Pere Navarro, director de la DGT, lo deja claro: "si hoy no llevas la baliza V16 y tienes un percance, te van a multar"

El máximo representante de Tráfico desmiente el "periodo de adaptabilidad" defendido por el Ministerio de Interior respecto a al uso de las balizas V16.
El despliegue de la baliza V16 conectada ha sido, sin duda, uno de los procesos legislativos más convulsos en la historia reciente de la seguridad vial en España. Desde que el pasado 1 de enero de 2026 entrara en vigor la obligatoriedad de sustituir los tradicionales triángulos de emergencia por este dispositivo luminoso y geolocalizado, los conductores españoles han vivido instalados en la confusión.
Sin embargo, Pere Navarro, director de la Dirección General de Tráfico (DGT), ha decidido cortar por lo sano con cualquier interpretación laxa de la normativa. "Si hoy no llevas la baliza V16 y tienes un percance, te van a multar", sentenció Navarro durante la clausura de una jornada sobre movilidad sostenible en Madrid.
Sus palabras resuenan como un jarro de agua fría para aquellos que confiaban en la supuesta "moratoria" o "periodo de gracia" que desde el Ministerio del Interior se había dejado entrever en las primeras semanas del año.

El fin de la flexibilidad
Hasta hace apenas unos días, el mensaje oficial parecía ser el de la pedagogía frente a la sanción. El propio ministro Fernando Grande-Marlaska había sugerido que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil tendrían un "plazo razonable" para informar a los conductores antes de emitir denuncias.
No obstante, la realidad a pie de carretera y las presiones de las asociaciones de agentes, quienes denunciaban estar ante una "falsa prórroga" que les obligaba a aplicar la ley de forma arbitraria, han forzado a la DGT a endurecer su discurso.
Pere Navarro ha sido tajante: "En estos momentos, si tú paras por una avería o un incidente y no la colocas, te van a denunciar porque es obligatorio según la ley". Esta declaración aclara que, aunque la policía no está realizando controles masivos de "inspección de maletero" solo para buscar la baliza, la protección legal desaparece en el momento en que se produce una inmovilización real del vehículo.
¿Por qué la baliza V16? Un objetivo de vida o muerte
La resistencia de parte de la ciudadanía a este cambio no es solo económica (el precio de las balizas homologadas ronda los 40 euros), sino también técnica. Muchos cuestionan la necesidad de la geolocalización, viéndolo como una intrusión en la privacidad. No obstante, Navarro defiende la medida con cifras de siniestralidad en la mano.
En 2025, más de un centenar de personas perdieron la vida atropelladas en las carreteras españolas mientras intentaban colocar los triángulos de emergencia o esperaban fuera de su vehículo tras una avería.
La baliza V16 elimina este riesgo, ya que se coloca sobre el techo del coche simplemente sacando el brazo por la ventanilla, sin necesidad de caminar por la calzada. Además, al estar conectada a la plataforma DGT 3.0, el dispositivo envía automáticamente una señal que alerta al resto de conductores conectados y a los paneles de información variable sobre la presencia de un peligro inminente.

¿Por qué la baliza V16? Un objetivo de vida o muerte
La multa por no llevar o no utilizar la baliza V16 en caso de emergencia asciende a 80 euros. Aunque no conlleva la pérdida de puntos en el carnet de conducir, la DGT advierte que no sirve cualquier luz amarilla. El mercado se ha inundado de dispositivos "estilo V16" que no cumplen con los requisitos de conectividad exigidos por la ley.
Es más, para que una baliza sea legal en 2026, debe estar geolocalizada y certificada por laboratorios autorizados (como IDIADA o LCOE). Aquellas balizas antiguas que solo emitían luz pero no tenían conexión a internet han quedado obsoletas y su uso es sancionable.
"No hay excusas ni prórrogas", insiste Pere Navarro, recordando que se ha dado un margen de casi cinco años desde que se anunció el cambio hasta su implementación definitiva.
El debate político y social
Mientras la DGT pisa el acelerador, la oposición política ha solicitado informes técnicos que acrediten que el sistema de conectividad funciona correctamente en todo el territorio nacional, especialmente en las llamadas "zonas de sombra" de cobertura móvil.
En definitiva, el tiempo de los triángulos ha pasado a la historia, y la advertencia de Pere Navarro marca un punto de no retorno: la tecnología y la ley ya caminan juntas en el asfalto, y cualquier despiste en este sentido se pagará, a partir de ahora, con una sanción administrativa de la que pocos podrán escapar.


