Más de uno de cada tres coches eléctricos que ves llevan sus baterías. Pero CATL sigue adelante con nuevos productos

CATL ha dado con la clave para mejorar sus baterías LFP, a la vez que estudia otras formas que disminuyan su dependencia del litio, pero aumentando su rendimiento.

Contemporary Amperex Technology (CATL) sigue siendo el mayor productor mundial de baterías de iones de litio. Se estima que la cuota de mercado de la compañía supera el 36%, siendo el líder en el sector de las baterías de los coches eléctricos. 

Sin embargo, lejos de conformarse, CATL continúa trabajando en crear y lanzar nuevos productos que le permitan aumentar su posición. Su peso en China es incluso mayor: solo en octubre alcanzó 36,14 GWh, equivalente al 43 % del mercado doméstico.

Un ejemplo de esto es su alianza con Stellantis para construir una fábrica de baterías en Zaragoza. En diciembre del año pasado, ambas compañías anunciaban una planta de baterías LFP (baterías de litio-ferrosfato) por valor de 4.100 millones de euros. Sin embargo, esta instalación se ha convertido en foco de debate.

Está previsto que esta planta esté operativa a lo largo de 2026. Para ello, CATL planea enviar a España 2.000 trabajadores para que la levanten. 

A pesar de la buena sintonía entre China y Europa que refleja este pacto, lo cierto es que la noticia también subrayó el supuesto intento de China de "asegurar la independencia europea en su tecnología". 

Esta alianza también crea la duda sobre la "futura vulnerabilidad de Europa ante China" y el "enorme riesgo" que puede estar tomando España, dejando entrar a CATL en el país.

La quinta generación de las baterías LFP ya están aquí

En medio de esta polémica, CATL hace oídos sordos y ha decidido centrarse en mejorar sus baterías LFP con el objetivo de aumentar su densidad energética y de alargar la vida de ciclo útil.

Esta será la quinta generación de baterías de fosfato de hierro y litio de la compañía, que va a marcar un salto importante dentro de una tecnología que, durante años, ha sido considerada la opción "fiable y económica" del sector eléctrico.

Sin embargo, esta nueva generación viene a mejorar todo esto. Las nuevas celdas alcanzan mayor densidad energética, una vida útil más larga y un rendimiento estable incluso en usos exigentes. Esto es tremendamente importante, teniendo en cuenta que el mercado mira con lupa la vida de cada ciclo.

Lo cierto es que este salto se ha conseguido gracias a los avances que ya realizó con la cuarta generación, que ya superaba con creces a los modelos de LFP estándar que dominaban el mercado. 

De esta manera, CATL ha reorganizado el modo en que estas celdas distribuyen la energía, la forma en que se refrigeran y cómo se gestionan los ciclos para minimizar la degradación. Todo esto manteniendo su coste bajo y su alta estabilidad térmica.

En paralelo, CATL mantiene sus programas de baterías ternarias, las que alimentan familias como Qilin o Freevoy, que siguen siendo la opción preferida para vehículos que buscan más autonomía sin disparar el peso o el volumen, detalla Ecoinventos.

CATL apuesta por las baterías de sodio

Además de sus FLP, CATL también quiere investigar con las baterías de sodio. En concreto, al proyecto lo ha denominado Naxtra y tiene el objetivo de reducir el cuello de botella que está experimentando el litio. 

Aunque no busca sustituirlo, su plan sí es tratar de reducir la dependencia que existe con este mineral que es tan contaminante en su extracción. 

Hay una ventaja clara que tienen las baterías de sodio: mantener un rendimiento elevado a temperaturas bajas, un punto donde el litio, especialmente en formatos económicos, suele flaquear. Esto puede hacer que aumente su popularidad en regiones más frías donde quieren expandir al coche eléctrico.

Otro punto a favor es que los materiales empleados para producirlas, incluido el sodio, son más abundantes y están distribuidos de manera más equitativa por todo el planeta. Esto facilita precios más estables y una cadena de suministro menos vulnerable a tensiones geopolíticas.

Por detrás, CATL sigue desarrollando baterías de estado sólido, una tecnología que promete más energía por unidad de volumen y una seguridad superior gracias a la ausencia de electrolito líquido. Todavía no están listas para producción masiva, pero la empresa asegura que su investigación avanza entre las más destacadas del sector.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.