Enric Mangiron, profesor de autoescuela: “Circular con la moto pegada a un camión o autobús es peligroso porque su conductor no te ve y hay poco margen de reacción”

moto accidente
Enric Mangiron, profesor de autoescuela

Las motos se multiplican en las ciudades como una alternativa más práctica de movilidad. Enric Mangiron, profesor de autoescuela, advierte a los conductores.

La expedición de licencias para los permisos A1 y A2 se ha disparado en España en los últimos años. Según confirma la DGT, han aumentado un 87% de 12.106 en 2010 a 22.691 en 2025, pero Enric Mangiron, profesor de autoescuela, advierte a los nuevos conductores.

Las motos se han multiplicado, especialmente en las ciudades. Los conductores apuestan por una opción de movilidad mucho más ágil, los SUV han dejado de ser la opción preferida para muchos en entornos urbanos.

Enric Mangiron, de La Meva Autoescola, se encarga de formar a los futuros motoristas. El profesor de autoescuela confirma que muchos alumnos se suben a una moto por primera vez y descubren que es mucho más que aprender a controlarla.

La alternativa a los coches en las ciudades

Mangiron confirma que “circular por las grandes ciudades es cada vez más complicado”, por lo que las motos de hasta 125 cc “se han convertido en una solución muy habitual para moverse con agilidad. También es frecuente entre conductores que ya tienen coche”. 

El profesor de autoescuela asegura que “quien realmente disfruta de la moto no la elige solo por necesidad. Incluso las motos de mayor cilindrada aportan comodidad, agilidad y, bien utilizadas, un nivel de seguridad elevado en entornos urbanos. La moto no solo responde a una cuestión práctica”.

Enric Mangiron confirma que sus alumnos están entre los 18 y los 35 años, aunque la media está entre los 24 y los 25 años. El experto confirma que las motos se han convertido en un vehículo de uso diario para ir a trabajar, aunque “sigue predominando el componente de afición”.

El peligro de pasar de coche a moto

China está copiando las motos europeas.
Los motoristas inundan las ciudades.Unsplash

El profesor de autoescuela asegura que a muchos conductores les gusta la moto, prefieren ese vínculo emocional, pero sigue siendo la opción más práctica para otros que ya tienen el permiso B.

“El error más habitual es pensar que la moto es fácil de conducir. Es una idea muy extendida, pero completamente equivocada. Si comparamos ambos vehículos, encontramos similitudes superficiales: acelerador, freno, embrague en el caso de cambio manual… pero la gestión es totalmente distinta”, advierte Mangiron.

Los hábitos de conducción también son diferentes. “No es lo mismo seguir a un turismo que a una furgoneta, un camión o un autobús. En estos vehículos más grandes no hay retrovisor interior, lo que significa que el conductor puede no saber que una moto está justo detrás”, asegura el profesor acerca de las imprudencias de algunos motoristas.

 Algunas personas acostumbradas a conducir un coche no tienen en cuenta que la moto pierde visibilidad cuando circula demasiado cerca de otro vehículo. Mangiron incluso habla de un exceso de confianza que puede provocar un accidente.

Más información sobre: