la caja de cambios con reductora y un diferencial central bloqueable. Con toda esta ristra de características, el Grenadier ha demostrado por activa y por pasiva que puede con prácticamente todo lo que le echen, pero, de nuevo, parece poco probable que la Policía Nacional le vaya a sacar partido.
En lo relativo a imponer, algo que se necesita cuando se habla de antidisturbios, el Ineos cumple y con creces. Es un todoterreno bastante grande, que mide aproximadamente 4,85 metros de largo, 1,93 metros de ancho y algo más de 2,03 metros de alto, con una distancia entre ejes cercana a los 2,92 metros. Su distancia libre al suelo alcanza los 264 mm, otra nueva muestra de que ha sido concebido para hacer 4x4.

Un último apunte en esta dirección: cuando toca salir del asfalto el Grenadier disfruta de 35,5 grados de ángulo de ataque y 36,1 grados de ángulo de salida. No va a haber bordillo que se le resista en ciudad.
Pasamos a los motores que, como vehículo de la vieja escuela que es, son de combustión. Pura y dura. Ni un atisbo de electrificación, etiqueta ECO o etiqueta CERO de la Dirección General de Tráfico (DGT), algo que en las adquisiciones recientes de los distintos cuerpos de seguridad del estado si que había sido una tónica relativamente común.
Bajo el capó, el modelo recurre a bloques de origen BMW, ambos de seis cilindros en línea y 3,0 litros de cilindrada. La gama incluye una versión diésel de 249 CV con 550 Nm de par, y otra de gasolina de 286 CV y 450 Nm, ambas asociadas a una caja automática ZF de ocho velocidades.
El rendimiento no es el objetivo principal de este coche, pero aun así ofrece prestaciones más que suficientes para un vehículo de su tamaño. La versión de gasolina puede acelerar de 0 a 100 km/h en unos 8,6 segundos y su velocidad máxima está limitada a 160 km/h. Además, como automóvil pensado para el trabajo que es, tiene una capacidad de remolque de 3,5 toneladas, de nuevo algo a lo que no se le va a sacar partido dentro de la UIP.
Por todo esto, más de uno ha arqueado la queja pensando qué necesidad había de hacerse con un vehículo como el Ineos Grenadier para hacer las funciones que va a desempeñar dentro de la Policía Nacional, especialmente si se tiene en cuenta que no es un modelo precisamente barato: en España la versión más barata ya cuesta 84.530 euros. Y a esto, claro está, ha que sumar todos los elementos propio de la preparación para convertirlo en coche de policía.


