Comparativa

Comparativa: Nissan Qashqai vs Mitsubishi ASX y Peugeot 3008

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La tripa de te dice SUV. Y la cabeza responde: "¡Demasiado caro!". La solución son los SUV compactos con ahorradores diésel. Sin tracción total ni cambio automático. Enfrentamos a tres coches de esta clase. Comparativa: Nissan Qashqai vs Mitsubishi ASX y Peugeot 3008.

Con el reciente lavado de cara, el Nissan Qashqai no varía su concepto de habitáculo. Y está bien así, porque adultos de buena talla van desahogados y en buenos asientos, delante y detrás. El maletero, de hasta 1.585 litros, es el más grande de la comparativa y da para unas buenas vacaciones. El Peugeot 3008, aunque tiene unas medidas similares, da algo más de aire a los hombros con un par de centímetros extra, especialmente importante si vas a utilizar las tres plazas traseras. Sería más cómodo aún si montara los asientos AGR opcionales, más grandes y mullidos que los delgados asientos de serie.

VIDEO: El Mitsubishi ASX... ¡Fuera del asfalto!

 

Aunque con 4,36 metros es mínimamente más corto que sus rivales, en el Mitsubishi ASX sentimos más estrecheces. Especialmente, los pasajeros a partir de 1,90 metros de estatura. Esto se debe en parte al techo panorámico opcional que roba espacio para la cabeza, y a los asientos delanteros y tarseros, que van montados a más altura que la competencia. En el Qashqai, nos ha decepcionado que no hayan aprovechado el lavado de cara para renovar su sistema multimedia. Y eso que en el apartado de asistentes da un gran paso, incluso con avisador de tráfico lateral, pero salvo por un par de apps en las funciones online, el infotainment como en el ASX, se nos antoja algo pobre. En el 3008 es otra cosa: los franceses permiten sincronización con Apple y Android. Y con su pequeño volante, ofrece un cockpit moderno y funcional. El puesto de conducción también se ve moderno al primer vistazo. Pero los acabados y materiales dejan algo que desear.

El Mitsubishi da la sensación de llevar una generación de desventaja, y eso lo notamos también al conducirlo. Sobre asfalto irregular tiene una respuesta seca y nerviosa. Tiene un tarado duro que no compensa con una respuesta especialmente dinámica en carreteras en buen estado. El Nissan apuesta por un tarado más blando, y en viajes largos mima mas a sus ocupantes, con un buen filtrado. Es, con todo, un poco más firme que el Peugeot. El francés se siente realmente suave, como si hiciera desaparecer las irregularidades del asfalto.

La actuación conjunta de los amortiguadores y suspensiones es más armónica que en sus rivales. La contrapartida es que en carreteras muy reviradas, la carrocería balancea más, a veces, demasiado. Lo compensa, eso sí, con un motor de 120 CV vivo, suave y más elástico que el del Nissan. Es el único con AdBlue y no consume demasiado: 5,7 litros de media. El motor de 110 CV de Nissan gasta 0,4 litros menos, pero se queda por detrás en prestaciones y es más perezoso a bajas vueltas. El ASX también tiene 110 CV pero con desarrollos más cortos, eso le da más brío pero también lo vuelve más ruidoso cuando lo estiras, y las vibraciones también se notan más. Y con 6,1 litros, es el más tragón de los tres.

Puesto 3 con 445 de 750 puntos. Mitsubishi ASX 1.6 DI-D.

Solo lo aventaja su precio. No es suficiente.

Puesto 2 con 496 de 750 puntos. 

Nissan Qashqai 1.5 dCi. EL facelift podría haber traído más. En confort y conectividad, tiene margen de mejora.

Puesto 1 con 521 de 750 puntos. 

Peugeot 3008 BlueHDi 120. Un coche cómodo y elegante, con pocos defectos reseñables.

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