El Skoda Epiq es el nuevo eléctrico que se va a hacer en VW Navarra. Y estos son los otros coches que se fabrican en la planta española

Repasamos los modelos que se fabrican en la planta de Navarra tras el anuncio del Skoda Epiq.
La factoría de Volkswagen Navarra, ubicada estratégicamente en el histórico polígono industrial de Landaben, en Pamplona, ha iniciado formalmente la cuenta atrás definitiva para consolidar uno de los hitos más trascendentales, complejos y revolucionarios de toda su trayectoria industrial. El complejo fabril se prepara para el inminente inicio de la producción en masa del Skoda Epiq que simboliza la metamorfosis completa de estas instalaciones hacia la movilidad de cero emisiones.
Con este despliegue, la planta navarra asume de manera directa un rol protagonista e indispensable dentro de la ambiciosa estrategia de electrificación global del consorcio automovilístico alemán en el territorio español.
Esta crucial adjudicación industrial supone la culminación exitosa de un profundo y exigente proceso de transformación técnica de las instalaciones, el cual ha requerido una inversión económica sin precedentes que supera holgadamente los mil millones de euros para adaptar por completo las líneas de soldadura, pintura y montaje final.
El gran protagonista de esta nueva etapa es el Skoda Epiq, un todocamino urbano completamente eléctrico que destaca por su posicionamiento estratégico en el reñido segmento de los utilitarios con formato sobreelevado y dimensiones exteriores contenidas, midiendo exactamente cuatro metros y diez centímetros de longitud total. Este innovador vehículo estrena de forma oficial en la firma checa el rompedor lenguaje estético denominado Modern Solid, una corriente que se caracteriza por trazar líneas visuales muy limpias, robustas y enfocadas en la máxima funcionalidad diaria.
A nivel puramente mecánico, este automóvil está desarrollado sobre la novedosa arquitectura técnica de tracción delantera del grupo alemán para coches urbanos alimentados por baterías, compartiendo elementos estructurales esenciales con otros desarrollos de la corporación.
El modelo promete un rendimiento muy competitivo para el usuario general, homologando una autonomía máxima que supera los cuatrocientos kilómetros con una sola carga de energía e incluyendo además un precio de acceso al mercado especialmente agresivo, situado en el entorno de los veinticinco mil euros antes de la aplicación de las diferentes ayudas estatales y subsidios vigentes.

Sin embargo, el histórico desembarco de este todocamino impulsado por baterías de nueva generación no implica bajo ningún concepto que la factoría de Landaben vaya a detener de golpe su maquinaria tradicional o que decida deshacerse de forma inmediata de su actual catálogo de productos. El nuevo modelo compartirá espacio físico, recursos logísticos y capital humano con los vehículos dotados de motor de combustión interna tradicionales que sostienen actualmente la inmensa mayoría del volumen productivo diario de la planta.
En las líneas de montaje automatizadas convivirán armónicamente ambas tecnologías de propulsión, lo que confiere a las instalaciones una flexibilidad industrial extraordinaria para reaccionar de manera ágil ante las posibles fluctuaciones del mercado global. En este sentido, los grandes pilares comerciales de la factoría pamplonesa en el momento presente siguen estando representados por dos siluetas muy populares que registran elevados volúmenes de ventas a nivel internacional.
Por un lado, la fábrica de Landaben se erige como la cuna de producción exclusiva para todo el mercado europeo del exitoso Volkswagen T-Cross, un todocamino compacto cuya fabricación en serie comenzó formalmente en estas dependencias a finales del año dos mil dieciocho. Este utilitario sobreelevado se ha convertido con el paso de los años en una pieza económica absolutamente indispensable para la viabilidad de la planta, registrando sistemáticamente los mayores volúmenes de ensamblaje diario.
Por otra parte, la factoría comparte sus esfuerzos humanos con la manufactura del Volkswagen Taigo, un modelo de corte SUV cupé y aspecto dinámico que se integró con éxito a las cadenas de montaje locales en el otoño del año dos mil veintiuno. La adjudicación de este segundo modelo se concedió también en régimen de exclusividad para abastecer a la totalidad de los concesionarios europeos, lo que reforzó de manera contundente la arraigada vocación internacional y exportadora de este centro técnico nacional.
Esta marcada proyección hacia los mercados exteriores es una característica estructural e identitaria de Volkswagen Navarra, dado que el 90% de los vehículos terminados que salen de sus instalaciones de Landaben se destinan de manera directa a la exportación hacia decenas de países extranjeros.
La futura llegada a las líneas del Skoda Epiq no supondrá el punto final a la estrategia de transformación ecológica del centro de producción en España, ya que la hoja de ruta pactada formalmente entre la dirección del consorcio automovilístico y la representación de los trabajadores contempla la posterior incorporación de un segundo modelo complementario 100% eléctrico de la propia marca matriz, asegurando de esta forma un volumen de actividad robusto, sostenible y competitivo de cara a las próximas décadas de transición energética.

