He probado el Leapmotor C10 REEV: un SUV interesante con un sistema híbrido enchufable peculiar

En AUTO BILD hemos probado este imponente SUV chino, algo así como un modelo eléctrico con extensor de autonomía. Te lo contamos.
La marca Leapmotor es especialmente joven y, de hecho, apenas está extendida. Solo tres tipos se ofrecen a través de los concesionarios de Stellantis (Opel, Fiat, Peugeot, entre otros), entre ellos el C10.
Se trata de un SUV de la categoría de 4,70 metros con un sistema de propulsión eléctrica muy particular. El C10 REEV, con una potencia total de 215 CV, se basa esencialmente en el principio de la tecnología híbrida enchufable, pero deja el trabajo principalmente a la máquina eléctrica, mientras que el motor de combustión –en este caso un cuatro cilindros 1.5 de 88 CV– funciona como un generador que alimenta la batería.
Esto debería dar como resultado bajos consumos de gasolina y, a pesar de una batería relativamente pequeña (28,4 kWh de capacidad), unas sorprendentes autonomías de casi 1.000 kilómetros, de los cuales casi 150 kilómetros son puramente eléctricos.
Diseño
El coche es aproximadamente tan grande como un Skoda Kodiaq. En consecuencia, el interior es espacioso, también porque el salpicadero ha sido diseñado de manera extraordinariamente ordenada. Dos grandes pantallas proporcionan información y funciones (por control táctil); en los radios del volante hay botones... y ya está.

El concepto de manejo, especialmente a través de la gran pantalla central, debe estudiarse con detenimiento; encontramos el menú y los pequeños iconos muy distractores.
En ambas filas de asientos uno se siente bien acogido; atrás, incluso hay una sensación especialmente amplia para las rodillas. Los asientos delanteros podrían ofrecer más contorno en los respaldos y mayor longitud en las superficies. En el maletero caben a partir de 400 litros (1.375 como máximo), lo que calificamos como inferior al promedio. En cambio, la superficie de carga es ancha y profunda, cubierta con una alfombra resistente. Si los respaldos de la banqueta trasera quedan planos, se forma un piso casi nivelado.

Comportamiento
Las funciones de asistencia a la conducción resultan ocasionalmente irritantes. Si bien los asistentes más necesarios (mantenimiento de carril, vigilancia de colisión, protección lateral) están presentes, los sistemas deberían trabajar con mayor precisión, guiar y regular con más finura y emitir menos señales molestas de advertencias prematuras o avisos erróneos. Otros fabricantes lo hacen claramente mejor.
Por lo demás, el C10 se comporta de manera agradable. Circula silencioso, acelera desde parado de forma fluida y contundente. Del trabajo del motor de combustión se percibe poco; incluso cuando funciona en el modo Power+ con mayor potencia y cargando la batería de forma continua, no suena excesivamente forzado ni retumbante.

La suspensión tiene reservas para grandes ondulaciones del pavimento; también responde sin demasiada rigidez ante pequeñas irregularidades como tapas de alcantarilla, pero el confort de rodadura con los neumáticos de 20 pulgadas, de guiado firme, es moderado.
Pero si lo tuyo es circular con cierta alegría, posiblemente este no es tu coche. El C10 reacciona a los cambios de carga en curvas con una zaga que se descoloca claramente; el ESP actúa aquí de manera muy pasiva, lo que genera algún momento de susto para el conductor y los pasajeros.

En nuestras pruebas de frenado también hemos observado una pérdida notable de eficacia de los frenos bajo calor. Aunque el C10 logra distancias de 100 a 0 aceptables en promedio, bajo gran estrés térmico (en nuestro caso: después del sexto intento) comienza el 'fading'. Finalmente, pueden superarse los 40 metros, un valor claramente desfasado.
Consumo
Están disponibles cuatro modos de conducción, pero en ninguno de los programas pudimos observar un funcionamiento especialmente eficiente del 1.5. A pesar del uso frecuente del modo eléctrico y la gestión inteligente de la carga a bordo, el C10, que pesa casi dos toneladas, consume alrededor de siete litros cada 100 kilómetros.
Un consuelo: quienes recarguen mediante enchufe, recorrerán distancias de manera mucho más económica. Sin embargo, el Leapmotor no carga especialmente rápido. Con 11 kW de potencia en casa y un máximo de 65 kW en carga DC, está al nivel de los PHEV típicos; del 30 al 80 por ciento de batería tarda 18 minutos.

Conclusión
En comparación con la competencia, es económico; además, es una buena propuesta para ofrecer una sensación de conducción eléctrica sin ansiedad por la autonomía, siendo a la vez espacioso y hasta lujoso en algunos aspectos. Sin embargo, hemos detectado debilidades en el comportamiento de conducción, lo que le cuesta varios puntos. Ahí debería mejorar Leapmotor.
