He probado el Peugeot 408 2026: un coche que exhibe más tecnología, mantiene sus motores electrificados y con su diseño de crossover familiar sigue siendo un incomprendido

El Peugeot 408 2026 refuerza su personalidad con un diseño más agresivo, una completa gama mecánica y un precio que parte de los 31.720 euros.
Acabo de probar el nuevo Peugeot 408 2026. ¿Qué estrena? Por fuera, lo más significativo es el frontal, con nuevos paragolpes, una firma lumínica más afilada y unas llantas que lucen nuevos diseños aerodinámicos en medidas de 17,19 y 20 pulgadas.
No es una berlina clásica, no es un SUV puro y tampoco es un compacto familiar convencional y esa falta de encaje evidente se nota en su rendimiento en el mercado.
Pero Peugeot sigue empeñada en o llega para pasar desapercibido. Lo interesante es que Peugeot no intenta convertirlo en un SUV convencional, sino reforzar su papel de fastback elevado, con imagen de coupé y planteamiento familiar.

En el frontal del Peugeot 408 veo el cambio más visible. La parrilla y el paragolpes se han rediseñado, aparecen más superficies en negro, y el logo delantero puede ir iluminado.
La firma luminosa gana protagonismo con tres garras LED finas, inclinadas y usadas también como intermitentes secuenciales. Detrás, el Peugeot 408 2026 estrena las letras Peugeot iluminadas, integradas en una banda transparente que va de lado a lado.
Sus proporciones siguen siendo uno de sus argumentos. Mide 4,69 metros de largo, 1,86 metros de ancho, 1,48 metros de alto y conserva una batalla de 2,79 metros, clave para crear su amplitud interior.

El nuevo color Verde Flare le sienta especialmente bien: no es discreto, pero subraya los pliegues de la carrocería y el volumen trasero.
También hay nuevas llantas. Las versiones híbridas y enchufables pueden montar diseños Adakite de 19 pulgadas, mientras que el Plug-in Hybrid GT Exclusive recibe las Monolithe de 20 pulgadas.
Dentro, el Peugeot 408 2026 mantiene el i-Cockpit como seña de identidad. Es discutible y sigue siendo una solución que exige probarla antes de comprar, porque no encaja con todos.

El cuadro digital es de 10 pulgadas y puede añadir gráficos 3D en la versión GT Exclusive u opcionalmente en GT. La pantalla central, también de 10 pulgadas, queda orientada hacia el conductor y se combina con cinco i-Toggles configurables, un acierto en toda regla.
La calidad interior percibida sube con nuevos tejidos, Alcantara en las versiones altas y aluminio auténtico en el GT Exclusive. La iluminación ambiental con ocho colores ayuda, aunque algunos mandos táctiles siguen siendo menos intuitivos que un botón físico.
En conectividad, el nuevo 408 ofrece Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, con el i-Connect Advanced con navegación TomTom en los acabados más altos e integración de ChatGPT en el sistema multimedia.

Las plazas traseras son un buen argumento frente a otros SUV coupé. Con un buen espacio para las rodillas, el nuevo crossover de Peugeot resulta más práctico de lo que parece.
El maletero también juega a favor. El 408 Hybrid anuncia hasta 536 litros, ampliables a 1.611 litros con los respaldos abatidos. En el E-408 y el Plug-in Hybrid la cifra baja, pero sigue siendo razonable.
La gama mecánica queda bien ordenada. El motor de acceso es el Hybrid 145 e-DCS6, con motor de gasolina electrificado, cambio automático de doble embrague y un consumo homologado de 5,0 l/100 km.

Por encima aparece el Plug-in Hybrid 240 e-DCS7, exclusivo del 408 dentro de Peugeot. Combina un bloque de gasolina de 180 CV, un motor eléctrico de 92 kW, batería de 14,6 kWh y hasta 85 km eléctricos de autonomía.
La versión eléctrica, el Peugeot E-408, entrega 213 CV y 343 Nm. Su batería NMC de 58,3 kWh útiles permite hasta 456 km WLTP, con un consumo de 14,7 kWh/100 km y carga rápida de 120 kW.
Ese dato de carga es correcto, pero no brillante. Pasar del 20 al 80% en unos 30 minutos está bien, aunque algunos rivales eléctricos ya ofrecen potencias superiores y reducen mejor las esperas en viaje.

En marcha, el planteamiento apunta siempre al confort con un toque dinámico. La suspensión no es blanda y en algunos momentos sabe leer bien los baches de la carrtera. No va como un Peugeot 308, pero se le parece bastante.
La dirección es rápida y te conecta bien con la carretera, aunque el volante, tan pequeño, necesita adaptación. En frenada, las versiones electrificadas obligan a afinar bien la transición entre regeneración y freno hidráulico.

Por lo demás, mi elección racional sería el 408 Hybrid 145 para uso diario sin depender de un enchufe, pero el coche encaja mejor con el empuje y versatilidad del 408 Plug-in Hybrid 240 o del E-408. El 145 puede quedarse justo si viajas muy cargado.
¿Precios? El Peugeot 408 2026 parte de 31.720 euros con acabado Allure Hybrid. El eléctrico arranca en 41.160 euros y el enchufable en 41.450 euros, situándose frente a un Renault Arkana, Cupra Formentor y Citroën C5 X.
La conclusión es clara: el nuevo Peugeot 408 no es el más barato ni el más fácil de clasificar, pero sí uno de los compactos familiares más originales. Si buscas diseño, espacio y electrificación, tienes un coche que te va a gustar.

Kike Ruiz
Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD
Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.