Las baterías de aluminio podrían darle el relevo a las LFP por precio y durabilidad. En Tesla están investigando su viabilidad

Las redes sociales especulan sobre una batería de aluminio revolucionaria que es superior a la LFP. Tesla podría ser una de sus promotoras.
La posibilidad de implementar una batería de aluminio a un coche eléctrico lleva varios años entre los objetivos de muchas marcas automovilísticas. Este avance tecnológico puede suponer una auténtica revolución para la industria automotriz, y cada vez está más cerca, o eso esperan miles de usuarios a través de las redes sociales, quienes apuestan que será Tesla quien dé el primer paso.
1.500 kilómetros de autonomía y 15.000 ciclos de carga
Las baterías de aluminio son más interesantes que las conocidas como LFP (batería de litio-ferrofosfato), tanto a nivel de carga como en precio. Implementadas en un vehículo eléctrico, son capaces de asegurar 1.500 kilómetros de autonomía y 15.000 ciclos de carga, además de una mejor adaptación al frío extremo.
El motivo por el que las baterías de aluminio han revolucionado las redes sociales se debe a un reciente episodio del podcast "Geladen". En él, los investigadores Daniel Messling y Patric von Rosen, han compartido en exclusiva cómo se encuentran los estudios relacionados con las baterías de aluminio, algunas de sus ventajas y cuándo se espera su implementación en los vehículos.
Estos investigadores, vinculados al clúster alemán POLiS y al Helmholtz-Institut Ulm, defienden que las investigaciones están avanzadas y, con las innovaciones adecuadas, no es descartable verlas aplicadas en un futuro cercano. Ante tales declaraciones, muchos usuarios consideran que Tesla será la que dará 'el pelotazo' y se arriesgará con esta nueva tecnología, que le podría ayudar al aumento de ventas.
¿Por qué es tan llamativa la batería de aluminio?
La batería de aluminio ha dado resultados muy interesantes en los laboratorios. Aunque los datos hacen referencia al metal puro y no a la celda completa, sigue siendo una alternativa muy atractiva, tanto en funcionalidad como en coste.
Cuando se integra con el resto de elementos, la energía específica alcanza los 350 Wh/kg en condiciones experimentales. A modo comparativo, la cifra óptima actual de las baterías ronda los 250 Wh/kg, pero sigue siendo una cifra a la baja si tenemos en cuenta cómo actúan otras baterías que están en periodo experimental y que son capaces de superar los 500 o 600 Wh/kg.

Otro de los aspectos llamativos de estas baterías recae en la longevidad de estas. Según reportan los investigadores en el podcast, las baterías de aluminio podría durar millones de kilómetros y reducir drásticamente los riesgos de fuga térmica, si se le da un buen uso. Sin embargo, estas declaraciones hay que cogerlas con pinzas, ya que estos datos se han extraído tras unas pruebas realizadas en laboratorio, y su resultado en carretera puede variar.
No obstante, no es solo su potencia lo que llama la atención a la industria automotriz, sino también su coste en grandes producciones. Su precio por tonelada es mucho más interesante que otros materiales, por ejemplo, el aluminio tiene un coste de 2.000-2.500 euros por tonelada, mientras que el litio (8.500 euros), el níquel (12.775 euros) o el cobalto (28.106 euros), son extremadamente caros.
Cabe mencionar que en este precio no está incluido el electrolito, los procesos de fabricación y los sistemas de seguirdad, por lo que las cifras comentadas no serían las definitivas, pero siguen mostrando el atractivo económico de este material.
Las baterías de aluminio, ¿la salvación de Tesla?
Relacionar a Tesla con esta tecnología no es descabellado. La compañía estadounidense ha demostrado históricamente su vinculación con tecnología revolucionaria y se ha mostrado en muchas ocasiones como una de las empresas del sector más avanzada a nivel técnico. Por tanto, no es descartable que Tesla pueda incluir estas baterías de aluminio a corto plazo, siempre y cuando las investigaciones vayan por buen curso.
Este movimiento puede ser clave para la compañía de Elon Musk para aumentar el volumen de ventas, que desciende poco a poco en mercados como el asiático o el europeo. De momento, la batería de aluminio sigue en borradores, pero si alguien da con la tecla puede acabar por revolucionar el mercado de los coches eléctricos.


