Cuando echas un vistazo a las ventas de coches nuevos en Europa este año, ves un claro vencedor

Las ventas de coches chinos crecen en Europa exponencialmente
Las ventas de coches chinos crecen en Europa exponencialmente

El consumidor europeo rompe prejuicios: las marcas chinas ya rivalizan con los grandes fabricantes y rozan el 10% del mercado.

El mercado automovilístico europeo, que todavía se recupera paulatinamente y busca aproximarse a los volúmenes de matriculaciones previos a la pandemia, asiste a un cambio de guardia histórico. Según los datos oficiales publicados por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles, la llegada y consolidación de las marcas procedentes de China ya no es una simple amenaza difusa, sino una realidad matemática incontestable que está forzando a los gigantes tradicionales a mirar con extrema preocupación sus espejos retrovisores.

El crecimiento del sector en territorio comunitario es moderado pero constante, registrando un volumen total que supera los cuatro millones setecientos mil vehículos en la Unión Europea, una cifra que se eleva por encima de los cinco millones ochocientos mil automóviles si añadimos los mercados del Reino Unido, Islandia, Noruega y Suiza. Esto supone un incremento de las matriculaciones que ronda el cuatro y medio por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. 

Sin embargo, aunque el pastel de las ventas totales se ha vuelto ligeramente más grande, lo verdaderamente relevante es que los comensales sentados a la mesa han cambiado sus posiciones de manera drástica. Las decenas de firmas de origen asiático que han desembarcado de forma coordinada en Europa han logrado capturar ya una décima parte de la cuota total del mercado, un hito que redefine por completo la competencia y fragmenta los liderazgos históricos.

Los coches chinos tienen un problema de depreciación.
Los coches chinos tienen un problema de depreciación.

Este empuje combinado permite a la industria del gigante asiático situarse, en términos agregados, por encima de colosos consolidados que históricamente han dominado las carreteras europeas. Al consolidar las matriculaciones de todo el ecosistema de fabricantes chinos, sus registros superan el volumen comercial de firmas tan arraigadas y potentes como Renault, Toyota, Hyundai o incluso firmas del segmento premium como BMW. 

Este vuelco estadístico pone de manifiesto que el automovilista europeo ha perdido los antiguos prejuicios del pasado y valora de manera muy positiva los argumentos competitivos que ofrecen los nuevos actores, centrados sobre todo en una agresiva relación entre la tecnología disponible, el equipamiento de serie y el precio final de venta.

A la cabeza de esta ofensiva se encuentra el gigante Geely, que gracias a un diversificado y potente repertorio de marcas bajo su control se ha consolidado como el consorcio empresarial chino con mayor cuota de penetración en el territorio europeo. 

A pesar de que el público general suele identificar el éxito asiático con marcas individuales específicas de gran visibilidad en las calles y concesionarios, como la exitosa MG, la estrategia multimarca de Geely le ha permitido construir una base sumamente sólida que lidera este desembarco. No se queda atrás el grupo Chery, que pisa con fuerza el suelo europeo mediante el despliegue estratégico de enseñas que empiezan a resultar muy familiares para los compradores, tales como Omoda o Jaecoo, sumado a alianzas estratégicas e industriales de fuerte arraigo local como es el caso de la recuperada firma Ebro.

Dentro de este nuevo ecosistema, los nombres propios de las marcas individuales asiáticas continúan ganando protagonismo en el imaginario colectivo y en las cifras de ventas de los principales países de la región. Firmas como BYD, MG o la propia Omoda ya no son desconocidas para el comprador medio español o francés, sino alternativas prioritarias a la hora de renovar el vehículo familiar. 

El impacto es de tal calibre que incluso marcas asociadas a grandes grupos occidentales pero que operan con dinámicas independientes de penetración comercial, como Leapmotor, consiguen arañar cuotas de mercado significativas que las sitúan por delante de firmas japonesas históricas con décadas de presencia ininterrumpida en Europa, como Honda o Mitsubishi.

Postventa coches chinos.
coches chinos.

Por su parte, las corporaciones europeas tradicionales observan este fenómeno con una mezcla de cautela y urgencia estratégica. En la cúspide de la pirámide de ventas, el Grupo Volkswagen se mantiene firmemente como el líder indiscutible del mercado europeo, distanciándose de sus perseguidores más inmediatos. 

En segunda posición resiste Stellantis, el colosal conglomerado nacido de la fusión de marcas francesas, italianas y americanas, mientras que el Grupo Renault se aferra al tercer cajón del podio comercial gracias, en gran medida, al excelente y sostenido rendimiento de su filial Dacia junto a los modelos propios de la marca del rombo. No obstante, mantenerse en los puestos de honor ya no garantiza la tranquilidad de antaño.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España