Skip to main content

Comparativa

Comparativa: Kia Stinger vs BMW Serie 4 Gran Coupé y Audi A5 Sportback

Kia Stinger vs BMW Serie 4 Gran Coupé y Audi A5 Sportback

BMW contra Audi. La eterna pugna, que ya conocemos de sobra. Pero ahora llega un nuevo competidor a traer un poco de aire fresco al segmento de las berlinas deportivas: ¡Kia! Ahora, la cosa se pone mucho más interesante. Comparativa: Kia Stinger vs BMW Serie 4 Gran Coupé y Audi A5 Sportback.

Vídeo: prueba a fondo del Kia Stinger

 

Si eres lector habitual de AUTOBILD, ya lo sabrás de sobra: el Kia Stinger nos ha conquistado definitivamente en su variante V6 de 370 CV. Dejó a atrás a todo un Jaguar XE y solo quedó levemente rezagado frente al Audi S5 Sportback. Palabras mayores, que demuestran que los coreanos han hecho muy bien su trabajo.

Hoy traemos una versión algo inferior, con un motor de dos litros y cuatro cilindros que rinde unos nada desdeñables 255 CV y proyecta la potencia a las ruedas traseras. El BMW Serie 4 Gran Coupé también tiene cuatro cilindros y propulsión al eje posterior, pero 3 CV menos. El tercero en liza: el Audi A5 Sportback con 252 CV, cuatro cilindros, dos litros de cilindrada y tracción a las cuatro ruedas.  

Y sí, también son prácticos

Kia Stinger vs BMW Serie 4 Gran Coupé y Audi A5 Sportback

Los fabricantes dicen "berlina coupé" Nosotros añadimos: "Y con un portón enorme para el maletero". Los dos alemanes cubican 480 litros, el coreano, con 406, es más pequeño. Pero en todos se pliegan los asientos traseros, de modo que el BMW y el Audi suben hasta los 1.300 litros, y el Kia a los 1.114. Pero pasemos a las plazas delanteras: empezamos por el Audi, y lo cierto es que ofrece la mayor calidad de acabados, de sensación de desahogo y de espacio real. Incluso adultos de más de 1,90 metros van realmente distendidos al volante. Y detrás, el cockpit digital personalizable, en el que puedes priorizar un enorme mapa de navegación o la instrumentación habitual.

Paso al BMW: me conquista nada más sentarse con su volante deportivo de tres radios, instrumentación clásica con velocímetro y cuentavueltas circulares. Los asientos deportivos ofrecen el mayor agarre lateral, el sistema iDrive de la consola central es tan intuitivo que parece una prolongación de mi mano. Pero la sonrisa desaparece cuando paso a las plazas traseras: el espacio es más limitado que en el Audi, y el acceso más incómodo. Me alegro de no medir más de 1,80 metros de alto.

Entro en el Stinger. Cada recoveco huele a Peter Schryer, el diseñador de culto artífice de modelos como el primer Audi TT o el atemporal Volkswagen Golf IV. Ahora trababa para Kia, y su mano se nota: postura muy baja al volante, aireadores circulares y un cockpit envolvente que deja a las claras que este coche ofrece diversión.

¡Arrancamos!

Kia Stinger vs BMW Serie 4 Gran Coupé y Audi A5 Sportback

El primer tanto se lo marca el Kia con el sonido: cautiva con su tono agresivo, sin llegar a ser demasiado ruidoso. BMW y Audi ni siquiera en modo Sport se ponen a su altura en este apartado. El Stinger lleva el motor del Hyundai i30N, ese cohete de circuito. Y al igual que en le compacto, ha sido Peter Biermann quien se ha ocupado de su puesta a punto. El ingeniero alemán ha trabajado para BMW, donde ha sido responsable de sus modelos M. Pero tal vez se le ha ido la mano: en ciudad, el Stinger nos ha parecido demasiado duro.

Pero su terreno natural son las carreteras de montaña. Que no te engañe su carrocería: tiene un tarado más de deportivo que de berlina. Su directa dirección requiere leves y constantes correcciones, porque su propulsión trasera en conjunción con el diferencial con bloqueo lo vuelve algo nervioso. Esto no significa que no sea un coche ágil en curvas. Lo es y mucho, pero te exige que pongas de tu parte. Por desgracia, el consumo también es de deportivo: hemos medido 10,3 litros de media, y cuando le pisas a fondo, se dispara con facilidad hasta los 15. El BMW traga mucho menos: con 8,4 litros, está muy por debajo del Kia. El A5 consume 8,7, un dato más que aceptable.

VÍDEO: El Kia Stinger en acción

El tarado del BMW también se nota firme, rebota un poco sobre las juntas de la carretera, pero en carreteras de curvas ofrece una diversión difícil de describir: permite enlazar giros a velocidad de vértigo con el mínimo esfuerzo. El variador automático ZF de ocho velocidades ensarta las marchas con decisión y de forma fulminante, sin apenas tirones. Es el más armónico de esta comparativa. Y el ESP está ajustado para que entre tarde, solo cuando realmente hace falta. El Audi es el que ofrece mejor compromiso entre confort y deportividad, con sus modos de conducción personalizables.

Puedes ajustar la dirección, la amortiguación, la respuesta del acelerador y el sonido de forma individual. Añade una tracción integral que lleva el coche sobre raíles: da igual lo cerrada que sea la curva, el nivel de grip es siempre impresionante. La dirección es tan precisa como la de sus dos contendientes, pero menos nerviosa.

Puesto 3 con 505 de 750 puntos: Kia Stinger 2.0 T-GDI. Es  mucho más barato que los otros dos y, si pensamos con el corazón, nos quedamos con el coreano.

Puesto 2 con 515 de 750 puntos: BMW 430i Gran Coupé. El deportivo. Ágil y ahorrador.

Puesto 1 con 531 de 750 puntos: Audi A5 Sportback 2.0 TFSI. El más equilibrado. Es el más confortable de los tres, y al mismo tiempo, alcanza unas cotas de deportividad muy elevadas. Y sus acabados se ponen por encima de sus rivales.

Lecturas recomendadas