Las ZBE de Málaga, Sabadell, Reus y Terrassa comienzan a multar

Tres municipios catalanes y uno andaluz comenzarán a multar a partir de hoy a todo aquel vehículo que incumpla las restricciones medioambientales de las ZBE.
Las ZBE de Málaga, Sabadell, Reus y Terrassa comienzan a multar a los vehículos que no cumplan con las restricciones de acceso y circulación establecidas, basándose principalmente en las etiquetas ambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT). De este modo, la implementación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) avanza en España, dejando atrás los períodos de aviso y concienciación.
Es más, este paso consolida la estrategia nacional para mejorar la calidad del aire en los núcleos urbanos con más de 50.000 habitantes, tal como exige la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.
Málaga
En Málaga, la Zona de Bajas Emisiones, que abarca el centro de la ciudad, ha comenzado su fase sancionadora este lunes 1 de diciembre de 2025, tras varios años de advertencias. La ZBE malagueña restringe el acceso a los vehículos más contaminantes, es decir, aquellos sin etiqueta ambiental de la DGT (A), que son generalmente los de gasolina matriculados antes de 2000 y los diésel anteriores a 2006.

La implantación de la ZBE de Málaga ha sido un proceso gradual. Desde su activación inicial, se ha permitido a los ciudadanos familiarizarse con los límites y las excepciones, pero a partir de ahora, las cámaras de control de acceso distribuidas en el perímetro de la zona histórica y ensanche se encargarán de detectar automáticamente las infracciones.
La sanción por incumplimiento se establece en 200 euros, la cuantía estándar para este tipo de infracciones de tráfico. El objetivo del Ayuntamiento de Málaga es reducir la concentración de gases nocivos, especialmente los óxidos de nitrógeno y las partículas en suspensión, alineándose con los compromisos europeos de calidad del aire.
Cataluña: Tres ciudades clave endurecen el control
En Cataluña, la aplicación estricta de las ZBE se extiende con la entrada en vigor de las multas en tres municipios importantes: Sabadell, Terrassa y Reus. Estos municipios, con una alta densidad de población y un tráfico intenso, son vitales en el esfuerzo por descarbonizar la movilidad metropolitana.
Sabadell y Terrassa
Las ZBE de Sabadell y Terrassa, ciudades capitales del Vallès Occidental, también han puesto fin a sus respectivos períodos de gracia. A partir de este mes, los vehículos que circulen sin la etiqueta ambiental requerida o que infrinjan los horarios y límites establecidos recibirán la correspondiente multa de 200 euros.
De hecho, ambos municipios han trabajado para informar a la ciudadanía sobre las áreas delimitadas de restricción y las exenciones aplicables, especialmente para residentes y vehículos de servicios esenciales.
Esta medida busca fomentar el uso de transporte público, la bicicleta y, en última instancia, la renovación del parque automovilístico por modelos menos contaminantes, ya sean eléctricos, híbridos o diésel/gasolina modernos.

Reus
En el caso de Reus, la implementación de la ZBE entra en una fase crítica. Aunque el municipio ha implantado la Zona de Bajas Emisiones desde el lunes 1 de diciembre, la fase sancionadora se activa en un contexto particular: la medida está pendiente de la resolución de cuatro recursos judiciales presentados contra su ordenanza.
A pesar de los desafíos legales, el Ayuntamiento de Reus ha decidido seguir adelante con la aplicación de las sanciones, manteniendo la firmeza en su compromiso ambiental. La ZBE en la capital del Baix Camp se centrará en el núcleo urbano y estará activa en los horarios más conflictivos, buscando proteger la salud de sus ciudadanos.
Unas restricciones ambientales que avanzan poco a poco
La aplicación de multas en Málaga, Sabadell, Reus y Terrassa representa un cambio de paradigma: el control de emisiones pasa de ser una recomendación a una obligación legal con consecuencias económicas directas. De hecho, se estima que millones de vehículos en toda España, especialmente los más antiguos, se verán afectados por estas restricciones.
Aunque muchas ciudades ya han delimitado sus zonas y tienen las cámaras instaladas, están esperando a finales de 2025 para activar las sanciones, siguiendo el ejemplo de las ciudades pioneras como Madrid y Barcelona.
La entrada en vigor de las sanciones en estas cuatro ciudades es un recordatorio de que la movilidad en España está experimentando una transformación irreversible hacia un modelo más limpio y sostenible. Los ayuntamientos esperan que la disuasión económica acelere la adaptación de los conductores a los nuevos requisitos ambientales.


