Casi nadie lo sabe, pero el primer coche con etiqueta CERO lo lanzó en 1997 una marca que no imaginabas

Hoy, los coches híbridos enchufables son muy habituales y cada vez se venden más, pero hace casi 30 años Audi lanzó uno al mercado con un motor diésel TDI.
Tal y como se están poniendo las ciudades, lo mejor es comprarse un vehículo con etiqueta CERO y te olvidarse de problemas futuros, aunque siempre insistimos en buscar la opción más recomendable según el uso que hagas. Pero seguro que no imaginas que ya hubo un coche merecedor de ese distintivo medioambiental… ¡en 1997!
La industria del automóvil tomó el camino de la electrificación hace ya unos años, más por obligación del poder político que por iniciativa propia, todo hay que decirlo. El ritmo se aceleró la pasada década, justo después de destaparse en Estados Unidos el escándalo de las emisiones de Volkswagen, conocido popularmente como Dieselgate.
No obstante, ya a mediados de los 2000 llegaron los primeros híbridos producidos en masa, con el Toyota Prius de segunda generación a la cabeza (la primera generación apareció a mediados de los 90, pero tuvo escasa acogida).
Sin embargo, el sector de la automoción lleva mucho más tiempo experimentando con energías alternativas de lo que creemos. Entre finales de los 80 y principios de los 90, varias marcas comenzaron a desarrollar prototipos electrificados. Muchos se quedaron en un mero ejercicio experimental, pero algunos llegaron al mercado.
Quizá te suene el General Motors EV1, el primer eléctrico producido en serie en Estados Unidos, el Honda Insight, el primer híbrido producido en masa, o el mencionado Toyota Prius. Todos ellos cocinados en la década de los 90.
Audi empieza sus experimentos con la electrificación a finales de los 80

La marca de los cuatro aros comenzó a explorar el campo de la electrificación a finales de la década de los 80, al mismo tiempo que las dos Alemanias avanzaban hacia la reunificación.
En aquel tiempo, desarrolló un prototipo basado en el Audi 100 Avant de la generación C3 con un motor eléctrico que acompañaba al de combustión. Lo bautizó como Audi Duo y lo presentó en el Salón del Automóvil de Frankfurt del año siguiente.
Empleaba un motor de gasolina de cinco cilindros y 2.3 litros con 136 CV, unido a un pequeño motor eléctrico de 12 CV y una batería de níquel-cadmio (NiCd). Audi fabricó unas diez unidades de aquel 100 Avant Duo destinadas únicamente a ensayos.
En 1991 realizó un segundo prototipo con notables mejoras respecto del anterior. Ahora ya no montaba un motor de cinco cilindros, sino de cuatro y 2.0 litros que producía 116 CV, pero el motor eléctrico era más potente, hasta los 29 CV.
Igualmente, mejoraba la capacidad de tracción, incorporando la tecnología quattro de la que presumían con orgullo en Ingolstadt. El primer prototipo sólo movía las ruedas delanteras.

Pero lo más sorprendente de este segundo concept era su autonomía eléctrica. Era capaz de circular durante unos 80 kilómetros sin consumir una gota de gasolina, una cifra superior a la que homologan muchos modelos actualmente, lo cual resulta increíble para la época.
Además, con esa autonomía, aquel Audi 100 Avant Duo II podría recibir la etiqueta CERO de la DGT hoy. Eso sí, circulando en modo eléctrico, alcanzaba una velocidad máxima de 65 km/h, poca, pero suficiente para ciudad, donde el límite es 50 km/h.
En cuanto a la carga, necesitaba unas ocho horas para recuperar toda la capacidad de la batería. Hoy en día, con un Wallbox, puede tardar entre una y dos horas, dependiendo de la potencia de carga, pero enchufado a una toma doméstica, los tiempos oscilan entre las cinco y ocho horas.
Audi Duo, el primer híbrido enchufable de producción de la marca

Audi no siguió adelante con aquel segundo prototipo del 100 Avant Duo, pese a la evolución tecnológica evidente. Pero, en el fondo, nunca abandonó la idea de lanzar un coche híbrido.
El momento llegó, finalmente, en 1997. Ahora el coche no era ya la versión familiar del Audi 100, sino el Audi A4 Avant (B5), la primera generación del A4.
Pero no fue ese el único cambio. La compañía desarrolló un nuevo híbrido enchufable utilizando no un motor de gasolina como en los ensayos anteriores, sino diésel, concretamente, el añorado 1.9 TDI con 90 CV, conectado a un motor eléctrico de 29 CV.

Denominado Audi Duo, volvía a la tracción delantera del primer concept en lugar de a las cuatro ruedas y conseguía una autonomía en modo eléctrico más baja, de 50 kilómetros. A cambio, aumentaba la velocidad máxima hasta 80 km/h sin emisiones. En cualquier caso, seguiría siendo apto para obtener el distintivo medioambiental más ventajoso.
Esta vez, Audi sí llevó a la línea de montaje su primer híbrido enchufable con el objetivo de hacer una pequeña tirada de unas 500 unidades que fueron destinadas a flotas de empresas, principalmente.
Sin embargo, las ventas no llegaron ni a 100 ejemplares (90, para ser exactos), debido a su elevado precio comparado con un A4 diésel normal, lo cual hizo que Audi cancelara el modelo.
