Dudas ante la efectividad de la baliza V16: el PP pide en el Congreso que la DGT acredite su eficacia

El PP pidió hace unos días en el Congreso de los Diputados que la DGT acreditara, mediante informes y expedientes la eficacia de las balizas V16 conectadas.
Las balizas V16 conectadas de la DGT se han convertido en uno de los temas de conversación recurrentes entre conductores y políticos. Es una de las medidas estrella de la Dirección General de Tráfico para garantizar la seguridad en las carreteras, pero no está exenta de polémica. Ahora, el PP le ha pedido al Congreso que la DGT debe acreditar la eficacia de este nuevo dispositivo.
Las luces V16 son dispositivos luminosos de preseñalización diseñados para advertir al resto de usuarios de la vía de la presencia de un vehículo que ha sufrido una avería o un accidente de tráfico.
La principal diferencia con los triángulos de emergencia es que permiten señalizar una incidencia sin que el conductor tenga que abandonar el vehículo, eliminando así uno de los momentos de mayor riesgo en la carretera, el caminar por el arcén o la calzada para colocar los triángulos a la distancia reglamentaria.
Un nuevo dispositivo de preseñalización en carretera
Para activar la baliza V16 conectada, el conductor debe accionar el interruptor y colocarla preferentemente sobre el techo del vehículo, donde queda sujeta mediante un imán que hay en la base. A partir de ese momento, la baliza emite una luz intermitente de alta intensidad visible en 360 grados y hasta a 1 kilómetro de distancia, permitiendo que otros conductores detecten el vehículo parado incluso en condiciones de poca visibilidad.
Al activarse, la baliza se conecta automáticamente a la plataforma DGT 3.0, el sistema conectado de la Dirección General de Tráfico que recibe la geolocalización exacta del vehículo, permitiendo así que la DGT pueda difundir avisos en paneles luminosos, aplicaciones de navegación y otros sistemas de información al conductor.
Para garantizar su eficacia, la normativa establece una serie de requisitos técnicos mínimos. Por ejemplo, las balizas V16 deben emitir una luz amarilla visible a larga distancia, funcionar de forma continua durante al menos 30 minutos, resistir condiciones meteorológicas adversas y contar con una batería o pila con una vida útil mínima de 18 meses, sea o no recargable.
Además, deben incorporar un sistema de comunicaciones que permita la transmisión de datos a la DGT durante al menos 12 años, sin costes adicionales para el usuario. Estos dispositivos son obligatorios desde el 1 de enero de 2026 y solo están permitidas las balizas conectadas y homologadas por la DGT que hayan superado el proceso de certificación y cumplan con el Reglamento General de Vehículos.
Con la entrada en vigor de esta normativa, todos los conductores están obligados a llevar una baliza V16 conectada, mientras que los triángulos de emergencia han quedado definitivamente fuera de juego. Una medida que ha generado debate, pero que la DGT defiende con el objetivo claro de reducir el riesgo de atropello y mejorar la seguridad en carretera aprovechando la conectividad y la tecnología disponible.
El PP pide pruebas de su eficacia a la DGT
Para los Populares, el organismo dirigido por Pere Navarro debe hacer algo más que simplemente aprobar una norma que obligue a todos los conductores a llevar una baliza V16 conectada en el interior del coche.
Tal y como solicitaron el pasado 19 de diciembre en la Cámara Baja del Congreso de los Diputados, el PP le pidió a la DGT expedientes técnicos, jurídicos o económicos emitidos por los órganos competentes, según recoge Europa Press.
Estos informes deben “acreditar la eficacia, viabilidad e implementación” del uso de la señal V16 “como una medida prioritaria y necesaria para garantizar la protección de los usuarios en la red viaria del Estado y contribuir a la reducción de la siniestralidad en nuestras carreteras”, expone el PP.
Esta, evidentemente, no es la primera vez que la DGT recibe críticas por las balizas V16 conectadas. Recientemente, el coordinador de la Guardia Civil de Tráfico, Diego Madrazo, afirmó que “la baliza V16 de la DGT podría no ser suficiente por la orografía sinuosa”, al mismo tiempo que afirmó que “no podemos fiar nuestra seguridad en una señal que solo vamos a ver cuando estemos encima del vehículo”.
Todas estas reacciones han obligado a que, desde la DGT, muchos hayan sido los altos cargos, responsables y técnicos que hayan tenido que salir en público para defender el uso de estos dispositivos de preseñalización que, desde el pasado 1 de enero, ha reemplazado a los triángulos de emergencia.
Pere Navarro, director de la DGT, dijo en una entrevista que “el objetivo principal es evitar el evidente peligro de atropello en la carretera”, pero que su uso no sustituye al resto de gestiones necesarias en caso de avería o accidente, ya que “sigues teniendo que llamar a tu compañía de seguros para que venga la grúa y retire el coche o arreglen el desperfecto. Una cosa no sustituye a la otra, no nos equivoquemos”.
