Cazan a Fernando Alonso con el deportivo preferido de Lewis Hamilton

A Fernando Alonso le han cazado mientras conducía por Mónaco con uno de los superdeportivos clásicos más emblemáticos de todos los tiempos.
Se está volviendo algo habitual ver a Fernando Alonso conduciendo un superdeportivo diferente por las calles del Principado de Mónaco. En asturiano no solo es un veterano piloto de Fórmula 1, también es un entusiasta de los coches y no duda en utilizarlos cada vez que tiene ocasión. Pero en su último avistamiento, Alonso ha dado un salto de calidad que solo los auténticos puristas entenderán.
Como sabrás, Alonso es piloto del equipo Aston Martin de Fórmula 1. Esto le da acceso a todos los superdeportivos de la casa británica. Ya lo hemos visto a los mandos del DBX 707, por ejemplo, un súper SUV de más de 700 CV que el asturiano luce con los colores la escudería.
Incluso tiene dos coches de edición limitada, de los cuales en uno de ellos participó en su desarrollo. De hecho, fue idea suya, aunque Aston Martin finalmente decidió crear más unidades y venderlas a un precio prohibitivo para la mayoría de mortales.
Fernando Alonso sigue amando a Ferrari
Pero Fernando también ha sido piloto en otras escuderías de Fórmula 1. De las que más prestigio tiene, Ferrari, lo fue entre 2010 y 2014, y aunque no llegó a conquistar la gran corona, el asturiano parece guardar un cariño especial a la Scuderia. Así al menos parece demostrarlo cada vez que se pone a los mandos de alguno de los superdeportivos de la firma de Maranello.
Alonso tiene en su colección privada un Ferrari LaFerrari, que además es uno de los coches más veteranos que posee. Y en el pasado incluso ha sido propietario de un Ferrari Enzo que vendió por una buena cantidad hace unos pocos años. Pero lo sorprendente aquí es que últimamente se le ha visto conduciendo más de un modelo de Ferrari en Mónaco.
En lugar de elegir coches del catálogo actual de la marca italiana, el bicampeón del mundo de Fórmula 1 parece empezar a sentir predilección por los clásicos. Tanto es así que recientemente se le ha visto conduciendo un Ferrari 512 TR de los ’90 por Montecarlo.
Ahora bien, este coche, y muchos de los otros con los que se la ha visto, ha quedado eclipsados con el último avistamiento. Fernando Alonso ha sido cazado recientemente conduciendo el deportivo preferido de Lewis Hamilton, el Ferrari F40 (aquí puedes verlo).
El Ferrari F40 que conducía Alonso en Mónaco
Es el favorito del piloto de Ferrari, y también de la mayoría de entusiastas de los coches. Y es que el F40 marcó un antes y un después en la historia de la firma del Cavallino Rampante, llegando a convertirse en el modelo más emblemático de la marca, con permiso del exclusivo Ferrari 250 GTO.
Lanzado al mercado en 1987, el F40 nació con el objetivo de conmemorar el 40º aniversario de Ferrari. El superdeportivo no solo celebraba un cumpleaños especial, sino que, de alguna manera, acabó siendo el último gran deportivo desarrollado en vida por Enzo Ferrari, el fundador de la compañía.
Diseñado por Pininfarina, el Ferrari F40 no solo tiene una estética que enamora a simple vista. Sus prestaciones están a la altura de lo esperado para un coche con tanto peso histórico, un rendimiento que estaba por encima de lo que ofrecía el segmento de superdeportivos a finales de la década de 1980.
La razón de estas prestaciones no se otra que su configuración mecánica. Ferrari eligió para el F40 un motor V8 biturbo de 2.9 litros que instaló en el centro del chasis. Se ajustó para que ofreciera hasta 478 CV de potencia que, gestionados por un cambio automático y un sistema de tracción trasera, llegaría a ser el coche de producción más veloz del momento.
Cuando el Ferrari F40 debutó, este título estaba en propiedad del Porsche 959. Al alemán le duró poco, ya que con los 324 km/h de velocidad máxima del F40, acabó consiguiendo ser el coche más rápido de su generación. Tampoco estaba mal el 0 a 100 km/h, el cual completaba en 4,1 segundos.
Solo se fabricaron 1.315 coches
Con esto en mente, es fácil entender la razón por la que Fernando Alonso ha sido cazado mientras conducía un Ferrari F40 por las calles de Mónaco. La unidad de Alonso, como la mayoría de los 1.315 ejemplares producidos, está terminado en el emblemático color rojo Rosso Corsa.
Mantiene sus especificaciones originales, lo que significa que debe tener un gran valor para los coleccionistas. El único cambio que ha hecho el asturiano ha sido instalar una matrícula personalizada en la que podemos ver su dorsal de carreras, el 14.
Sea como fuere, Fernando tiene un exquisito gusto por los coches y, si lo ha añadido a su colección privada, deberá haber pagado más de un millón de euros por este privilegio.
