Un experimento en una autopista reducirá la velocidad máxima por la noche: para el Govern es clave para "mejorar la calidad de vida"

Un vehículo a máxima velocidad en una carretera con límites.
Un vehículo a máxima velocidad en una carretera con límites.

El Govern de Cataluña ha elaborado un plan de prueba para tratar de reducir el ruido en un tramo de seis kilómetros utilizando límites de velocidad variables.

Vivir al lado de una autopista supone muchas cosas negativas. La primera que te viene a la mente es la contaminación, ya que los cientos de miles de coches pasando diariamente emiten humos que entran por las ventas. Sin embargo, otro factor clave es el ruido. Para tratar de minimizarlo, el Govern está experimentando.

No podemos decir que el ruido sea un enemigo silencioso, pero sí que estar sometido a ese caos acústico continuado puede provocar problemas de estrés y afectar a la calidad de vida. Es normal que los vecinos viven cerca de estas vías se encuentren cansados.

Para tratar de minimizar estos ruidos se han buscado diversos métodos que permita a los vecinos descansar un poco más. De esta manera, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha instalado pantallas antirruido en varios tramos de las carreteras de la Comunidad de Madrid.

Ahora el Govern de Cataluña quiere ir un paso más allá y ha diseñado una prueba piloto para tratar de reducir el soniquete constante de los coches pasando por ciertas carreteras.

Menor velocidad, mayor calidad de vida

En la C-31, a la altura de Castelldefels y Gavà (Baix Llobregat), los departamentos de Territori, Habitatge i Transició Ecològica del Governs han puesto en marcha una prueba piloto con el objetivo de reducir el impacto sonoro de la infraestructura en el entorno y "contribuir así a mejorar la calidad de vida y el bienestar de la ciudadanía".

La prueba se ha realizado esta misma semana. En concreto, desde el lunes 27 de octubre hasta el 28 por la mañana, los conductores tuvieron que reducir la velocidad por este paso a un máximo de 70 km/h entre las 22:00 y las 07:00 horas en un tramo de seis kilómetros.

Durante el resto del día, los límites volverán a fluctuar en un máximo de entre 90 y 100 km/h. En el caso de no respetar los límites, ya sea de día o de noche, la multa será de hasta 100 euros. 

La prueba quiere comprobar hasta qué punto se puede reducir el impacto sonoro en una carretera que está muy cercana a las viviendas de estos municipios. 

Esto no es otra cosa que el límite de velocidad variable, muy popular en otros países europeos, pero que no ha tenido arraigo en nuestro país.

Por el momento, esta prueba se va a extender desde el pasado lunes hasta el próximo 4 de diciembre y pretende beneficiar a 2.500 vecinos. Por su parte, los conductores solo tardarán un minuto más en recorrer el tramo.

Una vez pase este periodo de prueba, los límites se restablecerán y se analizarán los datos cosechados en este mes largo y se decidirá si merece la pena aplicar los nuevos límites o no.

"Es necesario explorar fórmulas para reducir el impacto acústico, especialmente durante la noche, y así proteger el descanso de las personas que viven cerca de la C-31, avanzando al mismo tiempo hacia una movilidad más respetuosa con el entorno", explica la directora de Transports i Mobilitat, Susi López.

El exceso de ruido deja un agujero en las cuentas europeas de casi 150.000 euros

El ruido por el tráfico es una queja recurrente en los municipios, que suelen buscar soluciones locales para cada una de estas denuncias. Hay que tener en cuenta que el tránsito continuo es muy molesto. 

Se calcula que un coche que circula a 70 km/h genera 3 dB menos de media que un coche que circula a 120 km/h. Aunque por la noche pasen menos coches, por lo que el ruido es menor, es más molesto, ya que la calma nocturna magnifica todo más.

Sin embargo, se calcula que las carreteras más transitadas  se mueven constantemente entre los 75 y los 80 dB. Cifras que ponen en riesgo la salud de quienes viven en los alrededores. 

En 2021 se estimaba que el exceso de ruido tenía un efecto en las cuentas europeas de 147.000 millones de euros al año, siendo considerada la segunda fuente de riesgo ambiental para el ciudadano, solo por detrás de la contaminación atmosférica. 

El plan elaborado por el Govern sigue las pautas recomendadas en el informe Environmental noise in Europe – 2020, de la Agencia Europea de Medio Ambiente, que indica que el ruido es el segundo factor más importante de carga ambiental de enfermedades, después de la contaminación del aire. 

El Plan de Seguridad Vial 2024-2026 pretende conseguir una movilidad más segura, sostenible y saludable, y propone una serie de objetivos generales entre los cuales se incluye la reducción de las emisiones del tráfico privado en Catalunya.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.