Comparativa del trío de compactos clásicos alemanes: Mercedes Clase A, Audi A3 y VW Golf, la batalla ahora es híbrida

Auto Bild

El Volkswagen Golf se enfrenta al Mercedes A 200 y al Audi A3: un trío alemán más que conocido, que en esta ocasión mide sus fuerzas con motores 'mild hybrid'.

Volkswagen Golf, Mercedes Clase A y Audi A3: tres coches compactos, completamente normales, con motores de gasolina turbo, microhibridados y ya está. ¡Fin! Sí, estos tres son casi un rara avis entre tanto SUV y similares con enormes baterías y motores eléctricos. 

Por eso, hoy te traemos tres modelos de toda la vida, que vienen a demostrarnos (una vez más) que no hay por qué complicarse tanto la existencia. Cada cual llega con su diseño, su estilo y su propuesta personal, y ahora nos toca a nosotros descubrir cuál es el mejor. 

El facelift de la octava generación del Golf devuelve las cosas a su cauce

 Primero te contamos cómo son. El Volkswagen Golf mantiene las líneas tradicionales que le han hecho prevalecer a lo largo de décadas. El recién renovado Audi A3 tiene un aspecto un poco más elegante y el Mercedes es tremendamente armonioso en sus formas. 

Ninguno de los tres puede alardear de espacio: no hay milagros en el segmento de los compactos, suficientemente holgados delante y simplemente decentes detrás. 

En el Volkswagen, los asientos delanteros están bastante bien y ofrecen mucha sujeción lateral. Detrás, dos adultos se sientan cómodamente, aunque no sobran los centímetros en altura y mucho menos en anchura. 

El sistema de infoentretenimiento reacciona ahora más rápido que antes, funciona con más fluidez, los gráficos son claros y las superficies táctiles (siguen siendo algo insensibles), ahora están retroiluminadas. 

Lo que no nos gusta es que la marca de Wolfsburgo utiliza mucho plástico duro en las zonas bajas y se puede ver chapa 'al desnudo' en los marcos de las puertas en la parte trasera (como en el Mercedes y  el Audi, por cierto). ¿Nuestras primeras impresiones? Recordamos generaciones anteriores del Golf de mayor calidad. 

Audi A3: un premium recién renovado

El A3 tiene un interior claro y sencillo, con acabados de mayor calidad. Las salidas de aire se parecen a las de un Lamborghini (pero eso es todo en cuanto a similitudes con la marca de deportivos italiana) y la instrumentación es grande y fácil de leer. 

La pantalla central está mejor integrada en el salpicadero que en el VW y es más fácil de alcanzar. La interfaz y el menú están bien, pero el sistema funciona algo más lento que en el renovado Golf. 

Los asientos delanteros del A3 son también muy buenos, ya que están bien moldeados y cuentan con una buena sujeción en la zona de los hombros. ¿Y en la segunda fila? Le pasa algo parecido que al Golf y podríamos resumirlo en que es agradable (sin más). 

El Mercedes siempre será Mercedes

Por su parte, el Mercedes Clase A está mejor amueblado que el VW y el Audi, con una mayor atención a los detalles (con la atractiva instrumentación y las llamativas salidas de aire para el climatizador). También va en el precio, claro: el Mercedes es 3.000 euros más caro que el A3 y 7.000 más que el Golf.

Sin embargo, la pantalla táctil multimedia está relativamente lejos del conductor, aunque tiene un aspecto más elaborado y los menús están mejor estructurados (el control por voz del sistema MBUX responde más rápido y es más inteligente que el de Audi y el VW). 

Nos ha gustado el hecho de que Mercedes ofrezca una zona de control adicional para el climatizador, con botones de toda la vida y un control de volumen más sencillo (y mejor).

Los asientos en el de la estrella no se acercan a los otros dos. ¿Por qué? Porque están menos contorneados y ofrecen menos apoyo lateral. En la parte trasera, no es mucho mejor, ya que la butaca está bastante cerca del suelo y esto no será del todo placentero para las personas más altas, que se verán obligadas a flexionar más sus rodillas y la verdad es que esa no es una posición muy cómoda. 

Motores de gasolina 'mild hybrid', etiqueta Eco y dinámica suficiente

Entremos en faena y hablemos de sus mecánicas: el Mercedes está propulsado por un motor microhíbridado de cuatro cilindros y 1,3 litros de cilindrada, con 163 CV. Se asocia a una caja de cambios de doble embrague y siete velocidades, un conjunto que, a ritmo elevado, tiende a hacer un ruido no demasiado estimulante. 

La verdad es que la interacción con la transmisión, que parece indecisa a veces, no es del todo armoniosa y el A 200 arranca siempre con un ligero retardo. 

Por su parte, el Golf y el A3 están propulsados por el mismo motor de cuatro cilindros y 1,5 litros con 150 CV, un bloque bien conocido en el grupo alemán. También ofrecen microhibridación y desactivación de cilindros para ahorrar combustible cuando la situación lo permita. 

La igualmente conocida caja de cambios de doble embrague y siete velocidades funciona con algo más de suavidad que la del Clase A y está algo mejor afinada (los tirones y sacudidas típicos del DSG de VW también se han reducido notablemente).

El motor de 1,5 litros en sí no se muestra excesivamente enérgico (el TSI de 1,4 litros era mejor en su momento), pero tiene un sonido algo más convincente (a revoluciones altas es incluso llamativo). 

El Audi es un poco más silencioso y parece estar mejor aislado. Tiene una suspensión más firme, y eso le hace un poco más incómodo, pero tiene mejores maneras en curvas. La dirección es rápida y precisa, aunque podría (solo para nuestro gusto) proporcionar un poco más de información. 

Volkswagen tradicionalmente se identifica por el equilibrio que consigue en sus coches y este Golf no es una excepción. Presume de una gran relación entre confort y dinamismo o, dicho de otra manera, no es el más cómodo, pero tampoco es aburrido. La dirección es igualmente precisa, pero resulta suave y, a la vez, sigue las órdenes del conductor de forma natural y sin esfuerzos. 

El Mercedes A 200 también lo hace bien, pero no se acerca a la precisión de los sistemas de Audi y VW. El de Stuttgart es el único coche de la comparativa que no dispone de suspensión adaptativa, lo que tampoco supone una pérdida de dinamismo. 

La razón es que el A 200 sigue teniendo una suspensión excelente, absorbe los baches con una sensibilidad similar y solo se vuelve un poco más impreciso al pasar por baches más profundos. 

En una comparación directa con el Audi y el VW, se siente un poco más torpe (no en vano, pesa casi 40 kilos más que el A3 y casi 90 más que el Golf) y eso supone arrastrar un mayor hándicap en dinamismo. 

También en consumo, porque de los tres protagonistas, es el que más se acerca a los 7,0 litros de media y en conducción más deportiva a los 9,0. En el test hemos podido medir un consumo real de 6,9 l/00 km, por 6,2 del Audi A3 y 6,1 en el caso del Golf, lo que por otro lado son las cifras en las que se mueven los motores de este tipo.

Volviendo al Mercedes, si al mayor consumo le añadimos un depósito inusualmente pequeño, da como resultado que también vas a tener que pasar más veces de la cuenta por el surtidor, con el incordio que eso supone, ya que podrás hacer unos 600 km entre repostajes cuando sus rivales superan los 800.

Al final, el precio decanta la balanza en contra del Clase A, porque el A3 y el Golf (que tampoco son ninguna ganga) están disponibles con una tarifa más accesible: 35.000 euros para el Golf 1.5 eTSI, 39.380 para el Audi A3 35 TFSI S-Tronic y 42.649 para el Mercedes A200 7G-DCT.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Volkswagen Golf 1.5 eTSI 150 CV DSG

MODELO

Golf

VERSIÓN

Volkswagen Golf

NOTA8

VER PRUEBA

Para hacer muchos km al año con buen par y bajo consumo, también en el Volkswagen Golf 8 2.0 TDI 115 CV de esta prueba sigue siendo único para este propósito.

Audi A3 Sportback 35 TFSI S tronic

MODELO

A3

VERSIÓN

Audi A3 Sportback 2020

NOTA8

VER PRUEBA

Hemos probado el Audi A3 Sportback 40 TFSIe, la versión más modesta de la gama híbrida enchufable que destaca por su autonomía en modo 100% eléctrico