El Gobierno de España tiene un as en la manga: BYD sitúa a nuestro país para su próxima fábrica de coches híbridos y eléctricos

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Alfredo Altavilla, asesor especial para Europa del fabricante de automóviles chino, afirma que “a largo plazo, necesitaremos tres plantas de ensamblaje y una planta de baterías”; una podría estar en nuestro país.
Hace tiempo que España figura entre las candidatas para acoger la tercera fábrica de BYD en Europa. Después de asentarse en su país como el mayor fabricante de automóviles, la marca china quiere hacer ahora lo mismo en Europa y, para ello, estima que necesitará al menos cuatro plantas: tres de ensamblaje y una de baterías.
Lo ha reconocido en una entrevista a Reuters el asesor especial de BYD para Europa, Alfredo Altavilla: "A largo plazo, necesitaremos tres plantas de ensamblaje y una planta de baterías", dijo. El primer centro de los tres destinados a la producción de coches estará en Hungría, en la ciudad de Szeged.
De hecho, esta instalación ya ha empezado la fase de pruebas, aunque con algo de retraso, y se prevé que pueda iniciar su producción a gran escala en los meses de noviembre o diciembre. Se calcula que, una vez operativa, pueda producir hasta 200.000 vehículos al año.
A la factoría húngara debía seguirle una segunda en Manisa, Turquía. La compañía china había programado el inicio de su construcción a finales de este año, pero las obras se han cancelado indefinidamente y ahora su futuro es incierto.
Cuatro plantas: tres de automóviles y una de baterías
Según ha explicado Altavilla, la firma asiática ha iniciado una ronda de conversaciones con diferentes fabricantes de automóviles y con varios gobiernos, entre ellos el español, con el fin de explorar nuevas ubicaciones para las fábricas que deberán acompañar a la que está a punto de poner en marcha en Hungría.
Parece que la intención de BYD sería la misma que han llevado a cabo otras marcas chinas, como MG, es decir, reutilizar instalaciones infrautilizadas en lugar de construir desde cero.
“Obviamente, esto no sucederá de la noche a la mañana. Sin embargo, está claro que, para alcanzar los objetivos de volumen que tenemos en mente, cumpliendo al mismo tiempo con las regulaciones europeas, eso es lo que necesitaremos”, comentó Altavilla a Reuters.
Altavilla también confirmó que la decisión sobre la ubicación definitiva de la segunda planta de BYD en Europa se tomará antes de que acabe el año. A partir de entonces, se estudiará la mejor opción: si apostar por la tercera fábrica de ensamblaje o comenzar con la que estará destinada al montaje de baterías.
Varias opciones donde ubicar la planta de BYD en España
BYD todavía no ha decidido el emplazamiento de su próxima fábrica; menos aún podemos saber dónde se ubicaría en el caso de que, finalmente, fuese en España.
La compañía china ha mantenido conversaciones con la Generalidad de Cataluña, como anunció hace unos meses el consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper. En un principio, una posible opción que se barajó fue Tarragona, aunque no encajaría con la idea de BYD de aprovechar instalaciones ya existentes.
En este sentido, las fábricas españolas mantienen importantes lazos con compañías chinas. Tenemos los ejemplos de Stellantis con Leapmotor en las sedes de Figueruelas y Villaverde, o Ford con Geely en Almussafes.
Hay dos factores que hacen de España una opción interesante para BYD: por un lado, los costes de fabricación bajos, en comparación con otros países, y la red de energía limpia. A esto hay que añadir la ubicación estratégica de la 'Piel de Toro'.
España, un país atractivo para producir coches
El año pasado, también en una entrevista a Reuters, Alberto De Haza, director de BYD para España y Portugal, dijo que España era un sitio ideal debido a la infraestructura industrial que posee y el precio de la electricidad.
No obstante, BYD valora también otros países, entre los que figura Alemania, aunque sus elevados costes laborales y los problemas energéticos debido a la desconexión con Rusia lo colocan en desventaja con respecto a España.
La producción en distintos puntos de Europa ayuda a la marca a acercarse a los conductores europeos, pero también a evitar los nuevos aranceles de Europa sobre los coches eléctricos chinos.


