El Gobierno de EEUU investiga 2,9 millones de Tesla por accidentes con el sistema de conducción autónoma total

Los vehículos de Elon Musk podrían estar saltándose semáforos en rojo o cruzar carriles durante la conducción autónoma
La Oficina de Investigación de Defectos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) ha iniciado una investigación formal de gran calado sobre el sistema de conducción semiautónoma de Tesla, conocido como Full Self-Driving (FSD), que afecta a aproximadamente 2.88 millones de vehículos equipados con esta tecnología.
El objetivo primordial de la investigación es determinar la frecuencia y gravedad con la que el FSD incurre en infracciones de las leyes de tránsito y si tales fallos representan un riesgo significativo para la seguridad vial.
Para ello, es crucial entender que, a pesar de su nombre ambicioso, FSD (Supervisado) es un sistema de conducción semiautónoma de Nivel 2 en la escala de la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE).
Esto significa que no es un sistema completamente autónomo, más bien, actúa como un avanzado sistema de asistencia al conductor que exige que la persona al volante se mantenga totalmente atenta y lista para intervenir en cualquier momento.
Por esta razón, la NHTSA ha subrayado que el conductor es el responsable último de la operación segura del vehículo y del estricto cumplimiento de todas las normas de tráfico aplicables.
En consecuencia, la investigación de la ODI no solo se centrará en los errores del software, sino en si las maniobras inesperadas realizadas por el FSD limitan o impiden la capacidad de supervisión y reacción del conductor, comprometiendo así la seguridad. La agencia reguladora ha identificado ya más de 50 informes de infracciones y una serie de accidentes vinculados al sistema.
La ODI ha detectado que los incidentes de infracción de las normas de seguridad vial con el FSD activado suelen agruparse en dos categorías principales, ambas representando escenarios de alto riesgo para la seguridad: saltarse señales de tráfico en rojo y conducir en dirección contraria.
En relación con el primer escenario, la ODI ha recopilado 18 quejas y un informe de prensa que indican que vehículos con FSD activado no respetaron una señal de tráfico en rojo o de stop. Algunas de las quejas también destacaron que el FSD no proporcionó una advertencia adecuada sobre su intención de ejecutar un comportamiento tan peligroso.
Lamentablemente, seis de estos incidentes en los que el FSD ignoró una luz roja culminaron en accidentes en intersecciones, resultando en cuatro de ellos con heridos.
Aunque el gobierno considera que Tesla ha implementado medidas correctivas específicas para esa ubicación, la repetición del problema sugiere una preocupación más amplia sobre el manejo de intersecciones por parte del software.
El segundo patrón de riesgo identificado abarca 22 informes de vehículos Tesla que cruzaron marcas de carril doblemente amarillas, invadieron carriles de tráfico opuesto durante o después de un giro, o directamente intentaron circular en sentido contrario, ignorando señales de advertencia.
En varios de estos casos, los conductores reportaron tener mínimo o nulo tiempo para intervenir antes de que el vehículo tomara la decisión de invadir el carril contrario.
Además, se recibieron 11 informes adicionales de vehículos que atravesaron intersecciones sin detenerse a pesar de estar en un carril de giro o que realizaron giros incorrectos en la intersección. Estas maniobras llevan a pensar que el FSD, en ciertas condiciones, puede ignorar la señalización y realizar actuaciones arriesgadas de manera inapropiada.
La ODI ha declarado que su investigación se centrará en evaluar la advertencia y el tiempo de reacción que se ofrece al conductor antes de un comportamiento inesperado o incorrecto del sistema. Se revisarán las alertas que reciben los conductores y el margen de tiempo concedido para supervisar o reaccionar a la conducción automatizada.

También se llevará a cabo una evaluación rigurosa de la capacidad de detección y respuesta del FSD a las señales de tráfico, a las marcas de carril, y a las señales de dirección contraria. Estos incidentes han provocado 14 colisiones o incendios y han resultado en 23 heridos, aunque, afortunadamente, no se han reportado víctimas mortales.
En definitiva, el resultado de esta investigación preliminar será fundamental para determinar los pasos a seguir por la NHTSA, que podrían incluir una solicitud de retirada del mercado de miles de vehículos Tesla.


