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Buscamos a los mejores coches pata "ir de lado" de 2018. Los candidatos son el BMW M2 Competition, Abarth 124 Spider, Alpine A110, Ford Mustang GT, Mercedes-AMG C 63 S Coupé y el Dodge Charger SRT. ¡Agárrate fuerte! Los 6 mejores coches para driftar de 2018. 

Puesto 6: Ford Mustang GT

¿Cómo que solo el sexto puesto? ¿Qué ha sucedido? ¿Tal vez piensas, querido lector, que no tenemos la pericia suficiente para extraerle la quintaesencia? Porque, un potente V8 y propulsión trasera, ¡deberían ser suficientes para unos drifts de vértigo!

VÍDEO: ¡Drifts en la NASCAR!

Por desgracia, esto es solo así a medias. Por un lado, mucha potencia por sí sola no te convierten en un buen coche para driftar. Y por otro lado, este Ford Mustang ofrece algo diferente a lo que esperábamos. 

Empezamos en el anillo mojado. El ingeniero responsable de la flota de coches de prueba de Ford nos advierte de que nos advierte de que nos ceden un modelo con el cambio automático de 10 velocidades. Y nos aconseja ponerlo en modo Normal con el ESP apagado para circular de lado. 

Lo comprobamos en el anillo, porque los programas S y Sport Plus tienen una respuesta demasiado agresiva al acelerador. Pero en Normal hemos logrado aguantar media vuelta. Ninguno de nuestros tres pilotos expertos han conseguido mantener una trayectoria constante en el anillo. Una y otra vez hemos perdido el control del coche, como si el bloqueo del eje trasero estuviera activándose y desactivándose todo el rato. Cuanto más alta era la marcha, más tranquilo se tornaba el guiado. 

En seco, lo mejor es ponerlo en modo Sport Plus, con el chasis más duro. Al principio transmite una gran tracción, pero llega una abrupta pérdida de adherencia. Nuestra conclusión: la configuración de este Mustang está más pensada para la eficacia y los buenos tiempos por vuelta, no para llevar al límite el eje trasero, porque ahí, pierdes rápido el dominio sobre la zaga. 

Puesto 5: Abarth 124 Spider

Al principio, optamos por la variante de 184 CV del Mazda MX-5, porque en nuestra anterior comparativa de drifts perdió muchos puntos por no tener suficiente potencia para ir de lado hasta el final.

6 coches para driftar


Pero al final nos hemos decidido por el Abarth 124, que parte del mismo principio. El sonido del italiano, ya desde parado, es cautivador. Por desgracia, eso no puntúa en este test. 

Nos ha gustado mucho en el anillo mojado: sencillamente entrar, levantar el pie del acelerador, dejar ir y luego dirigir alto de vueltas. Así es como lo han logrado nuestros tres pilotos a la primera. 

Pero al ponerlo en modo Sport, la reacción al gas ha sido demasiado puntiaguda, y driftar se convierte en una cuestión de suerte. Por tanto, en mojado, se llevaría el puesto 4, por delante del Mustang y el Alpine. ¿Por qué se queda con el quinto?

Pues porque, al igual que sucedió con el Mazda, al 124 le falta fuerza. El 1,4 litros turbo tiene más par, pero justo al final de cada drift pierde fuelle. Y es una pena, porque el Abarth se ha revelado tan manejable en mojado como en seco: después de la recta, una oscilación corta con la dirección, dar gas y cruzar el coche. 

Y es que el pequeño italiano es un deportivo honesto que te pone las cosas fáciles. Si no le hubieran faltado un par de caballos al final, se habría puesto por delante del Alpine

Puesto 4: Alpine A110

6 coches para driftar

Lo cierto es no ha cumplido del todo nuestras altas expectativas. Motor central, propulsión, solo 1.100 kilos... ¡Sobre el papel está concebido para driftar!

Y es que en Sachsenring los drifts salían casi solos , y al mismo tiempo, fue muy veloz. Pero al meterlo en el anillo mojado, ninguno de los tres pilotos lo ha conseguido sin cruzarlo. El diagnóstico es claro: demasiado grip detrás, demasiado poco delante. 

Ha ayudado bien poco cambiar del modo Sport a Normal o Track: el chasis responde igual, solo cambia la entrega de gas, la dirección y el sonido. 

En seco ha sido otra cosa: nuestros pilotos se han enamorado de la capacidad de mantenerse de lado fielmente, con una trayectoria limpia y controlada, aun sin llevar un diferencial con bloqueo real, sino un sistema Torque llamado Dynamic Wheel Brake. Una pena que haya perdido tantos puntos sobre pista mojada. 

Puesto 3: Dodge Charger SRT

El muscle-car, con sus 492 CV, partía como favorito. Y en el anillo mojado nos ha demostrado que no andábamos muy desencaminados en nuestras predicciones. 

6 coches para driftar

Antes de ponernos en marcha hemos configurado su nutrido menú de modos de conducción: el cambio y el chasis en Track, el resto, en Sport. La elección correcta, como luego comprobamos. 

Y eso que un coche pesado como este, con un chasis comparativamente blando, no parece de entrada el más adecuado para driftar en pista mojada. Pero nuestros tres pilotos lograron completar varias vueltas de lado, de una sola vez. A pocos coches se les ve tan relajado durante vertiginosos drifts como a este Dodge

"Va de lado con tanta facilidad, que incluso puedes insertar marchas mientras recorres el círculo: apretar en tercera, mantener en cuarta, ¡y hasta el final en quinta!", decía uno de nuestros pilotos entusiasmado. Por eso no extraña que los tres le hayan dado el primer puesto en mojado. 

Pero, ¿bastan sus 492 CV para ser también el mejor en seco? Pues lo cierto es que su blando chasis y sus Pirelli de agarre limitado facilitan bastante ponerse en oblicuo, y resulta sorprendentemente fácil hacer drifts también en pista seca. 

El problema es, si te pasas con el contravolante, apenas puedes volver a embridar tanta masa. Y es que, con el Dodge, siempre hay que tener en cuenta lo siguiente: debes anticiparte en los drifts, para ir recuperando la trayectoria paulatinamente con un suave movimiento del volante. En cualquier caso, en seco se acerca mucho a la eficacia del BMW M2, y casi comparte el segundo puesto con el bávaro. 

Puesto 2: BMW M2 Competition

6 coches para driftar

El BMW llega con su motor biturbo de 410 CV y un chasis muy duro, aunque su diferencial con bloqueo activo compensa su tarado. Pero en cualquier caso, la rigidez de sus ejes hace que los drifts en mojado no sean tarea fácil. 

Aunque nuestros pilotos han loado su logrado balance de pesos y su precisa dirección, también señalado que no es fácil conseguir mantener la estabilidad en el avance ladeado. "En segunda, la reacción del motor es bastante puntiaguda, y en tercera, de pronto, le falta potencia. Su corta batalla lo vuelve ágil, pero no fácil de controlar", ha dicho nuestra piloto. "Cuando el eje delantero empieza a subvirar, ya no tienes ninguna posibilidad", ha añadido otro. 

En seco, no hay nada que reprochar: la entrega de potencia y una dirección muy precisa y dosificable hacen que ponerse de lado sea una tarea tan fácil como controlable. 

Puesto 1: Mercedes-AMG C 63 S Coupé

Trabaja con un embrague de varillas activo. ¿La ventaja? Un efecto de bloqueo variable, más tracción y más dinamismo lateral. Especialmente en mojado, esto marca las diferencias con el resto. Nuestra piloto estaba realmente entusiasmada con el bloque del eje posterior: ya en las marchas bajas hay muchísimo par, y permite romper su tracción y entrar enseguida en el drift, aunque a veces, antes de lo que esperas". 

6 coches para driftar

Por eso, el truco es recorrer el anillo con cierto relajo y provocar el drift en cuarta o quinta, y mantenerlo luego a medio gas. De esta manera, nos hemos deslizado vuelta tras vuelta, acompañador por la orquesta inigualable de su portentoso V8.

En seco, la cosa mejora: "Es mucho más gobernable que en mojado, el par parece no tener fin y puedes mantener los drifts hasta el infinito", han coincidido los tres pilotos.  

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