Ni coche eléctrico ni coche diésel, en Barcelona se acabó el chollo de aparcar gratis en la calle

Los etiqueta CERO ya no tienen aparcamiento gratuito en las Zonas de Estacionamiento Regulado (SER) de Barcelona.
Desde que empezaron a venderse coches eléctricos, en todo el mundo se han buscado maneras de potenciar sus ventas. Han tenido beneficios fiscales, ayudas estatales a la compra y ventajas en el uso en el día. Una de las principales era, por ejemplo, que aparcar en Zonas de Estacionamiento Regulado (SER) salía gratis… pero eso se ha acabado en Barcelona.
Durante varios años los habitantes de la ciudad condal que tuvieran un coche con Etiqueta CERO en el parabrisas (es decir, no solo eléctricos, también coches híbridos enchufables o de hidrógeno, si es que hay alguien que tenga un Hyundai Nexo o un Toyota Mirai en Barcelona) tenían unas condiciones bastante ventajosas.
En la zona azul no tenían que pagar nada para aparcar su vehículo, mientras que en la zona verde, que está especialmente pensada para los residentes de cada zona y es más estricta, tenían que pagar una cantidad simbólica, apenas 50 céntimos. Sin embargo, eso ha cambiado este año.
Antes que nada, hay que aclarar cómo funcionan las zonas de aparcamiento en Barcelona. Además de estar divididas en color azul y verde, como ocurre por ejemplo también en Madrid, también se dividen en tarifas A y B. La primera es la más cara y está ubicada en zonas de alta demanda como pueden ser Ciutat Vella o El Eixample, mientras que la Tarifa B se aplica en zonas residenciales.
Con esto en mente, los nuevos precios que tienen que pagar los coches CERO son de 1,25 euros la hora en tarifa A en zona azul y de 1,15 €/hora en tarifa B en zona azul, mientras que suben, respectivamente, hasta 1,50 y 1,40 euros por hora en las mismas tarifas pero en zona verde.
La subida de precio es considerable, pero, dentro de lo que cabe, lo que tienen que pagar es muchísimo más amigable que el resto de vehículos ya que el coste para ellos es de, como mínimo, el doble.
En el caso de los vehículos ECO, el precio es de 2,50 euros a la hora en tarifa A en zona azul y de 2,25 euros por hora en tarifa B en zona azul. Pasando a la zona verde el coste es de 3 y 2,75 euros por cada hora de aparcamiento.
En cuanto a los coches con etiqueta C, sus cuantías son de 3,25 euros la hora en tarifa A en zona azul y de 3 €/hora en tarifa B en zona azul, mientras que se ponen en 3,75 y 3,50 euros por hora en las tarifas A y B en zona verde.
Pasando a los B, tienen que pagar 3,50 euros por estacionar una hora en tarifa A en zona azul y 3,25 en tarifa B en zona azul. En tarifa A en zona verde el pago asciende hasta los 4 euros por hora y en tarifa B se queda en 3,75.
Por último, la categoría denominada como “resto” implica pagar 3,75 euros la hora en tarifa A en zona azul y 3,50 €/hora en tarifa B en zona azul. El precio sube hasta 4,25 y 4 euros por hora en las mismas tarifas pero en zona verde.
Como se puede ver, se trata de un tipo de pago progresivo en el que se grava de manera mayor a los vehículos que tienen peor etiqueta de la Dirección General de Tráfico (DGT), porque a priori son más contaminantes. Hasta ahí nada nuevo, puesto que siempre ha sido así no solo en Barcelona, si no en todos aquellos lugares que tienen zonas de estacionamiento regulado.
La novedad radica en que se empiece a hacer pagar a los coches más limpios. Aunque no es el principal motivo por el que alguien los va a comprar, disfrutar de aparcamiento gratuito en zonas concurridas, especialmente en centro de ciudades en las que se quiere vetar a los más contaminantes, era un añadido interesante.
Esto supone eliminar un plus que hace inevitablemente que los vehículos de etiqueta CERO sean algo menos atractivos para los conductores barceloneses. Es, sin embargo, una tendencia que se está viendo también en otros países.
Una vez que la tasa de adopción del coche eléctrico ha empezado a tener cierto recorrido, las ciudades se han dado cuenta que estos vehículos pagan menos impuestos en múltiples facetas: impuesto de matriculación, de circulación, de hidrocarburos, etc. Así que han empezado a gravarlos. Noruega, donde casi todo lo que se venden son EV, ya se lo plantea y en Reino Unido ya han aprobado un pago por kilometraje recorrido.

