Marruecos comienza a producir coches que se fabricaban en España. ¿Corren peligro nuestras plantas?

Marruecos se hace fuerte en el sector automovilístico a costa de España, que pierde la producción de uno de los modelos más míticos de Citroën.
España siempre ha sido un referente en lo referido a la producción de coches, en parte, gracias a las más de diez fábricas que hay dentro de nuestras fronteras que se encargan de ensamblar tanto coches de combustión como eléctricos. Sin embargo, una nueva amenaza ha surgido: Marruecos y su capacidad de producción.
Nuestro país ha cerrado el 2025 con casi 2,3 millones de coches ensamblados, un descenso del 3,96% respecto al año anterior. Esta cifra, aunque positiva, está lejos de los más de 3 millones que se producían a principios de los 2000.
De entre todas las fábricas españolas, la de Vigo es la más importante. Durante el año que acabamos de cerrar, la planta gallega ensamblaba 2.200 coches al día, lo que le ha hecho cerrar el año con casi 600.000 unidades listas para vender.
Sin embargo, la competencia es dura y Marruecos amenaza con comerle la tostada a España en esta materia. Hay que recordar que nuestro país es el noveno productor del mundo y el segundo de Europa.
España se despide del Citroën C4
La última decisión de Stellantis ha sacudido a todo el sector automovilístico español. En concreto, la compañía resultante de la asociación entre PSA y FCA ha anunciado que la nueva generación del Citroën C4 ya no se producirá en España, sino en Marruecos.
La planta del conglomerado en la ciudad marroquí de Kenitra será la encargada de darle una nueva vida al mítico modelo. Además, esta apuesta pone de manifiesto la capacidad de Marruecos de transformarse en un centro automotriz y de ingeniería.
Este gesto de Stellantis deja clara la madurez del ecosistema industrial de Marruecos, ya que la producción del C4 amplía la producción del país más allá de los vehículos de nivel básico en el segmento de automóviles compactos y los modelos eléctricos.
Además, para los expertos, este cambio pone de relieve la capacidad de la fuerza laboral de Marruecos para cumplir con los estrictos estándares de calidad del grupo europeo.
Según detalla el medio Atalayar, el contenido local en algunos modelos ha superado el 69%, con el objetivo de las autoridades de elevar esa cifra al 80%, reforzando la integración de Marruecos en las cadenas de valor automotriz globales.
Tal ha sido el crecimiento de Marruecos que el país se ha erigido como el mayor productor de automóviles de pasajeros de África y se acerca a la producción anual de un millón de vehículos.
Tampoco hay que olvidar que el sector automovilístico es la principal industria de exportación de Marruecos. En concreto, los coches que se ensamblan en su suelo se envían a más de 75 destinos de todo el mundo, aunque el principal receptor es Europa.
La ventaja logística de Marruecos se ha visto reforzada por la infraestructura moderna, en particular el puerto de Tánger Med, lo que permite a los fabricantes conectar las fábricas con los mercados mundiales en plazos de entrega cortos.
Hay que reconocer que Marruecos ha sabido ajustarse a las nuevas tecnologías, ya que en la planta de Kenitra se produce el Citroën Ami eléctrico.
Además, el país ha atraído grandes inversiones en baterías para vehículos eléctricos, incluidos acuerdos recientes con grandes empresas chinas para establecer fábricas de baterías de litio.
Se espera que estas inversiones fortalezcan la sostenibilidad a largo plazo de la industria automotriz de Marruecos a medida que los mercados globales se alejen de los motores de combustión interna.
Lo cierto es que el impulso de Marruecos en el terreno automotriz se debe al apoyo de más de 250 proveedores internacionales, donde destacan Lear, Yazaki y Magneti Marelli, que operan grandes instalaciones que producen sistemas de cableado, asientos y componentes del motor.
Según los expertos, el lanzamiento del nuevo C4 llevará la etiqueta Made in Morocco, por lo que esto será sello tanto de calidad como de innovación y competitividad local. Además, añaden, que con este salto Marruecos remodela su futuro económico a través de una integración más profunda en las complejas cadenas de valor globales.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.