Carlos Sainz (31), piloto de Williams de F1, sobre en qué invierte su dinero: "En vez de dejar dinero en el banco, tengo cuatro Ferraris de edición limitada"

Carlos Sainz en un concesionario de Ferrari
Carlos Sainz en un concesionario de FerrariFerrari

El pasado del madrileño en Maranello sigue muy vivo, no solo en sus recuerdos, sino en una estrategia de inversión poco convencional

En el mundo de la alta competición, donde los contratos se firman por decenas de millones y la gestión del patrimonio es tan crucial como la gestión de los neumáticos, Carlos Sainz Jr. ha decidido trazar su propia chicane financiera.

Mientras la mayoría de los deportistas de élite diversifican sus carteras entre fondos indexados, ladrillo o criptoactivos, el actual piloto de Williams ha confesado que su mejor apuesta no está en una cuenta de ahorros, sino bajo una lona en su garaje.

Invertir en lo que se conoce: la lógica del "cavallino"

La decisión de Sainz no es un capricho de entusiasta, sino una maniobra meditada. Tras su paso por la Scuderia Ferrari entre 2021 y 2024, el piloto madrileño no solo se llevó victorias y podios, sino también un profundo conocimiento de la exclusividad que rodea a la marca italiana.

Para Sainz, la inflación y los bajos tipos de interés de los productos bancarios tradicionales no son rival para la revalorización que experimentan los modelos más selectos de Ferrari.

Según el piloto, la clave reside en la escasez. Las ediciones limitadas de la firma de Maranello, como el 812 Competizione que el propio Carlos personalizó a su gusto (siendo su primera compra importante de un coche de calle), tienden a aumentar su valor en el mercado secundario casi desde el momento en que salen de la fábrica.

"Me dijeron que era un muy buen negocio, una muy buena inversión", admite Sainz, quien confiesa que no es un gran fan de conducir superdeportivos por la calle debido a su extrema potencia y a la "vergüenza" que le da llamar la atención en el tráfico urbano.

Un garaje que crece: el quinto Ferrari está en camino

A sus 31 años y recién comenzada su andadura con el equipo de Grove de cara a la temporada 2026, la colección de Sainz no se detiene en las cuatro unidades actuales. El piloto español ha confirmado que ya ha encargado un quinto modelo de edición especial que recibirá en el próximo año y medio.

Esta estrategia de "garaje-cartera" le permite mantener su capital en activos tangibles que, a diferencia de un coche de calle convencional, no sufren la depreciación inmediata al matricularse.

Para Sainz, estos coches son piezas de colección que apenas utiliza. De hecho, es bien conocida su lealtad al Volkswagen Golf GTI que le regalaron sus padres cuando cumplió 18 años, vehículo que sigue siendo su medio de transporte habitual cuando está en Madrid.

"Los otros Ferraris ni los uso porque son coches realmente de colección", explica el piloto español de Fórmula 1. En un mundo donde la movilidad eléctrica y las restricciones ambientales avanzan, poseer los últimos grandes motores de combustión de edición limitada de Ferrari se perfila como una de las inversiones más seguras para los grandes patrimonios.

Williams y el futuro: 2026 en el horizonte

Mientras sus inversiones se revalorizan en el garaje, la mente de Carlos Sainz está puesta en el asfalto. Su fichaje por Williams ha sido interpretado como un movimiento estratégico de cara al gran cambio reglamentario de 2026

Tras un 2025 de transición en el que ha sumado dos podios más que merecidos, el equipo británico, motorizado por Mercedes, espera dar el salto cualitativo que devuelva a Sainz a las posiciones de cabeza.

El piloto madrileño ha trasladado toda la metodología y el rigor técnico aprendidos en Ferrari a la fábrica de Grove. A pesar de haber pasado de luchar por victorias a pelear por entrar en los puntos, Sainz mantiene el optimismo: "Veo muchas similitudes con mi etapa en McLaren; es un equipo en reconstrucción y disfruto del proceso".

Es más, el próximo 3 de febrero, los colores del monoplaza de Carlos Sainz para la temporada 2026 serán desvelados, así como los patrocinadores que le acompañarán en este nuevo cambio reglamentario.

La figura de Carlos Sainz representa una evolución del deportista moderno, como alguien que no solo busca el éxito profesional inmediato, sino que planea su futuro con la misma precisión con la que traza una curva a 300 km/h. 

Al preferir el metal de Maranello frente a los números digitales de una entidad bancaria, Sainz asegura su patrimonio a través de la pasión que ha definido su vida.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España