Ensamblar no es lo mismo: hay marcas chinas que no fabrican en Europa aunque junten las piezas aquí. Para Europa, "Eso no está bien"

La Unión Europea se cansa de China
La Unión Europea se cansa de China

El Viejo Continente se harta de algunas fábricas que prometen trabajar en suelo europeo, pero realmente no lo hacen.

China vuelve a estar en el punto de mira. Hace unos días hablábamos de los problemas que había entre Países Bajos y el gigante asiático que pueden provocar una gran crisis en el sector, y ahora son las fábricas chinas las que son objeto de crítica desde la Unión Europea. Desde el Viejo Continente han mostrado su descontento con una situación que cada vez es más habitual. 

Hay marcas chinas que trabajan desde suelo europeo, pero esto no implica que fabriquen aquí, pues hay cierta trampa. Se vende que hay coches chinos 'Made in Europe', pero de momento esto no se ha dado realmente, lo que ocurre es que llegan los vehículos ya hechos de China, pero medio desmontados. Esto ha provocado que desde la UE digan basta, y se han pronunciado sobre este tema, pues fabricar no es ensamblar. 

El crecimiento de China

Hace unos años las firmas chinas no tenían tanta notoriedad en el sector, pero a día de hoy hay muchos modelos de estas firmas que se encuentran en los puestos más altos de los rankings. Cada vez hay más firmas asiáticas que llegan a mercados de todo el mundo, entre ellos Europa, para liderar, y desde el Viejo Continente la preocupación no para de crecer.

La bandera china ondeándose.
China vuelve a estar en el punto de mira

El tema de hoy no va precisamente en esta batalla entre marcas por ver quién vende más coches, sino el punto central de esta polémica nace de las fábricas. Concretamente de las fábricas chinas que operan en Europa, e incluso en España a día de hoy hay una ubicada en Barcelona, la del Grupo Chery. Además, BYD apunta también a abrir una fábrica en nuestro país.

En caso de que fabricasen de verdad en suelo europeo, no habría ningún problema. Lo que ocurre es que en estas fábricas, tanto las de nuestro país como en otro lugares de Europa, lo que realmente están haciendo es recibir el vehículo ya previamente fabricado, pero algo desmontado. Lo han montado en China y aquí los trabajadores chinos lo terminan de ensamblar para ponerlo a la venta con la etiqueta de 'Hecho en Europa'.

La UE se cansa de las fábricas chinas

Stéphane Séjourné, Vicepresidente de Prosperidad y Estrategia Industrial de la Comisión Europea, ha sido el que ha hablado de este tema en una entrevista para un medio italiano. "Actualmente hay fabricantes en Europa que montan coches chinos con componentes chinos y personal chino: esto ocurre en España y en Hungría. Esto no está bien", comentaba en esta charla. 

Las fábricas chinas en Europa solo ensamblan según la UE

Y no es que simplemente 'no esté bien', sino que esto afectará para mal a la producción europea. El vicepresidente tercero, explicó las consecuencias: "Las estimaciones indican que en 2035 la cuota de mercado europea descendería del 70 al 55 %. Peor aún son las cifras relativas a los componentes: del 85 % actual, descenderíamos por debajo del 50 %".

Ante esta situación, una de las opciones a pensar para frenar esta dinámica podría ser unos aranceles a los fabricantes chinos. Aunque desde la UE, no consideran que este sea el camino: "No creo en los aranceles, porque destruyen la cadena de valor y crean tensiones comerciales. Sin embargo, es necesario introducir condiciones para las inversiones extranjeras en Europa". Si no es con aranceles, habrá unos cambios para limitar a estas marcas. 

En esta entrevista, ha querido recordar algo que ocurrió en el pasado para compararlo con la situación actual de las fábricas chinas en Europa. "Sin duda tenemos un problema de transferencia tecnológica, pienso por ejemplo en las baterías. O en la energía nuclear: vinieron a Francia, aprendieron a utilizarla y ahora la venden. Pues bien, después de treinta años, ahora pedimos reciprocidad", recuerda Stéphane.

La conclusión es que la postura desde Europa debe cambiar si no quieren seguir cayendo ante las firmas chinas. Algo deben de hacer, y así lo sabe el Vicepresidente: "Debemos ser menos ingenuos y volver a los estándares de todas las grandes economías mundiales. Somos el único continente que carece de un pensamiento estratégico en materia de política industrial". Veremos si de esta forma se pone el freno al crecimiento de los coches chinos. 

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Javier Pazos

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España