Los expertos ya tienen la solución para los atascos monumentales que se forman en Barcelona a diario

Transports Metropolitans de Barcelona.

Los atascos en Barcelona empiezan a rozar todos los límites, los expertos aseguran que la solución va a ser mucho más difícil de lo que se imaginaba. 

España no está entre los países con más atascos del mundo, pero la situación empieza a ser límite en Barcelona. Los conductores de la ciudad catalana se enfrentan a retenciones kilométricas a diario que colapsan todas las entradas.

Los conductores que circulan cada día por la Ronda Litoral (B-10) y la Ronda de Dalt (B-20) deben realizar un ejercicio de paciencia. El trayecto en hora punta puede llegar a duplicar o triplicar el tiempo habitual, una avería o un accidente puede colapsarlas por completo.

El Servei Català de Trànsit ha realizado un estudio para buscar una solución a este problema que se repite a diario para millones de conductores que entran y salen de Barcelona.

Barcelona lidera el ranking de atascos en España

La ciudad catalana ocupa la primera posición en el ranking estatal de pérdida de tiempo por atascos. Los conductores de Barcelona pierden de media 41 horas al año en carreteras como Ronda Litoral o Dalt, según el Global Traffic Scorecard 2024 elaborado por Inrix.

Los conductores están atrapados en el tráfico de Barcelona lo equivalente a una semana laboral. Las rondas de entrada y salida a la ciudad son uno de los lugares donde se aprecia este problema con mayor claridad.

El origen está en el propio diseño de las rondas de Barcelona, pensado en los años 80 y 90 para un tráfico que no se acerca a la cifra actual. Además, estas carreteras no se diseñaron como autopistas urbanas con arcenes, sino como vías que encajan en su entorno.

Barcelona se negaba a diseñar una ciudad para los coches, pero han terminado imponiéndose los vehículos. Andreu Ulied, ingeniero, confirma a El Periódico que “hubo técnicos que defendieron que la Ronda Litoral debía tener tres carriles. Se buscó que se integrasen lo mejor posible en la ciudad, sacrificando funcionalidad”.

Cataluña busca una solución desesperada a los atascos

Barcelona no es la misma que en los años 90 y eso plantea un enorme reto para la movilidad. Los dos carriles en la Litoral y los tres de Dalt, sin arcén y un trazado encajado al milímetro entre barrios lo convierte en una ratonera si se producen atascos y accidentes de tráfico.

La primera solución encima de la mesa es frenar el uso del coche a cualquier precio. El vehículo privado es el 10% de los desplazamientos dentro de Barcelona, pero el 40% entre los municipios del área metropolitana.

El problema no está en la preferencia por el coche, sino en la falta de alternativas de transporte público realmente viables. Los conductores no quieren depender a diario de que el bus no sufra una avería o se produzca un corte en su línea de Rodalies o en la Red de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC).

La transformación urbana que ha vivido la ciudad en los últimos años tampoco ayuda. Las grandes arterias como la Diagonal o la Meridiana dejan más espacio para peatones, bicicletas y transporte público, lo que termina desplazando el tráfico a las rondas.

El Ayuntamiento de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) han llevado a cabo pequeñas actuaciones para solucionar el problema como la construcción de un nuevo apartadero en Litoral y otro en Dalt. A pesar de este parche, la solución no es ampliar infraestructuras, sino reducir el número de coches que se mueven a diario.