Redacción Auto Bild

Cinco pequeños de que pequeños tienen poco

¿Cómo que pequeños? Desde luego, no estos coches que traemos aquí, que demuestran que son mucho más que meros utilitarios urbanos. Porque heredan tecnología y talentos de los grandes: desde el aprovechamiento del espacio hasta sus sistemas de seguridad, o su comportamiento. Comparativa: VW Polo, Honda Jazz, Ford Fiesta, Renault Clio, Kia Rio.

Puesto 5: Renault Clio TCe 120

El Renault Clio es de esos coches que entran por los ojos por su atractivo diseño, con sus formas redondeadas. Pero como suele suceder, la belleza tiene un precio. Por eso no es especialmente cómodo el acceso a las plazas traseras a través de sus pequeñas puertas, que no son muy desahogadas. El sistema de infotainment, por otro lado, llega a irritar porque requiere navegar demasiado por sus menús, y su dotación de asistentes es parca.

Pero quien pueda prescindir de esto, disfrutará de un confort inusual en un cuatro cilindros. Es silencioso y elástico, y la verdad es que sus 1,2 litros dan de sí más de lo que uno espera de una baja cilindrada. El mullido de los asientos es blando, muy a la francesa, igual que su capacidad para filtrar con suavidad las irregularidades del asfalto.

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El confort general solo se ve ensombrecido por sus llantas opcionales de 17 pulgadas, que no recomendamos porque vuelve su respuesta algo seca sobre baches pronunciados y tramos adoquinados.

Puesto 4: Kia Rio 1.0 T-GDI 120

Lo primero que sorprende es la cantidad de equipamiento que lleva nuestra unidad de pruebas. Por poco más de 20.000 euros, este Kia Rio incluye cuero, asientos calefactados, techo acristalado, cámara de visión trasera... Y unas llantas de 17 pulgadas que le sientan muy bien a su estética, pero terriblemente mal a su comportamiento. Con ellas, se vuelve seco y rebotón por carreteras en mal estado, produce ruidos en los pasos de rueda y baja la sensación de solidez.

Polo, Clio, Jazz, Fiesta, Rio

Y es una pena, porque su comportamiento general es bastante equilibrado. Por dentro tiene espacio, asientos de mullido firme y un manejo intuitivo de los elementos de control que nos ha encantado. Este Kia tiene más virtudes, como sus siete años de garantía. El tres cilindros es algo ruidoso porque escatima en asilamiento, y no destaca ni en temperamento ni en consumo. Pero eso no significa que no sea más que suficiente para un uso normal en el día a día.

Puesto 3: Honda Jazz 1.3i-VTEC

¿De dónde saca tanto espacio el Honda Jazz? En altura se impone al resto, y gracias a llevar el depósito bajo los asientos delanteros, tiene una plazas posteriores increíblemente desahogadas para su tamaño exterior. Las banquetas se pueden plegar hacia arriba como en las butacas de un cine, ¡y entra una bicicleta de lado! Y es que, en el fondo, el Honda es más bien un mini monovolumen. Uno va al volante bastante elevado, y tiene la mejor visibilidad de la comparativa. 

Polo, Clio, Jazz, Fiesta, Rio

Bajo el capó lleva un gasolina 1,3 litros que sube de vueltas con alegría y tiene un tacto deportivo, a lo que ayuda su cambio de relaciones cortas y una dirección bastante precisa y directa. Una pena que en el interior abunden los plásticos duros de aspecto algo austero.

Puesto 2: Ford Fiesta 1.0 EcoBoost

Aunque el motor de tres litros tenga unas prestaciones similares a las del Volkswagen Polo, lo cierto es que el Ford Fiesta se siente más vivo de reacciones. Para empezar, porque es capaz de estirar nada menos que hasta las 6.700 vueltas, con un sonido bastante deportivo. Y nos encanta que en esta generación, en Ford sigan queriendo ser la referencia en aptitudes dinámicas: la dirección es tan exacta, que parece que se anticipa a tus pensamientos en cada curva. Y el chasis te informa de lo que pasa en la carretera en tiempo real, con unas dosis más que correctas de aislamiento y confort. También destaca en asistentes: lleva tecnologías inusuales en este segmento.

Polo, Clio, Jazz, Fiesta, Rio

Dentro está sólidamente acabado, aunque sus asientos se nos antojan algo pequeños. Puede llevar mucho equipamiento extra, como los sensores de aparcamiento.

Puesto 1: Volkswagen Polo 1.0 TSI

Es cierto que en precio, el Volkswagen Polo se acerca peligrosamente al Volkswagen Golf, pero también que ningún otro de su segmento se acerca tanto a la categoría compacta. Uno accede con total comodidad a través de sus grandes puertas, tiene los asientos más amplios y confortables, y la calidad de acabados y ajustes raya a gran altura.

El manejo de los elementos de control está muy conseguido, aunque con el cockpit digital opcional y la pantalla del navegador uno se plantea: ¿Realmente es mejor, o es pura apariencia? Va equipado con un potente tres cilindros que además es ahorrador (5,7 litros en nuestro test) y bastante silencioso, y lo acompañan los frenos más eficaces de la comparativa.

Polo, Clio, Jazz, Fiesta, Rio

El chasis Sport Select opcional junto a sus ruedas de 17 pulgadas merma un poco el confort. El Polo normal nos parece más equilibrado. Porque su comportamiento es muy aplomado y al volante transmite la sensación de "coche grande", ya desde su nivel más básico de equipamiento. A veces, no es necesario que Volkswagen haga tantas muestras de poderío.

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