Los nuevos radares instalados en Barcelona empiezan a multar. Esta es su ubicación exacta

Conoce el lugar y la posición de los nuevos radares situados en la Ronda Litoral de la Ciudad Condal que ya han certificado las primeras multas.
El Ayuntamiento de Barcelona ha confirmado la entrada en funcionamiento de sus dos nuevos radares de punto, estratégicamente instalados en la Ronda Litoral (B-10). Desde este viernes, 12 de diciembre, estos dispositivos han iniciado oficialmente su fase sancionadora, multando a aquellos conductores que excedan el límite máximo de velocidad establecido en la vía.
La ubicación exacta de estos nuevos puntos de control se sitúa en el punto kilométrico 16,1, a la altura de la Zona Franca, afectando a la circulación en ambos sentidos de la marcha. Esta medida se enmarca dentro del compromiso municipal para mejorar la seguridad viaria y reducir la siniestralidad en una de las arterias de tráfico más importantes y con mayor densidad de la capital catalana.
Un paso firme por la seguridad vial
La instalación y puesta en marcha de estos radares no es una decisión aislada, sino que forma parte de un plan más amplio de mejora de la infraestructura de control de velocidad en Barcelona.

El consistorio, a través del Área de Movilidad y en colaboración con la Guardia Urbana, ha seleccionado este tramo específico de la Ronda Litoral debido a su historial de accidentes y la necesidad de regular la velocidad de los vehículos para garantizar una circulación más segura.
La Ronda Litoral, conocida por ser una de las principales vías de acceso y salida de Barcelona, registra diariamente un volumen de tráfico muy elevado. A pesar de que el límite de velocidad en este punto es de 80 kilómetros por hora, las autoridades han detectado de forma reiterada excesos de velocidad que incrementan significativamente el riesgo de colisiones y siniestros graves.
Los nuevos radares de punto están diseñados para ser una herramienta disuasoria efectiva, forzando a los conductores a respetar la normativa y, consecuentemente, a reducir la velocidad media de circulación en el área.
Detalles de la ubicación y funcionamiento
Los dos nuevos cinemómetros se encuentran en el PK 16,1 de la B-10, uno capturando las infracciones en sentido Llobregat (salida de la ciudad o dirección sur) y el otro en sentido Besòs (entrada a la ciudad o dirección norte).
Es importante destacar que, antes de la entrada en vigor de las multas, los dispositivos han pasado por un periodo de pruebas y calibración para asegurar su correcto funcionamiento y precisión. Ahora, cualquier vehículo que sea detectado superando el límite de 80 km/h será automáticamente sancionado.
Las multas por exceso de velocidad varían en función del grado de incumplimiento de la normativa. Exceder ligeramente el límite puede suponer una sanción económica, mientras que superarlo por un margen considerable puede acarrear, además de la multa, la detracción de puntos del carnet de conducir.
Según el Ayuntamiento no buscan un afán recaudatorio con estas instalaciones, sino generar un cambio de hábitos al volante, priorizando la prudencia y el respeto a las normas de tráfico.
La elección de radares de punto en lugar de radares de tramo en esta ocasión se debe a la particularidad del trazado y la complejidad de instalar el segundo tipo en una vía con tantas entradas y salidas. No obstante, el mensaje de las autoridades es claro: la vigilancia en las rondas es una prioridad.

Un plan global de movilidad
La instalación de estos dos nuevos radares en la Ronda Litoral no es el único movimiento en el ámbito de la movilidad en Barcelona. La administración local ha aprovechado el proyecto para llevar a cabo la mejora y renovación de otros dispositivos de control de velocidad ya existentes, como el ubicado en la Ronda de Dalt (B-20).
Estas acciones se suman a otras iniciativas como la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y la expansión de la red de carriles bici, todo ello enfocado en conseguir una ciudad con un tráfico más fluido, menos contaminante y, sobre todo, mucho más seguro para todos sus usuarios, ya sean conductores, ciclistas o peatones.
La ciudadanía y los transportistas habituales de las rondas deben tomar nota de esta nueva activación. La precaución es la mejor aliada para evitar la multa y, lo que es más importante, para contribuir a un entorno vial libre de siniestros. Se recomienda consultar los mapas de tráfico actualizados y la información oficial del consistorio para tener plena conciencia de la ubicación de todos los puntos de control de velocidad en la ciudad.
El Ayuntamiento continuará monitorizando los resultados de estos nuevos dispositivos, evaluando la reducción en el número de accidentes y la velocidad media de circulación en el tramo. Si la experiencia es positiva, no se descarta la posibilidad de instalar más elementos de control en otros puntos conflictivos de las rondas o de la red viaria urbana.


